jueves, 19 de noviembre de 2015

EL ESCRITOR

El personaje de esta historia estando en su guardilla, camina de un lado para el otro, esquivando los li-bros que están reunidos unos sobre los otros sobre el piso de madera, con ese criterio apoya una de sus manos sobre el escritorio, mirando hacia su alre-dedor y pasando su vista por cada texto que ya rele-yo, luego le pasa revista rápidamente a los últimos libros que adquirió. Se acuesta para volverse a levantar, abre la ventana iluminando toda la habi-tación, toma posición en la única silla, al tratar de pensar sobre lo que quiere continuar de escribir no se le ocurre nada. Se pregunta mirando el trasfondo del paisaje urbano: ¿porque la musa no ha venido?, sin detener su mirada piensa en los hechos que están desarrollados en el papel, sin lograr hilar la narración y vuelve su vista a la amplitud de la calle solitaria, el muro con sus grafitis y la vastedad de las puertas y las ventanas. Se para muy decidido abriendo la puerta sale escaleras abajo a la calle, camina al azar. Piensa que tiene que cambiar la última parte para cuadrar mejor el asesinato, se acoge a la nueva idea que explora hasta matarla. Sigue atreves de su desorientado camino que lo conduce a un enorme parque, al detenerse mira hacia arriba en dirección de las copas de los árboles encontrando el azul del firmamento, luego da unos pasos sentándose silenciosamente sobre un banco de madera, de ese modo escucha el trinar de los pájaros, al volver a su memoria lo desconcierta el argumento que escribió; lo enredan en la realidad unos niños que jugando con una bola se la tiran unos a otros, estos infantes cambian el juego de la pelota por una soga que al batirla entre dos los demás saltan entreteniéndose y en un océano de risas. Prefiere alejarse para poder pensar más tranquilo, anda a un ritmo pausado hasta que arriba a la avenida donde los coches en los dos sentidos pasan a alta velocidad, la gente camina sobre el andén, apresurada cargando sus propios problemas. Va pensando que el bullicio es el enemigo número uno de la creación, prefiriendo la tranquilidad se devuelve a su encierro, al llegar extenuado se acuesta sobre su cama, y ya cuando se sienta relajado se para revisando en su biblioteca algunos de los libros, tomándolos entre sus manos hasta que se decide por Cortázar lee un cuento tras otro sinti-endo que lo alimenta, terminado con el perseguidor continua su lectura con Proust con algunos de los fragmentos del camino de Swann y por último ojea el Ulises de James Joyce al concluirlo lo pone en un lado del escritor. Se pone a escribir en la máquina, haciendo la descripción precisa de una mujer que es perseguida por un individuo, que la tiene que asesinar. Él se queda detenido en la historia queriendo que el asesino tenga características o atributos psicológicos de maldad. Lo vuelve a la realidad el hecho que escucha sonar una y tres veces la puerta, al levantarse pregunta: quien es… del otro lado de la puerta escucha una voz femenina dicien-do: soy Antonia. Él abre la puerta e inmediatamente aparece ante sus ojos el cuerpo esbelto de una mujer, que posee un lindo rosto de donde sobresalen unas gafas redondas. Él la observa con atención haciéndola seguir y ella lo saluda de beso y le va diciendo: te acuerdas de mi- Claro, no vez que te reconocí en el mismo momento que abrí la puerta, me acuerdo muy bien que hablamos en el café de la calle Mitre, para decir la verdad nunca pensé que vinieras. Pero que bien me hace verla- Ella (hacer-cándosele) que haces...- Simplemente pensaba ya que estoy escribiendo una novela, ya tengo al asesino solo me falta definir a la víctima- Parece que tienes fluidez en lo que escribes- Al menos creo que sí. Viéndola de frente la abraza y le va dicien-do: eres verdaderamente bella. La ve directamente a los ojos, lentamente la desviste sin que ella ponga resistencia, luego él hace exactamente lo mismo. Desnudos se entregan en su propia cama al juego del sexo. Terminado el acto ella rápidamente se levanta y se viste, ya en la puerta él acostado se imagina que saca una pistola, aprieta el gatillo y la ve con el poder de su imaginación como se derrum-ba en una caída seca, pero en realidad solo se va sin ni siquiera decir a dios.  

LA OTRA VISIÓN

El imperativo categórico en la visión es preservar la integridad de las cosas, fundamentación a su función más precisa. En este caso me interesa lo contrario que es trasgredir cada caso con motivo que tome otra apariencia.

El caso más particular de esto, es que todos nos trasformamos cuando alteramos los sentidos por medio del alcohol, las drogas, en el momento que subimos a grandes alturas. Esto le sucedió a cierto personaje se me metió a un lugar en frente de la plaza donde venden todo tipo de bebidas embriagantes, yo no sé si él se acuerda. Lo cierto es que de ese minúsculo establecimiento entran y salen, los que se establecen si lo logran por una brevedad de tiempo, ya que vienen otros de atrás con más que dignidad. Él se ve encerrado con la dificultad de no querer tirar lo que se tiene que beber. Este amigo para su desgracia bajo de estatura y regordete se las arregla para salir con su botella de aguardiente ilesa, se estaciona frente a otro amigo de pelo largo y de panza prolongada, lo mira hacia arriba siendo el doble de su tamaño, a este personaje lo apodan con el sobrenombre de Papá Rock, claro que él no está solo ya que esta con su trigueña que siempre está sonriendo. Todos creen en Salento que su bella sonrisa de debe a que sueña cosas que nadie sueña, si no ella puede vivenciarlas. Se bebe un trago y pasa el embace de vidrio para que siga rodando repetidas veces hasta vaciarse. En la tras luz de la botella se presenta un personaje alto, de pelo negro un poco más de los hombros que va implorando con su voz: que beben acaso ese espejismo que enloquece, no a mi denme vino chileno que con mucha dignidad soy chilombiano y ve a un guchacho que al verlo casi desaparece, este mira a través de sus ojos rasgados a una peculiar pareja que llega en bicicleta, estos se bajan de sus caballitos metálicos y saludan al chileno y al lapón que esta agachado buscando su bom, mientras el chico de pelo largo de hilo aparentemente saluda, su mujer que pareciera que vuela en zigzag esquivando a una gorda y de un salto compra dos cervezas, así como si nada se vuelve mirando en el firmamento la luna llena. En esas viene un hombre tambaleándose que va persiguiendo a su compañera para infundirle la guitarra en la cabeza, pero con más maña ella logra esquivarlo y por suerte cae una mano salvadora de un tal Garuda y lo ayuda a no derrochar el instrumento contra el pavimento, mientras en el bailadero de la esquina (la Fuente) alguien trasgrede a la paz, ya que un hombre sujeta jalándole el pelo a una muchacha, inmediatamente sale del lugar de baile un hombre panzudo y de largo bigote semejando a un bruto mariachi, si alguien lo creyera puede que saque una pistola, pero lo único que tiene es una botella de un licor confuso, la cual se la pone al muchacho en la cabeza, este como es de creerlo dobla las rodillas y cae tambaleándose sobre una de las mesas de la carpa. Pasan los soldados, pasa la poli y se arma tremendo barullo. Los amigos se hacen participes únicamente con la vista ya que como dice el refrán: es mejor cobarde vivo que héroe muerto o sea que mejor en esos casos es mejor salir a correr, claro que algunos como el viejo Mario están tan ausentes que no han visto nada. En ese mismo instante viene la brujita con su movimiento de cabellos desordenados y entonando la risa loca- Ella va diciendo: que pasa…, vamos al atrio de la iglesia y nos sentamos ya que Percifal tiene que comprar dos cervezas. Él enviste ciegamente a la gente para poderse introducir en la oficina de expendio de licores, con dos latas llega a donde su amada con la distorsión de la risa, ella que no sale de su asombro grita: que se va a desmayar, el chileno ávido en espejismos va deletreando con su voz: parece que esta misma noche se llevaron la iglesia y en su lugar pusieron otra igual. La vuelve a ver de reojo y en ese momento llega Luzma diciendo: eso debe ser debido a las cataratas de este chilombiano no al cambio de iglesia como cree él- Julián: A sí debe ser, no ven que la torre esta torcida y la puerta más deforme. La muchacha que sale de su escondite llevando unas pinturas anormales: yo me voy a establecer en algo si alguien me quiere acompañar. Entrando en entredicho sale a perseguir al viejo Mario e inmediatamente la mitad de la concurrencia, van al lugar de siempre a fumarse lo que sabemos y solo vuelven con los ojos rojos sumada la picardía que se dibuja en sus rostros y con el rastro del humo que los persigue- El chileno: que caras más delatantes, es mejor que hagamos una vaca y compremos una media- Papá Rock: acaso usted chileno es milagroso de Chiloe, con eso no hacemos ni para orinar- Entonces compremos una botella y alguna que otra de yinger. Entre todos juntan las monedas- El chileno (mirándolos con un gesto despreciativo) esto no alcanza ni para un caldo pongamos billetes. Todos ponen menos el huevo que le robo a la gallina y en vez de haber para una botella hay para tres, a Julián se le van los ojos cuando el mismo Leo chileno con la ayuda de una muchacha que salió de las fantasías de Garuda van en busca del dinámico licor, al traerlo el mismo Leo hace el papel del barman y al agregarle el hielo va haciendo la mezcla en los respectivos vasos, todos en ilusoria algarabía brindan, una y otra vez van deleitándose viendo como de la nada surge un tipo de mirada ondulada que pone la vista en dirección de los astros- Leo: bien pueda y sírvase uno. Se oye la risa alucinatoria de Percifal que redobla en el contorno de la plaza, no es el eco que se escucha si no que le contestan otras voces, y con efecto y todo pareciera que están echando las ánimas del mismo cielo- La muchacha de Julian que tiene los ojos desorbitados va diciendo: que tipo tan cansón- Ángela: déjemelo no me lo toque, ya que esa es su naturaleza- Mario (el pirómano) miren que sobre la iglesia esta fluctuando una mujer angelical- Leo: cuál es la demora vaya a pirograbarla. Percifal que ya gira en el entorno de Ángela saca una vez más su carcajada que despierta al cura que en la distancia grita: otra vez la risa del diablo que voy hacer para que esos que están allá abajo no se diviertan a costa de los ángeles. El cura girando hacia el otro extremo de la cama vuelve a consumirse en sueños, Leo (destapando la otra botella) mira al frente del parque una silueta de mujer que se pinta para despintarse en un automóvil, el cual gira y por un pelo no se estrella contra la palma de cera, esa misma que cuando la guerrilla se quiso tomar al pueblo fue impactada por varios balazos- El chileno: esos no llegan ni a Boquia- Julián: no traiga aquí chicas de la mafia- Leo que mafia y que ocho cuartos, más bien ayúdeme a servir. Al servir y llenar los vasos este último de un solo jalón se toma su ron con yinger, luego le quita a su novia Andrea la guitarra y comienza a acompañarse de su sonido a su voz de Dios que hace que los buitres aparezcan, va entonando  moliendo café y luego mariposa, al terminar se tira al suelo y besa la baldosa- Andrea levantándose va diciendo: este me traiciona hasta con una puta baldosa, y los otros no tienen ni la constancia de lo que sean bebido- Andrés: estos no cambian, más bien Leo sírvame de lo que queda de la botella. Leo: este Andrés piensa irrealidades si esto que queda es para esta garganta. Al coger la botella se la rapa la mano sin escrúpulos de Julián y de una acaba con el líquido de la botella- Leo mirándolo va diciendo: gato despreciable yo no soy Andrea, si no es porque me importa un culo lo que me acaba de hacer de lo contrario lo ponía a volar. Papá Rock da el ejemplo y cuando menos se cree todos tienen una botella de club en la mano, brindan por esto y por aquello. 

En la hora del derrumbe la luna placida en mitad del cielo y el piro grabador se entusiasma y va contando sus anécdotas una por una y la consumación de las estridencias que se esfuman, a la vuelta de la luz inexistente del mirador donde sique la defunción la hace su tocayo con las mujeres de su fantasía, Leo dice cualquier cosa, Luzma piensa que el chileno está cada vez más loco, Ángela enciende un cigarrillo lográndose esfumar en su propio humo de esa forma se fuga de ella misma, en el rellano del abandono habitado solamente por su espíritu, donde Percifal no logra alcanzarla pero si le difumina un beso que la hace despertar de su letargo. Así se le da termino a la vagancia de las escenas malambericas, para que todos vuelvan a soñar el próximo encuentro, pasan los días y guíen no lo quiere es otra vez fin de semana. No importa si es puente, si es viernes, pero sí importa que sea sábado. Siendo la hora incierta de siempre, que es la hora de las estrellas donde las señoras se asustan que van a esconderse para no presenciar nada, los únicos sapos ciervos son los chismosos que con sus orejas oyen lo que no tienen que escuchar y por esa razón no saben absolutamente nada del existir, cuentan todo como creen que son las cosas de una realidad fingida y que no se han enterado que sus cabezas no sirven para pensar.

Ya no importa nada, sigamos con la luz del farol que ilumina a Elkin (artesano) que va resueltamente al billar, camina al lado de un tipo rubio y alto que pareciera que camina a cinco centímetros del suelo, va diciéndose para sí mismo el propio Elkin: este parece que en su vida no se haya reído. Al entrar se establecen a un lado de la mesa de billar, el inglés toma el taco untándole la tiza necesaria, lo coloca en frente de la bola y al tacarla de un tirón la bola que pegando en otras bolas seis van a paran en los huecos, Elkin solo mira y Paty que al llegar a la mesa lo ha observado todo- Va diciendo: acaso lo que vi fue pura ficción, o acaso fue una mano invisible que ayudo al mono. Él muy serio con el movimiento del taco mete y mete sin dejar una bola viva, el personaje mostrando los dientes hace una malévola mueca describiendo con su voz lo siguiente: muchas bolas- Elkin (más que confundido) solo pude mirar nada más, juguemos otro chico- Está bien. Mientras tanto en la distancia Percifal está sentado sobre una de las bancas leyendo con la poca luz que despide el farol, al terminal el último poema sé para sobre la misma banca gritando: viva la poesía, Ángela aplaude, al instante lo ayuda a bajar. Libres caminan cruzando la calle, se encuentran con Sarita y Andrés, la última gira en un giro concéntrico encontrando de frente a Ángela que va diciendo: hagamos algo. El pirómano que sale de su local sorprendiéndolos le agrega a la cuestión: buena idea vamos a lo de siempre si no para donde. Mueven sus pies y en el momento que pasan por el billar se les unen el rubio melancólico y Elkin, todos caminan persiguiendo sus pasos para no extraviarse de sí mismos, en su incertidumbre llegan a su destino que siempre los atrae, en la esquina habitual del parque se encuentran con el chilombiano que llevando su paraguas se peina su melena y va murmurando con su alta voz: tanto le cayó a esta sopa de letras y al perrito donde lo dejaron, que irresponsables- Andrés aunque usted no lo crea paso un duende y se lo llevo- Elkin (haciendo caras) que mala suerte pero para arreglar el hurto del perro compremos cerveza. Percifal hace un esfuerzo para no reírse y solo se carcajea- Elkin: este esta ebrio pero de la risa. Todos pasan mirando la oficina de reojo, al avanzar se meten en el super y salen con las mochilas llenas de cerveza- Sarita: cambiemos la iglesia por el parque. Frescamente van a brindar al lado del libertador, Del pirómano al otro Mario y con la mujer de las fantasías rindiéndose pleitesía con el humo circulando al Simón- Andrés va diciendo: al parecer al libertador le dio por quitarse el sombrero- Sarita: que se quite lo que quiera, déjelo ser feliz- Ángela: acaso no es libre de hacer lo que se le venga en gana- Leo: ustedes definitivamente están de la mente no ven que como esta parece imposible. Hacen sonar las botellas y de donde no se saben aparecen Andrea y Julián con un vino que al ponerle ruedas va pasando de boca en boca estacionándose en un desconocido- Julián mirando Andrea va murmurando: quien se apodero del vino…- Percifal: don Simón seguramente lo troco por la espada que sostiene en una de sus manos, quítensela si no se puede caer de donde está- Leo viéndolo va contestando: es mejor que no, ya que puede provocar una tragedia nacional- Andrea: no jodan. Va a donde está el individuo y agachándose encuentra la caja que está debajo de la banca, vuelve al movimiento de sus labios murmurando hacia afuera: aquí esta. Dándose un trago y luego uno de cerveza, luego que se ha pasado un poco del contenido por la garganta se ríe con todas las ganas estremeciendo al parque, a sus ocupantes y al libertador que sin darse cuenta cambia de postura para volver como esta- Leo: este Bolívar tiene la rara, seguro que nadie se dio cuenta de lo que hizo. En ese momento llega Betty (la Estrellita) que busca a su don Juan y va comunicándoles: Han visto a Juan- Elkin: yo lo vi ayer en Cali- Leo: ustedes están todos locos pero si solo se movió, no seamos los que somos y más bien compremos algo que peque duro como por ejemplo un ron. Ven llegar a Richi con su perra Chicha que va interviniendo con su palabra: es muy buena idea- Andrés: a ordeñar la vaca. Todos se esculcan los bolsillos, tos canguros, y los bolsos y le entregan el dinero al chileno- Julián: solo tengo estas putas monedas- Sara: este siempre se emborracha gratis- Ángela (levantando sus dos manos) por eso tiene tres novias- Percifal: hay que nombrarlas por orden: primero la botella, después la guitarra y luego la mujer que muchas veces la deja guardada en la casa- Andrea: me voy ya que con ustedes no quiero lío. La ven perderse en la oscuridad- Leo: (viéndola alejarse) menos mal que no rompe la mujer, ya que siempre la que paga las locuras es la pobre guitarra. Al ratito llega Juan buscando a su estrella predilecta, hace un movimiento que pareciera que viene del sitio de los fantasmas, en este caso él seria el ido claro para su bienestar tiene su medicina. El abrasando a la estrellita va diciendo: que le paso a la guitarra…- Richi: definitivamente que buenas son las distorsiones ya que una mujer puede ser una guitarra y viceversa- Percifal: por lo menos las dos se pueden tocar- Leo (con la cabeza que le da vueltas) es como ver una visión las dos para poder ser, una es objeto de pasión y la otra la pasión misma- Juan el (sicólogo) esto al parecer está muy bueno, vamos Leo pero no se muevan de donde están que ya venimos con lo que nos tenemos que beber- En el momento que ellos se van de la oscuridad aparece Anita que llama a Elkin diciendo: mi amor te he buscado en todo este cementerio de pueblo, por lo que siento no me tienes en cuenta para nada- Percifal: que viva la nada ya que en ella nos podemos perder- Anita (viéndolo) este poeta siempre esta chiflado- Este último: gracias a la vida es mejor estar loco que poseído por lo mismo de siempre que no transcurre y solamente se queda paralizado. Al llegar Leo y juan lo alcanzan a escuchar y va el primero que arribo refunfuñando con sus labios: Leo por eso es mejor sintonizarse en algo- Sarita: si Luzma lo oyera- Richi: pero acaso que pensó, si lo que intenta es ver lo que no piensa- Andrés: que extrañas cataratas ni parecidas al salto del Ángel o las de Iguazú. Entre leo y Juan abren las cajas de vino que al agregarles su respectivo pitillo, al repartirlas en las dos direcciones van rodando de garganta en garganta- Ángela luego que se da un pitillazo va murmurando: agregándole algo a la cuestión de Leo, yo creo que más bien sufre de catarsis- Juan luego que se da un trago con el pitillo va hablando: estas cuestiones son buenas para analizarlas, Leo simplemente es un globo que profundiza en un caos global- El inglés (saliendo de su letargo) es mejor dar círculos alrededor de si mismo- Juan: este de donde salió…- Estrellita: a lo mejor del vino. Andrea vuelve bailando y a la vez sosteniendo una botella de ron y cantado va diciendo: que pasa aquí que no pasa allá, Estrellita se le pega, bailan dándole la vuelta al libertador y Percifal le da rienda suelta a la risa, el pirómano ve a don Simón bajarse del pedestal y va diciendo: el único que salió corriendo fue el libertador que seguramente quiere liberar alguna mujer que está en brazos de algún desconocido- Andrés: si eso se llama amor yo soy un fosforo- Sarita: ¿qué dices mi amor?- Leo (interrumpiendo) como va el contenido de las cajas, denme alguna ya que me quiero embriagar. Al frente del bailadero de la esquina alguien tira una botella cayendo precisamente sobre un grupo de muchachos y la que cae del botellazo se trata de la única mujer que está con ellos, entre todos la levantan viéndola como sangra- El inglés: no será que es la virgen del Carmen- Leo: no ve que fue un botellazo- Andrés: las botellas por supuesto que las conozco, a las vírgenes no. Percifal se ríe contagiándolos a todos y en la distancia se escucha un alboroto de risas, del frente pareciera que viene un hombre de poncho- Leo: parece que es el cura que viene por el poeta- Ángela: que buena que están las cataratas, a lo mejor es el poeta que va por su cura- El sicodélico: no jodan más que ese no es el cura si no el que recibe la limosna en la iglesia, además ya no hay nadie- Estrellita me gusta este parche ya que aquí todo es insólito, pero con ustedes cualquiera termina completamente loco, por esa razón tengo mi sicólogo de cabecera- Él: aquí en este loquero el único que se salva es el poeta- Leo: no joda que este poeta es un ácido en potencia. En esas se va la luz, todo queda en completa oscuridad- Mario (el pirómano) ahora yo bien cegatón como voy a llegar hasta mi casa, si no veo un culo- Leo (riéndose) el de guíen. Percifal y Mario se ríen en dúo y aparece del espejismo comunitario la mujer fantástica, Leo trata de abarcarla abrazándola pero la mujer desaparece de sus brazos, Leo termina riéndose- Andrés: de que se reirá el chileno- Richi: ustedes no se imaginan pero qué importa que paso aquí el caso es que Leo está invocando alguna de las fantasías de Garuda, por esa razón antes de que cierren la oficina tenemos que comprar otros chorros. Después de la vaca cogen al torro por los cachos, de saludo en saludo atraviesan la calle acogiéndose en el recinto de licores- Leo (viendo a Nando el dueño) deme tres botella de ron y lo de siempre. Inmediatamente el tipo le hace caso entregándole lo que Leo dijo, con la ayuda de Andrés destapan una de las botellas colocándole con antelación el hielo y luego vierten el contenido en los vasos, brindan en total algarabía. En el instante Patty se apoya en el cuerpo de Rock y van a caer de culo contra el piso, tratan de levantarse una y otra vez sin poderlo lograr- Andrea: como dice un dicho tarahumara solo beber hasta caernos. Todos se ríen viéndolos que se coloca la mamá rock sobre el regordete de Papá rock- Leo a grito herido va diciendo: que material tan de buena calidad- Edgar (Papá Rock) este de que habla si por culpa de su imaginación estamos donde estamos, en el suelo- Leo seguramente al caer encontraron la botella de aguardiente, que al estar viva sirve para delirar a los brujos. El chileno-colombiano Camina en dirección del parque donde se devuelve fumando un cigarrillo, se encuentra con el mismo coro de risas- Leo: que sucede aquí…- Juan (al terminar de reírse) yo diría que paso allá de dónde vienes…- Leo: nada del otro mundo- Estrellita: esta pareja de los Rock les gusta besar al suelo- Ángela (tomando a Percifal por la espalda va murmurando: seguramente quieren fundar alguna religión- Andrés: ese negocio es mucho mejor que vender artesanías- Leo: basta con los predicadores, si no les predico los que ustedes quieran- Juan: destapen el ron que esto cada vez se vuelve más emocionante. Al destaparla el mismo Leo, luego que se bebe un buen trago se la pasa a luzma y ella a Ángela y de mano en mano hacen varias rondas, en el momento que vuelve a las manos de Percifal solamente llega el cadáver- Él mirando el embace vacío va diciendo: tenía nada más que una capacidad destructiva.
Al irse cada uno para su casa se queda la iglesia petrificada en lo que representa, la plaza sin sus habitantes nocturnos y ebrios, Bolívar que en vez de dormir acostado prefiere su posición habitual, la policía que se refugia de los inexistentes miedos, las pesadillas y los sueños se van a costar con los habitantes del pueblo.


                   BAJO LA LLUVIA

Carla entra al bar de siempre, se saca la gabardina colocándola en el respaldar de la silla y su paraguas a un lado y se sienta; llega el mismo mesero saludándola: señorita como está...- No también como usted pero ahí vamos, por favor tráigame una bebida caliente que me quite este frio de mierda- Que tal un vino con canela  caliente-Si eso es justo lo que necesito- Ya se lo traigo. Se acomoda mejor cruzando las piernas, al rato de su mochila saca un libro que ojea una y otra vez. Al momento llega el mesero poniendo la copa con el vino caliente- Gracias. Saca un cigarrillo con el encendedor lo prende, lentamente aspira en bocanadas el humo y disfrutando de la lectura va tomando el vino caliente. En el momento que ya devoro varias páginas del libro, se para y paga lo consumido, luego de volver a colocarse la gabardina sale sosteniendo el paraguas a la extensión abierta de la calle donde se perfila en un andar sintiendo las primeras gotas, abre el paraguas escuchando la caída de la precipitación que a la vez que camina se hace más continua. Ve cómo se van mojando las diferentes vidrieras, la gente que corre desesperada de un lado para el otro. A pesar del aguacero ella sigue tan campante como si nada, mirando como si no viera extraviada en sus propios pensamientos, ve en la distancia a Federico con su rostro ausente, que la última vez que se vieron le dijo que no quería tener nada más con ella. Varias gotas ladeadas por la acción del viento caen sobre el paraguas para terminar sobre su nuca, ella siente un escalofrió en todo su cuerpo, respira atenta viendo el perfil de la lluvia que cayendo sobre el pavimento le salpica las zapatillas, concentrada cruza la avenida. Con tan mala suerte que en el momento que está llegan-do al otro lado de la calle un vehículo la salpica mojándola casi toda- Ella va diciendo: que mierda, porque la mayoría de los que conducen nunca están de parte de los peatones. Malhumorada cierra el paraguas que escurre agua, entra en un local despojándose de su gabardina que coloca en el respaldar de la silla junto al paraguas, se sienta al instante aparece un fulano al cual le pide un carajillo- Este va diciendo: en un breve momento se lo traigo. De inmediatamente lo tiene sobre la mesa, ella lo disfruta acompañándolo con un cigarrillo, al sacar de la mochila el mismo libro de ensayos lee apasionadamente, solo interrumpe su agradable lectura para ver en el enorme ventanal como se van haciendo figuras con la lluvia, que en su imaginación logran hacer algo más concreto, vuelve a la lectura sin darse cuenta que un grupo de muchachos que están varias mesas distante de la suya la observan hablando de ella, cierra el libro viendo la lluvia que va empapando el vidrio y que no deja ver la calle, toma la servilleta con esmero limpia el vidrio logrando claramente ver la calle, los autos que transitan como locos, los transeúntes que se atropellan unos a otros. Con una seña llama al mesero, al venir le pide lo mismo y ya sobre la segunda bebida caliente sobre la mesa, con sus zapatillas blancas cruza las piernas, enciende otro cigarrillo que acompañándose va leyendo sumida en la idea del libro. Ya cansada de leer y del lugar impersonal se levanta poniéndose la gabardina y paga, ya sobre la calzada abre el paraguas para no seguir mojándose, con la intensa lluvia distraída se abre paso entre la gente, se detiene y cruza con la complicidad del semáforo, avanza doblando encontrándose en una calle solitaria, no sabe que uno de los chicos que la observaban en ese lugar está detrás de sus pisadas. Carla en un momento dado saluda a un conocido que la deja con el saludo vivo, se mete en una callejuela angosta sin intuir que la persi-guen, a su perseguidor no le importa la lluvia si no el objeto de su deseo. Carla se detiene apreciar mejor como va cayendo el agua y va sintiendo el tacto de una mano que la agarra suavemente por el cuello, ella responde con una patada en sus partes nobles, soltándola va caer doliéndose sobre el piso y esta escena dura segundos. Lentamente se levanta con una expresión de dolor diciéndole: perdón que la he confundido con una amiga- Usted lo que es un atrevido y solo se quiso aprovechar porque me vio sola e indefensa, pero se equivocó con migo- El hombresillo: discúlpeme no sé cómo la tome y porque lo hice. La lluvia cae precipitadamente sobre la cabeza del muchacho de pelo largo y ya muy tranquilo le va diciendo: quisiera hablarle- Ella viéndolo con otros ojos le contesta: no se moje más que los dos entramos en el paragua. Hace lo que ella le dijera poniéndose al lado de ella y va diciéndole: qué tal si tomamos un café- Con este frio no es mala idea, vamos. En su andar suben por una cuesta adoquinada por donde baja el agua precipitadamente, saltan esquivando el torrente que va arreciando con todo- Él le va hablando: me imagino que tienes un nombre...- Prefiero no darte mi nombre hasta que no te conozca o sepa al menos tus intenciones por que el cuento que me confundiste no te lo creo ni a palo- Él: voy hacer sincero, te vi en ese lugar donde leías, fumabas y yo no sé qué tomabas. El caso es que saliste yo no pude resistirme sin importar deje a mis amigos, te cequí y no sé porque cuando te tuve cerca te tome del cuello- Ahora con tu franqueza nos vamos entendiendo- Si lo hice con la finalidad de conocerte- Ella (sonriéndole) ¿porque me quieres conocer?- Porque desde el primer momento que te pude ver descubrí en voz un no sé qué. Con el repentino viento la lluvia cambia de dirección mojándolos- ella sacándose el pelo de la cara va vociferan-do: acaso que me vez de especial- Mucho por eso siempre querré hablarte- No seque pensar de todo esto, por ahora no quiero ir a mi apartamento- Vives acaso con tu familia- No porque...- Simplemente me in- teresa saber- Está bien, vivo con una ami-ga que es mi compañera de estudios y tú con quien vives...- Con mi madre a la cual tengo la obligación de cuidar ya que está ciega- Ella (cortante) si quieres nos vemos en la noche, yo siempre acudo aun un bar cultural si no estoy equivocada hoy a las nueve hay un recital de poesía- Ya sé dónde es porque el poeta que va hacer la lectura es un viejo amigo- ¿Cómo se llama?- Armando Carrillo- Ella saca de su mochila un cuaderno, lo abre sacando varios volantes al entregárselo él lo revisa con atención- Si claro es mi mismo amigo- de acuerdo. Ella al despedirse le acentúa un beso en los labios y sale corriendo, él se queda ensimismado. Ella al caminar tres cuadras llega empapada, abre con la llave correspondiente la puerta del edificio, sube las gradas ya cuando está llegando al tercer piso se va la luz, sigue a puro tanteo llegando a la puerta que abre con una llave del mismo llavero, entra diciendo: Camila acaso estas- Boba acaso soy un espíritu, como has llegado de lavada. Vuelve la luz aprovecha para meterse en el baño, a los minutos sale con una falda larga y con una blusa muy colorida aparentemente sicodélica- Camila le dice: ayer estabas triste, de un día para el otro como has cambiado tu estado de ánimo, acaso volviste con el loco Federico- A ese cretino ni me lo menciones seguramente anda con la tonta de la Lina- Tu lo que estas es celosa- No me cabe que un tipo tan inteligente salga con esa tarada, que nunca opina y que cuando dice algo siempre la defeca- Si se ve a leguas que no tiene conceptos claros, no nos preocupemos y más bien preparemos algo de comer. Entre las dos cocinan pas-tas con un tuco de ajo y tomate, ya lista la cena se sienta apoyando los platos sobre la pequeña mesa, van masticando deleitan-dose- Camila no me vas a decir a dónde vas con esa pinta...- Voy al recital de poesía del viejo Armando- Ese que arma hasta un cañón y se ataca de la risa, me imagino que no vas sola- No, exactamente voy con un chico que conocí hoy, y le narra todo lo que sucedió con el muchacho- La amiga luego que se ríe murmura con su voz: se ve al menos que es un loco divertido- Ella cambiando de tema le responde: donde esta Francisco- Según por lo que me conto se fue de viaje- ¿Para dónde?- El misterioso nunca cuenta para donde se va, solamente me dijo que era por motivo de trabajo, el que se embala es él- No será como la otra vez que dijo que se iba yo no sé para donde y al día siguiente lo encontramos leyendo en su aparta-mento- Me cago de la risa no será que esta con sus acostumbradas lecturas- No tiene nada de raro ya que es un antisocial y vos sabes que lee como un condenado a muerte_ Carla: me llegó la hora de irme, porque no vienes- Caigo más tarde con Juliana la morocha y si es posible con dos franceses que conocimos ayer- Acaso quedaron de verse, si todo es posible. De todas maneras iré a joderte la vida. Sale riendo, baja las escaleras y al salir abre el paraguas, se enfrenta con la soledad de la lluvia bajando por la trece, dobla por la cuarta en ese momento la niebla le quita la visibilidad, el agua insistente cae sobre el paraguas en un golpeteo monótono. Ella pensativa si al menos lloviera un poco menos, de esa forma llega al bar, entra abriéndose espacio entre la gente, saluda a una pareja de amigos que están de pie hablando, al flaco de siempre que charla con una rubia desconocida. Se detiene buscando con la mirada a su nuevo amigo pero no hay al menos alguien que se le parezca, prefiere sentarse en la única mesa libre. Se dice así misma los hombres insistentes son los más incumplidos. Él la sorprende estampándole un beso en los labios- ella sonriendo le dice: de donde sales. Estaba en el baño por esa razón no me viste, lo único de que estoy seguro que te he sorprendido una vez más ya que vives ensoñando o volando en tus fantasías. Al terminar de decirlo viene el poeta murmurando con su voz: Hola viejo Pablo- Ya debes estar preparado para lo que se viene- Armando observando a la chica va respondiendo: si claro, tu hermosa debes ser Carla, me acuerdo que te conocí una noche en el Chorro- Si me acuerdo que esa noche nos embriagamos hablando de metafísica, del cosmos, de los seres imaginarios de Borges, y no me acuerdo de que otro tema- Sí que me acuerdo, estaba-mos con Maribel la de los crespos- A propósito la volviste a ver- Claro con ella siempre estoy en sintonía- Sabes a donde la puedo encontrar...- Pablo: me la encon-tré hace un par de días, me dijo algo así que te necesitaba para algo- No sabes para que sería- No me dijo para qué. En ese mismo instante ven en la distancia que va entrando desenredándose las mechas, ellos con una seña le indican que vaya donde están ellos, ella esquivando a varias personas llegan donde están ellos, tirándosele al poeta lo hace retroceder contra una mesa llena de gente, el poeta antes de caer toma rápidamente una copa de vino, ya en el suelo se la toma de un solo jalón y va diciendo: a tu honor viajera. Todos los de la mesa aplauden haciendo tremendo alboroto, al levantarse abraza a Maribel proporcionándose un largo beso, al acabar Armando va entonando lo siguiente: será que me ayudan a llevar esa mesa que está en ese rincón, a la parte de adelante. Entre todos cargan la pesada mesa a un lugar estratégico, enseguida toda la concurrencia hace silencio, al rato se presenta la dueña del bar, con su corta falda haciendo un esfuerzo se para sobre la mesa y les dirige la palabra a todos: como ustedes en este momento va a leer sus poemas el poeta Armando Carrillo. Al bajarse la chica él se acerca una silla, se sienta y saca del bolsillo de la chaqueta varias hojas mecanografiadas,  empieza con su voz fuerte a leer poema tras poema apoyándose en la música que solo puede escuchar él, al concluir el último poema una copa cae de una de las mesas, sonando por breve lapso  de tiempo un murmullo en el aire.
Carla: por fin podemos hablar, te gusta la poesía de Armando- A mí en tender es muy buena ya que la veo muy vivencial- Pienso lo mismo. Cambiando de tema sé muy poco de tu vida, por ejemplo que te gusta hacer- Estrictamente a pintar no hago otra cosa- Eres figurativo, abstracto o que otra cosa- En una época fui figurativo ya que necesitaba afirmarme, ya ha pasado mucho tiempo de eso ahora tengo un concepto muy claro de lo que hago, me abstraigo pintando algo vasado en el subconsciente, logrando ser más surrealista que otra cosa- Logras vender tus pinturas- Ustedes las mujeres siempre con esas preguntillas, si cuando alguien está interesado. He participado en varias colectivas. Yo siempre he creído en el arte por el arte, para nada me preocupa el vender ya que el techo y la comida las tengo aseguradas, como te dije antes vivo con mi madre, ella tiene una buena renta por eso tiene la posibilidad de que siempre hay alguien que la cuide, ella no me molesta y es muy poco lo que interviene en mi vida, y mucho menos con su ceguera puede molestar a alguien. Él la toma de la mano y va agregando: nena me gustas en demasía, ahora si voy hacer atrevido. Le suelta la mano para abrazarla y ella sin poner resistencia siente como al chocar sensiblemente la besa y ella va haciendo lo mismo, con ese sentido se besan una y otras veces voluptuosamente, la toma de la mano diciendo: este encuentro amerita una botella de vino, espera que voy a pedirla. Va viendo como el poeta besa a la peli crespa, esquiva a la gente lográndose colocar en frente de la barra, al ver al novio de la dueña: amigo llévenos a esa mesa una botella del mejor vino y por supuesto dos copas. El regresa y se sienta en la misma silla donde esta ella ensimismada de emoción, al llegar el muchacho con la botella y las copas él se encarga de verter el vino, primero en la copa de ella y luego en la suya, chocan los vasos juntando los labios, toman, se besan una y otras veces, hasta que son interrumpidos por Camila y sus amigos que se van sentando sin preguntar- Ella: les luce el amor, tú debes ser el amigo el coqueto. Sin impórtales nada se levantan a bailar al ritmo de la música cubana, con la presencia de Camila, la amiga y los dos franceses, al detenerse la melodía bailan la siguiente que culmina en aplausos y se vuelven a sentar- Juliana: bailan demasiado bien,  como se llama tu nuevo enamorado- Pablo- Él (haciendo varios  gestos) si soy tal cual, como se llaman ellos- Camila: ellos me dijeron sus nombres pero como todo se llama se me olvidaron sus nombres- El de bigote va diciendo: no se preocupe que lo entiendo, yo soy André y mi amigo es Marcel, quieren tomar algo más que nosotros invitamos- Camila: como ellos están tomando vino tomemos vino- Marcel: el vino es para acompañar la comida, me apetece algo más fuerte- André: que tal ron- Juliana es perfecto. Entre todos hacen señas, esta vez se presenta la dueña diciendo: en que les puedo servir- Juliana: tráiganos un ron Abana Club, con hielo y vasos- Ya mismo vengo y se los traigo. Al poco tiempo aparece otra chica con la bandeja con todo lo que pidieron va murmurando con su dulce voz: este pedido es para ustedes...- Marcel: si claro, es lo que hemos pedido. Ella tranquilamente sirve cada cosa en su lugar, al verla irse van brindando chocando todos los vasos- Marcel: me gusta este barrio, ya veo que todos los que lo habitan se conocen, y si alguien no lo conocen es bienvenido, no hay como las personas abiertas de corazón. En poco tiempo he conocido gente que toda mi vida en Francia- André: los parisinos somos complicados, delicados hasta el ridículo. Prendidos se paran a bailar, se intercam-bian las parejas, fuman como si hubiera una chimenea presente. Acabada la botella de ron va diciendo Marcel: invito a otra botella de ron que corre por mi cuenta- Pablo (mirando directamente a los ojos a Carla) yo me voy si quieres venir con migo- Ella: claro que voy. Se paran despidiéndose con ademanes recogiendo sus pertenencias, salen ella abriendo el famoso paraguas ya que sique lloviznando, al doblar la esquina la lluvia se acentúa aún más- Carla: como llueve, estas seguro que no hay problema con tu madre- En absoluto, si entras sin hablar mi mamá ni se entera. El agua se filtra por los zapatos- Ella (sintiendo el frío) mis pies parecen una sopa. Cruzan la cuarta sobre la calzada- Él: por fin llegamos- Que casa más grande- Él Abriendo con la llave la enorme puerta: calla. La madre sentada en la oscuridad con su bastón palpa los zapatos de él, va diciendo: Hijo mío quítate las medias y los zapatos que te puedes refriar. Ella se pone nerviosa y sin querer golpea con uno de sus pies un enorme jarrón- La madre: ¿que sonó?- Él le contesta: me tropecé con el jarrón- Ten cuidado, ahora que llegaste me voy a costar. Indicándole con un ademan a su amiga que suba las escaleras- Mamá no quieres que te ayude-No para nada, me se valer por sí misma. Al subir por los escalones toman el corredor tanteando entran a la habitación y él al encender la luz cierra la puerta- Carla (al oído) se ve muy joven- Si tienes razón su ceguera no es un impedimento y al contrario siempre se le ve muy bien- Ella (escuchando la lluvia que golpea en el techo de tejas de barro) me encanta tu casa cuantos viven aquí- Mi madre, la enfermera y yo- La veo muy grande para ustedes tres- Así es inclusive hay varios cuartos que nunca se abren. Ya en el estudio- Una vez le dije que la pusiéramos en venta, la única respuesta que conseguí fue un rotundo no, que a ella solo la sacan muerta. Nunca más insistí- No te da susto vivir en esta mansión- No aquí me siento a mis anchas ya que puedo disponer del espacio, si seguimos por esa otra puerta vamos a encontrar tres salones con mis cuadros. Él abre la puerta encendiendo la luz entran a un lugar increíblemente amplio, de las paredes cuelgan vistosas pinturas de desnudos- El: estas son de mi primera época- Ella: aquí lo que hay es una galería- Si, desde ese tiempo me entrego a mi trabajo ya que mi vida es tan solitaria, que bueno que ahora tengo una novia. Se abrazan y se besan largamente- Ella (mostrándole su sonrisa) que feliz me siento, déjame ver esa pintura. Ella la ve detenidamente agregando: que formas más alucinantes- Vamos al otro espacio. El mismo se encarga de abrir la otra puerta, enciende la luz. Ella entra seguido por él, se sientan sobre un viejo sofá sintiendo extraños pasos- Ella (asustada) quien camina- Él abrazándola le contesta: no es nada tranquilízate- Ella: pero si escuche como si alguien caminara- Tranquila que en estas casas viejas por lo general tráquea la madera- Que boba que soy debe ser mi propia paranoia o la falta de costumbre ya que nunca antes había estado en una casa tan grande- No sientas miedo, ni mucho menos te preocupes. La toma por la espalda, la voltea lentamente encontrando el aroma de sus labios, en un movimiento sensible se encuentran sus lenguas. Él le saca la gabardina, luego la camisola cuando intenta quitarle la falda ella se resiste y le va hablando: por favor tan pronto no- ÉL (desesperado) quiero de una vez conocer tu esbelto cuerpo- En este momento tengo una sensación que nunca antes había sentido, seguramente es a la desconfianza que le tengo a esta casa- Pero dime que sientes- A ver cómo te explico, si es como algo extraño una sensación de miedo que me produce por dentro un escalofrió- No te pongas así que estas con migo que nada ni nadie te va hacer daño- No es ni siguiera eso, es una cuestión que no se explicar. Relájate y ponte lo más cómoda posible. Ella se zafa y pone la cabeza contra el respaldar, él la observa que respira con cierta dificultad- Él: quieres que te traiga alguna cobija- Ella no hay necesidad ya que no tengo frío. Preferiría que me abrases. Al abrazarla ella le dice con una vos tierna: dime como comenzaste a pintar. Siendo muy niño en la primaria me entro la fiebre que me la pasaba dibujando, ya en la segundaria por esa razón tuve problemas con las matemáticas y otras materias que con mi ingenio hice trampa de esa forma pude terminar el bachillerato, ingrese en la facultad de bellas artes pero en el tercer semestre me retire ya que la academia es una maldición, preferí seguir mi propio camino- Que bien que lo hayas echo. Si no pudo ser de otra forma, ahora me toca a mí preguntar, cómo ha trascurrido tu vida... Nací en un pequeño pueblo de Caldas, estudie con monjas a las cuales deteste desde un principio, empecé a leer a escondidas porque esas brujas siempre estuvieron en contra del verdadero saber, afortunadamente mi padre que era la oveja negra de la familia siempre me apoyo, gracias a él termine literatura a finales del año pasado- Que bien porque a mí los buenos libros siempre me gustaron, un libro es como un buen amigo. Los libros te llevan a conocer verdaderamente al ser humano. Tiernamente lo besa una y otra vez. Él luego que la acaricia le murmura: tienes hambre- Si, de pronto comer algo me hace bien. Espera que vaya a la cocina a buscar algo de comer. Al bajar él, ella es atemorizada por una sombra que la cubre de oscuridad, sin poder hacer nada se le baja la presión que inmediatamente pierde el conocimiento, en el momento que él sube con una bandeja de picadas y una botella de vino tinto la encuentra tumbada en el sofá, la toma de la cintura- Ella (abriendo los ojos más de lo normal y con voz de terror) por favor no me toques. Se levanta retrayéndose del sofá- El: acaso que sentiste trata de tranquilizarte. Ella se desvanece cayéndose del sofá, él con el cuidado requerido la levanta llevándola al cuarto donde acostumbra dormir, con esfuerzo logra meterla entre la sabana y las cobijas y hace lo mismo metiéndose en un lado quedándose profundamente dormido. Ya con los primeros cantos de los gallos abre los ojos a través de la escasa luz viendo la palidez de la muchacha, le toma el pulso dándose cuenta que esta sin vida, él se toma la cabeza gritando desesperado y acto seguido vuelve aparecer la sombra de su madre y al instante su figura despelucada que le va murmurando: te Alberti que no me trajeras mujeres a esta casa tu solo me perteneces a mí. Al instante lo estrangula, lo único que queda es el murmullo apacible de la lluvia que humedece las horas que culminan en la extensión de lo que ya no tiene nombre. 

UN AMOR IMPOSIBLE

Pablo siendo un estudiante de filosofía de la capital, al dormir en paz las horas razonables del vuelo, es despertado por el altavoz con voz de mujer que va diciendo: sujétense los cinturones que el avión va a decolar en el aeropuerto tal. Él mira a través de la ventanilla el paisaje tropical muy verde sintiendo el vacío, el avión rápidamente toma la pista, en un tiempo breve siente detenerse el avión. Ve por la ventanilla como van trayendo rodadamente la escalerilla hasta que la colocan en la puerta, haciendo un gesto de pereza se levanta caminando entre los pasajeros que bajan lentamente. En el momento que desciende por la escalerilla siente la atmósfera caliente y pegajosa, entre el grupo de personas logra tocar con sus pies el suelo caliente, se dirige entre estas a la construcción donde recibe su pequeña mochila donde lleva todo lo necesario para esos días que piensa pasar al lado de sus primos. Sale llevado por sus propios pies a pesar de la lluvia que se confunde con el bochorno, él que es un desconocido y un desconocedor del lugar, sale a la carretera donde se detiene en la sombra de un inmenso árbol de mango, se para tan largo estirando el brazo hace una seña con el dedo a cada auto que pasa sin lograr que nadie se detenga, con toda la paciencia toma de una de las ramas un mango el cual come sin apuro, transpirado de sudor ve como una chiva de la cual cuelga un mulato que va gritando: Cerete, Lorica. La destartalada chiva de un frenazo se detiene, él se trepa al acomodar la mochila sobre el suelo se sienta entre las diferentes personas, al lado de una señora que lleva un niño de pelo quieto. A la medida que el automotor avanza dando saltos abriéndose paso en la vía que va entre una naturaleza exuberante, divisa con su mirada plantaciones, diferentes árboles, juncos y una que otra vaca. La gente va hablando pareciendo que discute con su amplia sonrisa, al pasar una curva una señora grita: parada. En el momento que el morocho conductor detiene la chiva se baja llevando una gallina, el bus vuelve arrancar entre charco y charco de esa forma entra en una alargada población- Pablo al ver a un señor que está sentado tomándose un boli le pregunta: señor como se llama este pueblo- Cachaco acaso nunca has venido a Cerete. Al bajarse un reducido grupo de personas y otras que se trepan acomodándose donde hay lugar, el simple automotor arranca pero antes se ha subido una joven que trata de acomodarse entre la gente. Él va viendo la carretera que bordea el río Sinú hasta que por fin la chiva llega a Lorica, él se baja ayudando a una señora, camina lo necesario para llegar a una de las tiendas donde se toma una gaseosa helada, al terminarla pone el embace sobre el mostrador y sale abordado por el calor y al llegar a una de las esquinas del parque luego que pasa por la sombra de un  almendro se sube en un viejo yipeto- el señor conductor volteándose para verlo le dice: va a San Bernardo del Viento- Para allá voy. Luego que se sube una señora con un pequeño niño en los brazos, al estar lleno el pequeño automotor arranca por una carretera que en terraplén baja y sube, deteniéndose en la orilla del río. Carlos se para viendo que de la otra orilla viene el planchón, al ver a una señora que vende arepas de huevo le compra una que se la va comiendo sintiendo el tremendo calor. Al arribar el planchón se vuelve a sentar viendo como el chofer lentamente arranca para introducir el jipeto dentro del planchón, lo mismo ocurre con un camión de ganado que va desocupado, de un pequeño vehículo y de dos viejos automóviles. Con la capacidad justa arranca el planchón que lentamente llega a la otra orilla, después del camión arranca el conductor el pequeño jipeto, ya extenuado por el cansancio se queda incómodamente dormido con la mochila entre las piernas, al despertarse se da cuenta que ya está en su lugar de destino, luego de una pareja haciendo un esfuerzo se baja, resuelto se dirige a una construcción de techumbre de palma, le pregunta a un barrigón que está sentado sobre una mecedora lo siguiente: usted por casualidad conoce a la familia Martínez Camargo- Claro como no si en este pueblo nos conocemos toditos, camine por esa dirección dos cuadras y al lado de una palmera encontrara una casa de dos plantas de color azul, esa es la casa. Haciendo lo que el señor le indico llega ante la alta vivienda, en la puerta toca una y dos veces, inmediatamente sale a la terraza una chica con largas trenzas que le grita: Pablo ya mismo le abro la puerta, al bajar lo hace seguir adentro de la peculiar construcción, estando en un patio en sementado con diferentes masetas de plantas muy floridas, la saluda de beso, luego saluda al gordo de su primo con un apretón de manos, termina aplicándole un beso en la mejilla a la mujer gorda- Pablo va diciendo: estoy muy conmovido porque no vengo desde la niñez que vine con el abuelo- con cara de sorprendida va diciendo la joven Lucia: de verdad cómo pasa el tiempo ya eres todo un hombre- Alan: me sorprendes ya que no has cambiado mucho solo veo un hombre hecho y derecho- Pablo: a ustedes se les ve de igual forma- La señora Inés: sigamos a la sala. Entra de primero viendo unos cuadros de santos horrorosos, y en el extremo hay un enorme abanico de patas que suena con un estruendo semejando a un avión. Lucia acercándole una de las mecedoras para que se siente, casi al mismo tiempo llega el hermano Guillermo, que al verlo lo saluda con un emocionante abrazo y le va dirigiéndole la palabra: que bueno que allá venido nuestro primo, si en años no nos vemos, no joda esto merece celebrarlo ya mismo traigo un ron tornillo. Desaparece por una puerta para aparecer por la otra por la cual entraron trayendo la famosa botella, le dirige la palabra a su hermana diciendo: Lucia que pasa que no has traído el hielo y los vasos- Estoy ensimismada de la emoción aún no lo creo, ya mismo traigo lo dicho. Ella desaparece por una puerta para llegar por la otra cargando una bandeja que contiene los vasos, el hielo y dos Coca Colas, ella misma se encarga de servir dándole a cada uno su correspondiente vaso- Alan: ahora si brindemos, salud por la llegada de mi sobrino. Chocan alegremente los vasos esta acción se repite durante toda la noche hasta que Pablo se emborracha, es llevado por sus primos a la hamaca donde duerme profundamente como un niño.
A la mañana siguiente se despierta debido al calor teniendo un fuerte dolor de cabeza, afortunadamente aparece la empleada una morena con una jarra con hielo de tamarindo- Él (tembloroso) donde están mis primos- Ella respondiéndole con su asentó golpeado: están en la finca vacunado al ganado, solo regresaran como es su costumbre en las horas de la tarde- El sintiéndose mejor sin preocuparse por nada se sienta en una mecedora  debajo del abanico de techo a leer, solamente es interrumpido para el almuerzo, ya cuando el sol se hace más soportable sale a caminar por el pueblo. Ya cuando regresa encuentra a sus primos, en la noche juegan a las cartas en el momento que el juego llega a su fin, lucia los convida a ver una película del oeste. En el camino se encuentran con otros amigos y en patota van al callejón donde está ubicada la antigua sala destechada de cine, al entrar se sientan en la primera fila donde aprecian claramente las estrellas, en instantes el que se encarga de proyectar la película, da comienzo al film que es el dominio de los blancos sobre los indios mapaches. El calor incesante y la cinta tan estúpida hacen salir a Pablo en busca de la poca brisa, camina sudando a mares perdido en su mayéutica, al no poder más se recuesta contra la enorme construcción circular que capta el agua de lluvia, al sentirse más fresco divisa con su vista el espectáculo que proporcionan las estrellas, de su concentración lo saca una bella rubia- Ella sonriéndole le dice: que bella noche me quieres acompañar a caminar- Él sin poder creer lo que está viendo le contesta: si, ya que no tengo nada que hacer- Ella: cómo es posible que no te allá visto antes- Él (mirándola de arriba abajo) no vivo en este pueblo solamente llegue ayer- Ella (con una sonrisa malévola) se ve que no conoces nada de este pueblo- Solamente tengo imágenes ya que vine siendo un niño- Ella con su voz dulce y terrible) ¿conoces la playa?- de pronto cuando la vea recuerde algo- Quieres ir…-  Pero ahora- Con esta noche tan estrellada no es una tentación- Si claro, el mar en la noche es un poema vivo. Ella mirándolo con cierta ternura lo toma de la mano suavemente- El aún sorprendido le dice: Tienes algo de una belleza indescriptible que ya adoro. De ese modo caminan, él extasiado por su belleza va pensando si es la muerte. Se ríe- Ella me agrada de sobremanera tu risa- Que bueno es reírse verdad- Si, más aún cuando se anda de noche estrellada con una bella mujer. Caminando lo observa con la escasa luz de las tinieblas, él viendo concentradamente la redondez de su bello rostro, de donde brotan la profundidad de unos ojos marinos que pareciera que tejen las estrellas, al mismo tiempo va diciendo: que noche más bella no te asusta la noche- Ella con la misma sonrisa le contesta: pero si le pertenezco como le puedo temer. En ese momento ven como entre los árboles nace la luna casi llena, seguida por una luz clara y tersa- El volviéndole la mirada le va pronunciando: por eso eres progenitora de la belleza. El lleno de deseo se aproxima, la acaricia su rostro y cerrando los ojos se besan largamente, pausando se besan intensamente abriendo sus ojos de cielo- El: como me tienes de embrujado es como si fueras el cielo y el mar a la vez. Perplejo cae de rodillas recitándole un poema de Fernando Pessoa que se sabe de memoria, en el momento que termina siente la arena cálida, viendo el reflejo de la luna que se dibuja entre las olas. Ella se extasía y con su voz melodiosa improvisa una canción: como está la mar que respira en la estancia del amor, que se entrega bajo el preámbulo del sueño, he aquí la mar misma en flor que nos entrega la abundancia. Ya capitulado el poema ella corre atravesando los cocoteros, él la sigue y de un salto le da alcance atrayéndola contra su cuerpo, sacándose la ropa la desviste descubriendo la belleza de sus formas de donde sobresalen unos senos dorados. Ella desnuda alumbrada por la luna corre, el haciendo lo mismo la alcanza tomándola de la mano, en ese sentido se lanzan al mar en calma volviéndose abrazar, al pasar una suave ola se besan de mil maneras y ardiendo van entre la piel, mezclándose en un frenesí, él la penetra como una vela punzante en la sangre, salen del agua donde ella lo vuelve a tomar y encima de él repetidas veces se funden en un mismo cuerpo. Él tumbado boca arriba sobre la arena ve como ella se sienta sobre la misma arena entonando la siguiente canción: mi amor tiene sed, soy mujer de tus labios tan sabios en amor como este mar que nos acaricia, y mi rostro entre tu ser como las manos frescas del naufragio. Al volverse abrazar se acuestan sintiendo la brisa que los arrulla logrando dormir en un breve lapso de tiempo, ella acariciándolo lo despierta diciéndole: volvamos antes que salga el sol- No vez lo bien que estamos aquí- Tengo cosas urgentes que hacer, no insistas yo me voy- Vamos que podemos volver en cualquier momento- Tal vez. Ella al pararse le da la mano, Él de un impulso se levanta.  Al  volverse a vestir caminan viendo a través de los ojos el firmamento- Él viéndola va murmurando: ¿porque estás tan pálida?- Debe ser la fatiga, si me ves mal ni me mires- ¿Nena que te pasa?- Tú no sabes por eso no me preguntes más. Andando en silencio llegan al pueblo, caminan por la vía destapada unas pocas cuadras- Él rompiendo con el silencio va diciendo: que rápido hemos llegado, si quieres te acompaño hasta tu casa- Está bien acompáñame. Al volver a besarse él siente algo incomprensible en todo su cuerpo, al verla a los ojos ve traslucirse el infinito. Él Sintiendo algo extraño doblan por un solar llegan ante varias casas, pasan al lado de las tres viviendas y en la cuarta que se trata de una humilde construcción de bareque y palma, al estar la puerta abierta ella entra, él quedando con las palabras en la boca ve como se cierra. El retoma el camino con los colores cálidos del alba llega a la casa de sus primos, al tocar en la puerta es la propia Lucia que le abre regaña diente diciendo: que paso anoche que nos dejaste como unos imbéciles en el cine, a donde te fuiste descarado de mierda…Él sintiéndose a penado le contesta: discúlpeme prima que salí del cine porque no me aguante el calor, al ir al tanque de agua conocí una bella rubia con la cual estuve en la playa- ella descarado con que con esas tenemos, es mejor que recojas tus cosas y te vayas con esa muchachita al carajo- El mirándola  entona con su vos: compréndeme- Mi familia ha decidido que no lo queremos ver más en esta casa, por favor recoja sus cosas y váyase de una vez. Con rabia entra a la casa,  al entrar al cuarto con la presencia de todos saca las cosas de la hamaca introduciéndolas de afán entre la mochila, al salir ni los mira. Con la conciencia tranquila camina hasta un abandonado parque se sienta en un roída banca protegido por la sombra del enorme árbol, al ver varios mangos maduros se levanta empinándose logra arrancar uno de estos frutos, al volverse a sentarse lo come quedando más que satisfecho, inmediatamente se queda dormido pero al rato lo despierta los potentes rayos del sol, prefiere sacar de un bolsillo de la mochila el libro la caya ciencia, lee con el apetito del lector de esa forma se le pasa el tiempo, al intuir que se acerca el medio día decide ir a buscar a la bella rubia, al ir en la dirección equivocada no encuentra la casa, sintiéndose perdido le pregunta a una señora describiendo a la muchacha, ella le contesta con cara temerosa con un no rotundo, insiste con un señor que le contesta lo mismo. Viendo más razonable a una loca que anda con una escoba amenazando al que se va encontrando en su camino, él sin miedo se le acerca diciéndole pausadamente: usted debe conocer a una linda rubia de ojos azules, debe saber dónde vive- Debe ser la que está muerta, vivía en esa dirección. Si no se me quita lo levanto a escobazos. Él pega la carrera para detenerse en la casa humilde donde la chica entrara, toca la puerta roída por la inclemencia del clima y del tiempo, en la primera instancia nadie responde, vuelve a tocar hasta que sale a su encuentro una anciana con cara de sorprendida le dice: en que le puedo servir, o que necesita de mi- Estoy buscando a una joven bastante rubia del mismo color de sus ojos, la cual no se su nombre- La anciana haciendo un gesto de amargura le contesta con su voz entrecortada: porque me viene a infortunar si ella murió hace más de cinco años- Él (desfigurado de la impresión) no me la niegue si ayer fui con ella a la playa. Ella sin modular palabra se entrega al llanto, al rato al ver la cara de él medio reacciona diciendo: eso es imposible, siga que lo saco de su locura. Al entrar ve todo humilde y deteriorado, al doblegar la puerta del cuarto la viejita saca del viejo escaparate la fotografía de la joven y agrega: no sé porque me hace esto si esa muerte me sigue destruyendo. No se imagina lo buena que era, así como un ángel. Luego de una pequeña cómoda le saca un álbum de fotos, le muestra una por una de las imágenes que coinciden con la misma joven. Él no cree insistente le murmura: es ella misma pero estoy seguro que no está muerta, por nada del mundo le mentiría que como se lo dije antes anoche estuve con ella- La anciana se le vuelven a precipitar las lágrimas llorando a mares, él no sabe qué hacer solo de pena le acaricia el arrugado rostro, eso hace que reaccione con su débil voz: créamelo por lo que más quiere, si quiere lo llevo al cementerio y le muestro la tumba donde reposa eternamente. Pablo en su desconcierto de locura sale corriendo, desaparece en el mismo yipeto que lo trajera a San Bernardo del Viento. 


                  UNA INCOCEBIBLE MUJER
La luna inmensa reflejando en el aire una ventisca fría, en un aposento colonial de viajeros de todo el mundo. Él salón alumbrado con una fuerte luz ama-rilla donde un grupo de personas de diferentes países sentados ocupando una de las mesas discuten sobre ecología; ocupando otra mesa una rubia concentrada escribe en un portátil, en la misma mesa una pareja discute sobre cuestiones íntimas. Del interior del hotel viene una mujer exageradamente maquillada, de labios carmesí muy pintados, sosteniendo una mirada exorbitante con una expresión fuera de lo común. Busca donde sentarse escuchando que hablan en diferentes idiomas que hace que flote un murmullo en el contorno, al decidirse se sienta ocu-pando la única mesa libre como si estuviera detenida en el tiempo, pensando en lo que le gustaría hacer. Resuelta va a la cocina de donde trae un café y una cerveza en cada mano, se sienta como si quisiera mostrar su vestido floreado. En pleno dominio de si misma abre un libro seguramente de algún existen-cialista francés, entre página y página bebe café que lo acompaña con la cerveza. Ella se vuelve la curiosidad de los presentes, un muchacho rubio se sienta al lado, la observa detenidamente y luego la interrumpe preguntándole en un mal español: porque el café con cerveza. Ella ensimismada en su lectura no atina a responder y sigue con su lectura, de repente voltea la mirada inquisitiva hacia el gringuito diciéndole en un francés mezclado con isleño griego: acaso usted es un fracasado, no vive su propia historia, usted que necesita de mí- Él sintiéndose intimidado le contesta en un mal español: es que estoy muy sorprendido por su forma de actuar y por su belleza enigmática. Ella no le pone atención ya que prefiere seguir leyendo absorbida en los hechos de su novela. El gringo de mal genio se levanta- Ella vuelve la mirada sobre él diciéndole: no se asuste siéntese, discúlpeme si lo herido en su amor propio- Él al volverse a sentar le responde: no es para tanto, solo estoy intrigado de donde provienes- Ella: eso no es importante ya que vivo únicamente del presente, y antes que me interrumpieras estaba leyendo este libro- De que se trata la novela…- De un extranjero que llega a una ciudad del norte de África mediterránea y se confronta con ese mundo rebelde e ilusorio- Él (mirándola directamente a los ojos) por lo existencial, por el carácter del suceso como tal. Se para con sus erguidos pasos desapareciendo de la vista del gringo para volver llevando su dosis de café y cerveza, se sienta cruzando las piernas encendiendo con una mechera antigua un tabaco negro y largo, el cual aspira votándole el humo al joven en la cara- El (tosiendo le vuelve hacer la misma pregunta) de porque mezcla la cerveza con el café…- A usted no le incumbe pero ya que esta tan interesado en saber, es una simple costumbre que viene de mis antepasados- El: lo siento mucho si la molesto- Claro que lo logra, no me gusta la gente de los países del norte ya que en mi concepto son muy racionales y son la plaga que afecta al mundo. En mi nación ustedes desde siempre están metidos tratando de usurpar en una cultura milenaria que ustedes por su ignorancia desconocen y que por lo tanto merece respeto, que es lo que usted no ha hecho con migo preguntándome estupideces. Ella se levanta provocándolo y diciendo: vasta. Se sienta en otra mesa que acaban de desocupar otros extranjeros, al lado de ella se sienta un hombre colorado característico del sur de Francia, pone su maletín sobre la mesa para sacar una libreta de anotaciones, escribe sin interrupciones. Ella enfrenta su calma interrumpiéndolo con su mirada, el siendo muy cortes le quiña el ojo mientras todos los del lugar observan expectantes- Ella va diciéndole: quiero irme de este hostal porque no me acompaña. El primero pone cara de duda que la cambia por una de satisfacción y le va murmurando con su acento francés: si es así vamos. De la silla se paran al mismo tiempo y salen del hotel extraviándose en la fría noche.


EL MALABARISTA

La tarde lánguida del domingo sin sol que se fija en las caras obtusas de los mayores, que lo único que se atreve a pensar es en el laburo del día siguiente; los niños que van y vienen corriendo, saltando con sus infatigables risas. La gente que se va amontonando dejando un bache libre donde una pareja se sienta a conversar sin que nadie los perturbe, ella rubia y él ligeramente moreno. Todo se paraliza en el momento que llega un hombre con un sombrero alto y pintado su rostro con pequeñas mariposas, de un caminar ágil que con fuerte silbido llama a la concurrencia que lentamente se va aproximando, él con convicción de guerrero hace que la gente lo rodee dejando un espacio entre él y el público, una chica que no se sabe de dónde sale le entrega una aparente bicicleta de solamente una llanta. El malabarista se sube pedaleando, de esa forma maniobra sobre el aire unos círculos de platicos sin dejarlos caer recorriendo varios giros en el pequeño espacio, al entregarle a la chica los círculos con agilidad maniobrando con los pedales recoge del suelo unas bolas que haciendo piruetas en movimiento las lanza en el aire sin dejarlas caer y al terminar con la acción cae parado firmemente sobre sus pies, agachándose hace un gesto de aprobación. Mientras la mayoría de las personas lo miran sorprendidas, la misma chica le trae tres antorchas que las levanta mostrándoselas al público, circunstancial aparece la joven que vierte de una botella plástica el líquido inflamable sobre las antorchas, que con una cerilla prendida las enciende haciéndolas girar en un mismo sentido creando una imagen circular de un esplendor indescriptible, repitiendo una y otra vez el giro yéndose por los diferentes ángulos del cuerpo, que desaparece en el momento que se extingue el fuego para reaparecer quitándose el sombrero que lo distribuye entre la gente que lo atribuye con monedas y billetes. En el término de la acción le entrega el sombrero lleno de dinero a Marcia que se sienta sobre sus pantorrillas a ordenar las monedas y los billetes de esa manera los puede contar- Ella (con cara de satisfacción) valió la pena- Él le contesta: para esta historia es lo justo- Ella insistente le dice: claro con críticas favorables, renuncias orgánicas y con herejía de sumatorias a la manera del charlestón- Es lo de siempre, es mejor conservar la sonrisa más aún cuando hay para comer un asado, después hacemos la fiesta y vaya que es bueno compartir la vida con los amigos. En esos instantes surge de la oscuridad de la noche Catalina la flautista acompañada de Nacho el guitarrista, ellos al sentarse a un lado de ellos entonan una linda melodía que los compañeros acompañan con sus voces, y las palmas. La chica sosteniendo la flauta con sus labios le da más vida a la letra. Al terminar Marcia guarda el dinero en su bolso de cuero, luego enciende un  cigarrillo que va aspirando lentamente diciendo: chicos que bueno que se juntaron con nosotros. Luego dirigiéndole la mirada a nacho agrega: vos sos como un gato perpetuo que mezcla el sonido de la guitarra con la voz de Catalina y esperando la luz de las farolas para entonar el mejor ritmo- La flaca Marcia: mi estómago no aguanta más sin comer, yo creo que a ustedes les pasa lo mismo. Qué tal si reunimos dinero suficiente y compramos no sé – Catalina alzándose la falda responde: si no me toca dárselo a alguien- El malabarista: dejémonos de bromas para después de la cena, pienso que hacer un asado es un barullo bárbaro por eso es mejor comprar algo que el lugar nos permita- Marcia movamos las nalgas y compremos pan, queso, lo que podamos de fiambre y por supuesto vino. Se levantan emprendiendo la dirección de la calle Alberti, en una esquina entran en una rotisería donde compran lo acordado y otras cosas más- Nacho: ahora si vamos a cenar en serio. Salen y solamente en un momento vuelven abordar la penumbra del parque Lezama, la flaca con la cara como paralizada en ella es capaz de comprender entre risita y risita va diciendo: si la gente comprendiera que la vida es tan simple y que la simpleza  la lleva a estar fuera de las preocupaciones para estar más viva- Catalina: me parece que coexis-ten ya que toman sus vidas de encierro agobiándose unos a otros. El malabarista caminando saca del bolsillo varias peloticas con la cuales juega tirándolas sin dejarlas caer y tranquilamente va diciendo: por-que al no sentir lo que hacen hablan de cosas tan impersonales sin ni siquiera enterarse de que la vida es un juego, donde se tiene un papel que lo vas desarrollando. Por esa razón lo que más me gusta es divertirme practicando malabares sin hacerle mal a nadie. Marcia intenta con tres bolos que al agitarlos los eleva por el aire para volverlos a tomar hasta que caen de su control- Ella: me equivoque eso quiere decir que comamos. Se sientan sobre la grama hablando, mientras entre las dos mujeres parten en mitades los panes, rellenándolos de queso y con los distintos tipos de fiambres, ya listos los emparedados los van consumiéndose acompañados por el vino, el malabarista silbando una y otra vez y luego dice: yo creo que la relación de todo es química por esa razón el amor nos mueve- Marcia (luego que termina con el primer san duche) los árboles muchas veces son más despiertos que algunas personas que no están alertas, si no que están fantaseando con cuestiones que no son y que no son otra cosa que basura de los pensamientos sin objetivos reales y claros. La flaca Marcia se levanta, enciende las antorchas las hace girar en el aire pero terminan cayendo sobre su propia ropa que se va prendiendo, el malabarista saca de donde puede un pulóver con la cual ahoga la llama librándola a ella que se queme- Nacho: tienes que tener más cuidado la próxima vez- El malabarista: Vos no te preocupes a mí eso me paso como mil veces, lo único que te aconsejo es que no lo dejes de intentar pero siempre tienes que estar muy concentrada en lo que estás haciendo, como dicen por ahí la práctica hace al maestro. Él gira sobre sí mismo concentrado con su energía toma las antorchas que con la maniobra ilumina esplendor con una continua llama que toma varias apariencias hasta que se extingue el fuego donde todo desaparece en la absoluta oscuridad.                                                                
            
                                                            

miércoles, 11 de noviembre de 2015

  1             HISTORIA SOBRE JUAN DE CASTELLENOS
Procedente de Tunja, llega una clara tarde Don Juan de castellanos. Al entrar en los dominios de Villa de Leyva recorre en su elegante carroza jalada por dos caballos blancos, siendo custodiado de lado y lado por varios hombres en sus respectivos caballos. Van por el amplio sendero levantando el polvo en esas circunstancias llegan ante la fachada de su vivienda, al detenerse uno de los hombres abre la portezuela de la carroza y se baja Don Juan acompañado de su asistente el señor Carlos Barraza, al abrirle la puerta de la enorme vivienda uno de sus esclavos entran al patio interior que está completamente empedrado y con la fuente en medio del lugar- Juan dirigiéndole la palabra a su asistente dice: mañana en la noche vienen  aquí a esta casa varias personalidades, vuestra merced te encargaras de que todo funcione perfectamente en la cocina, de que la servidumbre haga todo lo concerniente al arreglo de las habita-ciones, y al impecable funcionamiento de este lugar- El señor Carlos Barraza le contesta de un buen modo: mi altísimo señor no se preocupe que todo se hará como el señor acaba de decir- Bueno como este cansancio me agobia voy a descansar, espero que en la tina encuentre agua caliente. Y cuando haya descansado cenaremos- Perfecto. Juan al mirar al frente empieza a subir por los cortos escalones inmediatamente llega arriba, donde ve a través del enorme ventanal las ramas de los diferentes árboles que se elevan por encima de su cabeza, abre la puerta de su habitación la cual atraviesa viendo la ventana por donde se filtra la luz solar, los diferentes muebles, y la suntuosa cama con parales verticales. Al entrar al espacioso baño ve la tina llena de agua, al tocarla con uno de sus dedos se da cuenta que esta como la quiere, regresa a la habitación donde ceremonialmente se desviste, ingresa otravez en el baño donde apoyándose en el borde de mármol suavemente incresa dentro de la tina, lográndose colocar boca arriba se relaja. En el momento que siente que el agua se está enfriando sale como entrara, toma de una especie de baranda la enorme toalla de algo así como la seda, se seca y en un acto seguido se coloca la suave piyama de lino, se introduce en la cama sintiendo el calor de las sabanas y de las mantas de lana de oveja, lográndose profundizar. Sueña estando en la selva caribeña con una bella mulata, cuando quiere besarla se despierta con sobresalto, al sentir hambre suavemente se levanta yendo directamente al mueble, extrae su ropa preferida, y rápidamente se pone un pantalón de un grueso lino y chamara, de último se sienta sobre una especie de silla para ponerse unos zapatos de hebilla de plata de Potosí, al volverse pararse va hasta la puerta, que abre suavemente encontrando recostado contra la pared a su asistente que lo mira- dirigiéndole la palabra: todo lo pertinente a la cena está listo- si es asívamos. Bajan las escaleras para entrar en el amplio comedor, ocupando el poeta el lado opuesto de la alargada mesa, ya sentado cómodamente ve a parecer a la morena esclava que llega ante el un gran recipiente de barro, al tenerla bastante cerca sin displicencia se sirve con la cuchara de plata, lo mismo hace su ayudante, van tomándose la sopa caliente lentamente; al terminar se vuelve a presentar esta vez con una bandeja de plata algo plana, se sirve las papas, la carne de cerdo y la ensalada, de igual manera lo hace el señor Barraza, van comiendo despacio sin chistar palabra. Al acabar Don Juan va diciendo: tengo que bajar esta cena, acompáñeme a caminar. Al levantarse caminan, el ayudante se adelanta para abrir la puerta, al salir inmediatamente sienten el viento frío que golpea suavemente sus rostros- Don Juan va diciendo: con este frío sería bueno tomarse al menos un aguar-diente, será  que la tienda de Benjamín estará abierta a esta hora de la noche…- Yo creo que si- Entonces si es así vamos. Caminan siendo reflejados por la luminosidad de la luna, que amplía sus cuerpos sobre el piso de tierra, al ver otra tercera sobra se asustan que Don Castellanos asustado emite un peculiar sonido. En el momento que quiere decir algo la extraña sombra se desvanece- Reacciona entonando su voz: viste lo que presenciaron estos ojos, si no me llamaría como me llamo dudaría sobre el hecho, sí que fue cierto- Tranquilo don Juan que seguramente fue alguna anima extraviada del infierno- Si dejemos la cosa así no más. Atraviesan la plaza viendo toda su enorme dimensión, en un momento determi-nado ven de cerca una hermosa doncella que lleva un largo y bello vestido suntuosamente bordado- Al ver lo bella que es don Juan va diciendo: de dónde has salido criatura de dios. Ella sigue como si nada sin modular palabra- Don Juan va murmurando con su voz: esta luna esta como enardecida, usted señor Barraza debe saber guíen es esa muchacha- No sé, pero por lo que escuchado ha venido hace poco de Salamanca. La ven desaparecer en la distancia. Don Juan entona su voz: sigamos que aquí no ha pasado nada. Siguen, al llegar al otro extremo de la plaza voltean en sentido de la montaña, al ver la fachada con balcón de la casa blanca del mismo color de las restantes, el mismo don Juan toca la puerta una y dos veces, casi en el momento la abre un personaje de largas patillas- Que le dirige la palabra: Don Juan de Castellanos que milagro de tenerlo por acá, sígase y se sienta que ya mismo le traigo una jarra del mejor aguardiente. Se sientan ocupando una de las tres únicasmesas, el personaje al traerles la mencionada jarra con el contenido etílico va diciendo: desde que vino la última vez por aquí, no habido más de esa flamante poesía que su señoría escribe. Al servir la misma mano del  personaje  sobre  dos pequeños utensilios de barro, luego que se da el primer trago Don juan- Viendo la concurrencia de la otra mesa entona su voz diciendo:que buen aguardiente usted le hace honor a las tierras de Castilla- Si tiene razón ya que este no es el que suelo vender, este está destilado en las tierras de Zaragoza lo he guardado exclusivamente para usted señoría- Que buen honor. Van tomando, al mandarse el cuarto trago de una de las mesas se presenta ante la figura del poeta una muchacha que luce: cara muy blanca, que le ciñe una enorme cabellera que le cubren sus partes más bellas y nobles, y lográndole tapar su largo vestido escotado- Ella con su bella voz pronuncia lo siguiente: poeta soy amante de la poesía, quisiera que me regalara uno de sus poemas- Él se levanta como galante que es y empieza con su firme voz a entonar un poema tan descriptivo como la belleza que tiene delante de él, al acabar todos los presentes aplauden tornándose el lugar en una gran algarabía. La chica con cara de felicidad vuelve a ocupar el mismo lugar al lado de su novio. El poeta se dice a sí mismo: cómo es posible que tenga novio tan hermosa criatura. Don Juan que no le ha quitado a la bella joven los ojos de encima- Al sentirse  ebrio va mascullándole a su acompañante: me siento que todo me da vueltas mejor acompáñame a mis aposentos. Se levantan de donde están, al despedirse del personaje dueño del lugar salen a la calle iluminada, camina apoyado sobre la espalda del señor Barraza por donde vinieron, de esa forma llegan a la enorme casa que el mismo ayudante se encarga de abrir.Al subir por la escalera tiene que ser ayudado el poeta por el hombre, él mismo lo ayuda a introducirse en la cama al apagar el velón todo queda en una penumbra de silencio.
En la mañana algo tarde, Don juan abre los ojos sintiéndose con un terrible dolor de cabeza, y empieza a gritar de tal manera, que todos los que lo escuchan se asustan, inclusive en una casa vecina una señora al escuchar el terrible escandalo abre la puerta de la ventana enterándose que es su vecino. Rápidamente acude el ayudante, al abrir la puerta lo encuentra recostado contra la pared blanca, y un enorme cuadro de algún santo caído sobre el suelo- El personaje recogiendo el cuadro lo pone donde estaba y va diciendo: me imagino la resaca que tiene- Él le contesta gritando: para que fui a esa taberna del diablo, ahora estoy sufriendo las consecuencias de ese maldito aguardiente- No se preocupe que ya mismo le traigo una gigantesca limonada, agua para que se refresque la cara- Ni que nada ni que mierda, tráigame algo urgente para quitarme esta cosa que tengo en mi cabeza. Sale de rapidez y al momento vuelve con una jarra de limonada y un pocillo de plata, acompañado por uno de los sirvientes que a la vez lleva un enorme recipiente de porcelana y una especie de toalla, al ponerlos sobre una mesita de mármol va tomando la limonada y de vez en cuando se aplica agua sobre el rostro, esto hace que funcione lográndose relajar. Ya mejor al hacerse traer agua se baña en la misma tina que el agua caliente loreconforta dándole vitalidad, al sentirla ya tibia se levanta haciendo todo lo concerniente a un buen arreglo, sale vestido impecable-mente escaleras abajo, al sentir el aroma de incienso al ver una de las mecedoras se sienta dirigiendo la vista a los diferentes árboles que se expanden sobre el azul del cielo. Estando en esa calma es sorprendido por el ayudante- Viéndolo lo cómodo que está le va murmurando con su voz: que buen día- Aquí en esta casa me siento a mis anchas, a ver adivino el almuerzo está listo. Se levanta lentamente, camina entonando algo así como un suspiro, al llegar al comedor ocupa la cabecera de la mesa donde suele sentarse, e inmediatamente se presenta la doña que le trae la bandeja con el estofado de pollo, y ensalada. Al servir empieza a dirigir el delicioso almuerzo, come con apetito deleitándose- Interrumpe el contenido del plato para decir: Mi servidor Carlos Barraza me imagino que hizo lo que acordamos, tenemos que ser muy buenos anfitriones por eso no debe faltar nada, y de antemano todo debe de estar muy bien dispuesto. No se olvide que los que van a llegar son celebridades- Todo eso lo he tenido en cuenta, va hacer una velada exquisita ya lo vera- No se olvide que ese último toque se lo doy yo. Sique sin registrar otra palabra de sus labios de esa forma concluyen con el almuerzo. Se levantan el poeta va al segundo piso exactamente se dirige a la amplia biblioteca donde de uno de los estantes toma un libro de poemas del poeta Hernando de Acuña, se sienta en una de las mecedoras, en el momento que lee: que a guíen a dado Cristo su estandarte, siente una sensación extraña, en seguida en un rincón vislumbra una silueta que se dibuja la sobra en la pared, ve detenidamente a ver de qué se trata descubriendo la silueta de una mujer indígena  que ensegundos se esfuma en el ambiente. Esto lo deja pensativo pero prefiere retomar la lectura, que solamente en las horas del crepúsculo las tiene que abandonar gracias que alguien del exterior dela casa toca la campanilla, se levanta y sin pensar desci-ende por la escalera, al estar abajo ve que el señor Carlos Barraza abre la puerta, se ve la larga carroza de donde primeramente se baja Lucia Ocampo, luego su esposo el artista Bartolomé que lleva un lienzo, con los cuales de un respectivo beso y de un caluroso abrazo se saludan con el poeta, que los hace seguir- El pintor le entrega la obra de arte diciéndole: aquí esta lo prometido- el poeta viendo el descriptivo paisaje que está pintado al óleo le contesta: es formi-dable de verdad que me gusta. Luego que le entrega el lienzo al señor Barraza- Modula su voz: vayamos a la sala. Caminan  los  tres hacia el espacio abierto de la sala, donde al sentarse sobre una bella poltrona la señora se acomoda lo mismo hace su marido, y luego se sienta el poeta- Que habla: como van las obras del monasterio de Santiago de Tunja- Hemos hecho toda la construcción falta únicamente decidir los detalles de las estructuras internas, para eso voy a necesitar de sus sabios consejos- Ya iré a ver que se puede hacer al respecto- Para eso hay tiempo suficiente. Escuchan el sonido de la campana- El poeta: debe ser si no me equivoco   Laureano Cañuela, excúsenme un momento que ya vuelvo. Se levanta al ver que abre la puerta el mismo personaje, ingresa el mismo Laureano, acompañado por tres personajes y de dos damas que están vestidas elegantemente con dos faldas largas de armazón. Al ir a su encuentro se saluda primeramente de abrazo con el escritor, luego de beso con las dos bellas mujeres, de último de mano con los tres personajes. Al hacerlos seguir ocupan las dos mujeres una poltrona y los tres personajes cada uno se sienta sobre una silla- El poeta sin haberse sentado le indica con elegante ademan a su servidor que vaya trayendo lo acordado. Enseguida se retira y en solamente instantes regresa acompañado de uno de los sirvientes trayendo una mesita de fina madera, mientras entre varias sirvientas traen varios platos de cerámica llenos de biscochos, empanadas, salamis, copas y varias botellas de vinos traídos de la patria madre, que el mismo servidor abre vertiendo el líquido vinícola en las copas- El poeta les palabrea: bienvenidos a esta tertulia por favor disfruten de estas mismas y del vino, quien abre esta halagadora sección- Uno de los poetas que luce un pantaloncillo hasta las pantorrilla dice: yo voy a leer un poema. Al sacar de una especie de maletín un libro bien encuadernado, lo abre e inmediatamente lee lentamente un largo poema que ilumina ingrávidamente el lugar. Al terminarlo de escuchar todos aplauden frenéticamente- Luego  el  propio  Juan  deCastellanos vuelve a tomarse la palabra murmurando con su voz: ahora voy a leerles las elegías de varones ilustres. Comienza a leer una elegía sobre Gonzalo Jiménez de Quezada, luego lee una elegida sobre el poeta Cristóbal de Castillejo. Al culminar ven como se levanta la mesita sin que se caiga nada colocándose al otro extremo de la sala, las mujeres viendo el aterrado espectáculo gritan de tal manera que se escuchan los espeluznantes alaridos en todo el pueblo- Laureano va diciendo: que extraño como se trasladó la mesa- Don Juan: últimamente en este pueblo están ocurriendo cosas raras, no más ayer en la noche estando en plena plaza, además de ver nuestras sombras vi otra más que se desvaneció en instantes en la atmosfera, además de ver otros inentendibles hechos que no tienen que ver para nada con la realidad- La chica de sobresaliente lunar dice: que susto, no estoy preparada para ver cosas extrañas- Don juan guiñándole el ojo dice: que si existen los fantasmas claro que tienen vida propia. Siguen bebiendo y comiendo hablando del mismo tema, en un momento dado Don Juan de Castellanos aprovechando que la misma chica de lunar esta algo ebria, la toma de la mano sin ni siquiera despedirse de sus invitados llevándosela escaleras arriba, la alza al meterla entre el espacio de su cuarto lográndola introducir entre su cama, seguidamente con manos expertas la desviste, el haciendo lo mismo le empieza a acariciar los redondeados senos, ella al sentir tal excitación hace en un movimiento algo brusco que la penetra,de esa forma logran extasiarse en el sexo quedándose profundamente dormidos.

SOBRE EL POETA DEL NADAÍSMO
La luz entra a través de la ventana de la habitación, ilumina las peculiares formas de dos cuerpos cubiertos con las cobijas, Gonzalo completamente dormido se descobija, al darse cuenta sobre lo sucedido angelita lo vuelve a cubrir. Duermencomo persiguiéndose en los mismos sueños, ella al ser invadida por el calor de la mañana abre los ojos viendo a su compañero abismado en el sueño, sin descobijarlo logra salirse de las sabanas y de las mantas de lana, sin hacer ruido se levanta y caminando de puntillas va hasta la puerta que abre lentamente, al salir sin producir ruido cierra la puerta y se instala en la pequeña cocina donde al abrir la llave surge rápidamente el chorro, pone el agua que calcula dentro de la olleta para hacerse el café, al empezar a hervir el agua le agrega el café que considera necesario, al apagar la estufa de gas retira la pequeña olleta vertiendo el café en una taza, al esperar un rato sintiendo el aroma lo prueba logrando que el sabor llene lo parcial de su garganta, de esa manera lo va tomando de forma ritualista. Al acabar con el contenido del café se vuelve a parar donde cerca de la chimenea toma un libro del poeta que escribiera en un época pasada, lee un poema tras otro, cuando empieza a leer el décimo poema escucha que Gonzalo se levanta, en la inmediatez ve que se abre la puerta saliendo él casi desnudo,que sin resistirse se le acerca la va tomando abrazándola, se besan de mil maneras y al culminar con los besos- El poeta en la oreja le dice: qué tal si vamos alucinarnos con lo que sabemos- Ella con su dulce voz y con su asentó de inglesa le contesta: vamos pero por lo menos ponte el pantalón que si sales así como estas vas a matar alguna vieja del susto. Luego que se ríen como dos grandes enanos, él va al cuarto donde vuelve con el bluyín de siempre puesto.Con ganas de distraerse salen cerrando la puerta,caminan sintiendo los rayos del sol sobre sus espaldas, andan sobre las piedras que ocupan  la extensión  del  pueblo, van vislumbrando con sus ojos las diferentes casas coloniales de un impecable blanco, con ese sentido de los acontecimientos salen del pueblo encontrando el barrio de los muertos- Angelita viendo hacia el interior del cementerio dice: cómo es posible que en este sistema exista hasta un barrio para los muertos, si a la gente la deberían enterar donde se les dé la gana- Todo aquí esta demarcado y prohibido es una mierda, para exasperar al sistema hay que vivir alucinado- No queda otra opción sino uno decae en la misma mediocridad, mejor sigamos hacia el nadaísmo. Insisten en sus pasos desviándose del existente camino tomando un sendero imaginario que solamente ellos ven, consiste en la extensión infinita de un alargado potrero, como la noche anterior lloviera y sumado a este sol candente ven en cada estiércol de vaca varios hongos que van recogiendo, en el momento que sienten que tienen la cantidad suficiente se miran, angelita en un acto seguido saca de su mochila la lecherita ya abierta, se sientan luego que ella le junta a uno de los hongos se lo va comiendo como la nadaísta que es, como es lógico le pasa el tarrito a Gonzalo que hace exactamente lo mismo, de esa forma se comen varios, y luego de la molestia de estómago se enfrascan en la acción más dulce de la irrealidad, ya que los colores los empiezan a ver más vivos y todo tiene su propia vida. Se vuelven a levantar, al ver un enorme árbol van a su encuentro abrazándolo, sintiendo que respira pura vida. Se alejan por un sendero que los va llevando por una seca colina, van avanzando entre enormes eucaliptos.Al ver un terraplén de pasto se sientan viendo los reflejos de la dimensión, luego se acuestan boca arriba viendo el pasar de las nubes que desfilan tomando apariencia de  lo  que  quieren  ver, extasiados  ante  imposibles  maravillas  se vuelven a sentar donde al estrechar uno contra los labios del otro se sintonizan con el sabor dulce de un infinito beso, algo después se vuelven afirmar con los pies sobre la tierra, caminan sintiendo el reflejo oculto de la naturaleza, al encontrar un campo de muchos verdes alucinan con los pájaros que vuelan a su alrededor, insistentes en lo que van viendo ven millares de mariposas que se toman el azul del firmamento. Al ver en la distancia un grupo de árboles se acercan distinguiendo uno diferente, del cual de las ramas cuelgan apetitosas naranjas. Solamente se tienen que empinar para tomar de una baja rama cada uno su respectiva naranja, que al lograr cada uno sacarle la cascara la va comiendo esparciendo el jugo entre su boca- Angelita interponiéndose al silencio dice: que viaje más alucinante, con estos hongos quien no es pintor, si cada color y cada sombra son más precisos que de costumbre- Gonzalo le contesta: el poema toma una dimensión que para poder vivirlo no necesitas del entendimiento si no el sentirlo de lo que es. Sigamos que estamos favorecidos por esta pertinaz naturaleza. Avanzan agilizando sus pies, descienden sintiendo la húmeda a pleno, se encuentran con unas enormes rocas que al verlas detenidamente pareciera que se movieran. Con la agilidad requerida logran treparlas, ya arriba ven reflejo del sol que colorea aún más el contorno de mansas hierbas y alargados árboles, como se subieron descienden viendo todo lo que les llama la atención: ven hormigas, insectos con diferentes formas y cerca de un árbol completamente seco descubren una enorme telaraña de donde ven una araña negra con visos rojizos- Gonzalo: si ves las diferentes formas de este mundo no puedes dudar que vienen del cosmos- No lo dudo, seguramente entre tanta gente, estarán vigentes seres de otros mundos que seguramente toman apariencia humana por esa razón ni nos enteramos. Se vuelven a enmudecer escuchando el sonido musical de la naturaleza, que a la vez está en todo lo que ven. En la lejanía visualizan el río, al aproximarse ven las aguas de un rotundo verde esmeralda, al ser tan trasparente ven lo amorfo de las piedras. Viendo el agua irradiada por el sol no se resisten y al despojarse de lo que llevan puesto se meten de apoco sintiendo lo frio del agua, al ver que se zambulle Gonzalo Angelita lo imita, luego que nadan logranacostumbrarse al clima del agua. Angelita al llamarle la atención el verde que los rodea, no duda en salir corriendo. Al ver lo que sucede con ella Gonzalo corriendo la sigue, al darle alcance se le arroja cayendo los dos sobre el largo pastal. Luego que juegan se quedan profundamente dormidos solo ya en las horas de la noche se despiertan sintiendo el frío húmedo- Angelita tiritando va diciendo: ¿dónde estás Gonzalo?- Aquí casi muerto de frío, busquemos nuestra ropa y vayámonos de una. Intentan en la oscuridad encontrar su ropa sin obtener éxito alguno- Angelita: vamos como los dioses nos enviaron al mundo, que por lo que intuyo alguien o alguien es se llevaron nuestra ropa. Gonzalo le hace caso y camina al lado de ella como que es su confidente, andan iluminados por la luna media creciente, viendo raramente los árboles que por la luz que hay se ven a veces hasta aterradores, con el sentido de sus pies descalzos llegan al pueblo, al verlos en una esquina tal señora que está sentada sobre una rustica banca, al verlos que están desnudos se da la bendición y rápidamente se mete entre la construcción colonial, para su suerte sin ver a otra persona llegan ante su casa de adobe y tejas de barro, sin la llave Angelita logra abrir la puerta- Ella va murmurando con su peculiar asentó: seguramente tienes el mismo hambre que yo, que tal si nos preparamos lo que solemos hacer los  artistas- Espaguetis,  claro  no puede ser otra cosa, que tal si yo me encargo de los espaguetis y tú de la salsa- Este poeta sí que me salió vivo, más bien hagámoslo todo entre los dos. Hacen rápidamente tal cual, en pocos instantes están sentados ocupando la pequeña mesa con su respectivo plato repleto de espaguetis rellenos de salsa de tomate, comen con ganas gracias al frio que sienten los devoran rápidamente, sin limpiar lo que han ensuciado se van directamente a la cama, se duermen acompañados del ruido monótono producido por las chicharras, y por los ladridos de los perros. Al despertarse primero Gonzalo se acuerda que tiene que ir a la capital a cumplir un objetivo poético, se baña y se viste, antes de salir le da un beso Angelita que está más que dormida. Al pasar de los días Angelita escucha en la radio: que cierto poeta que acompañado de una rubia niña se estrelló en un taxi viniendo de Bogotá a Tunja, causándoles la muerte. Ella al acabar la desgracia de noticia entiende que los muertos son Gonzalo y María de las Estrellas, luego entona un grito que todo el pueblo escucha, se agarra dándole patadas a todo lo que encuentra y sale empelota gritando anombrede Gonzalo Arango, esto hace que la policía se la lleve presa, después de tantos problemas que les causa a las autoridades simplemente la deportan.
UN PERSONAJE EXCÉNTRICO
Una noche, llega un enclenque personaje a la plaza de Villa de Leyva, al bajarse de la carroza con su baúl que al descenderlo el mismo cochero cae haciendo tremendo ruido y levantando polvo.Sin saber a dónde ir, piensa una y otra vez a donde dirigirse más aun cuando tiene un baúl que pesa en demasía, al ver a un señor que viene caminando se le interpone en su camino- Le pregunta con tono amenazador: señor usted se ve clara mente que es de este pueblo por lo tanto debe saber una casa que  alquilen- El  señor  al sentirse fustigado le contesta: ve esa casapor lo que he sabido parece que la arriendan, la señora se llama Hortensia Ordoñez debe hablar con ella. El tipo sin importarle nada deja tirado el baúl, y con sus pasos lentos va al encuentro de la fachada de la casa, al ver la puerta toca una y otras veces, siendo una voz de mujer que le contesta diciéndole: ¿guíen es?- Déjese de majaderías y abra la puerta. La señora le hace caso abriendo la enorme puerta, al verlo en primera instancia se asusta imprimiéndole a su voz un pequeño grito- El enclenque personaje viéndola de frente le masculle: señora no se asuste que no soy el diablo, solo vengo a ver si me alquila la casa, si tiene muebles mejor ya que con migo solo traigo un pesado baúl con libros y mis ropas. No se preocupe que estoy en disposición de pagarle de una vez un año entero si quiere- La señora pensativa queda como muda- El señor insistente le dice esta vez: que le pasa acaso le va dar un ataque o algo por el estilo- La señora reacciona diciéndole:a usted no lo conozco, ¿de dónde viene?- Señora eso no le debe preocupar, ya que si le digo mi procedencia no va saber dónde queda, el caso es que vengo de muy lejos. Dígame, me va a mostrar la casa sí o no- Bueno si es así entre que se la muestro. Al entrar recorre guiado por la señora la primera plana que consta de una amplia cocina, de un suntuoso comedor, cocina y un baño; suben por la escalera al segundo piso donde la señora le muestra tres amplias habitaciones con sus respectivos baños y un enorme balcón que comunica los cuartos- El peculiar sujeto: estoy en condiciones de pagarle lo que su merced diga- Se la alquilo pero de una vez lo prevengo ya que en esta casa asustan- Los fantasmas no son de doble moral como ustedes los cristianos, que juzgan sin verse su propio interior. Los fantasmas suelen ser 
buenas compañías ya que no interfieren en la vida  de  los  demás.  La  señora  sin entender nada de lo que dijo se queda paralizada- El personaje: señora que le pasa acaso se va a morir- La señora vuelve a reaccionar diciendo: si me paga tanto al mes se la alquilo. El del bolsillo de su sucia chaqueta saca una funda de cuero con monedas de oro, extrae las que considera necesarias para pagarle dos años de arriendo adelantado- Le murmura con su peculiar voz: tome estas monedas que en reales son más que suficientes para pagarle dos años de alquiler, ahora necesito una persona que me pueda atender como un rey ya que soy mucho más que eso- Venga que le presento al mozo encargado de todo en esta casa. Al bajar por los angostos escalones al primer piso siente la voz de la señora que grita: carajo Luís Benjumea donde te has metido. Al escuchar que alguien abre una puerta se presenta un vigoroso muchacho- Que va diciendo: señora a la orden lo que usted me diga será inmediatamente cumplido- Le presento al señor…¿cómo se llama usted- El peculiar sujeto luego que lo mira de reojo lo bien dotado que esta el muchacho le contesta: yo soy como me puso mi madre José M. Vargas Vila- La señora dirigiéndole la mirada al mozo le dice: de ahora en adelante este va hacer su patrón, por favor toda orden tiene que ser muy bien cumplida, si no por el contrario ya sabe lo que le sucederá- Vargas Vila se toma la palabra: no amenaza tanto a este buen hombre, que seguramente no habrá hecho otra cosa que no sea servirla a usted, por favor váyase que ahora en adelante esta casa la ocupo yo- La señora me esta echando de mi propia casa- Si claro, ya que con la casa tengo que ver ya que la he alquilado como se ha dado cuenta- La señora persignándose le murmulla lo siguiente: usted es la persona más desagradecida que conozco- Así tal ya que la hipocresía,  la doble moral y la ignorancia me irritan de sobremanera ya que no me las puedo aguantar, por favor déjeme solo que para míla soledad es tan solamente de mi incumbencia. La señora mirándolo con odio se va escaleras abajo, al salir tira la puerta que retumba en el ambiente- Él se dice así mismo por fin estoy exentó de perjuicios, además es mejor estar solo que mal acompañado. Al quererse retirarse a descasar lo hace en el primer cuarto que ve, se acuesta en una cama matrimonial sintiendo la amplitud se queda inmerso en el sueño.
Al otro día, entrada la mañana, llama a Luís con una suave entonación. El muchacho rápidamente aparece ante su vista- Diciendo: que se le ofrece a mi señor- No me gusta que me llame con ese apelativo ya que señor puede ser cualquiera, de ahora en adelante llámeme por mi nombre que es José. Necesito de usted es confiabilidad, ahora quiero que vaya y se busque una mujer que nos cocine, además voy a necesitar unas tres tablas para que me haga una banca que quiero instalar afuera cerca de la puerta. Pero lo primero es lo más urgente. Tome esta moneda. Al darle la moneda al muchacho encara y se va hacer lo prescrito. A los ratos siente que alguien toca la puerta, se levanta de donde está sentado, baja los escalones y al caminar lo necesario para llegar a la puerta la abre, ve al muchacho con una campesina de un rostro que sobresale por su belleza- El muchacho le dice: esta mujer cocina de lo más rico- Por favor pase que vamos a conversar a la sala, van al amplio lugar donde están descolgados los cuadros religiosos que están volteados al revés recostados contrala pared. Se sientan los tres ocupando la misma poltrona- A mí lo que me interesa es que sepa y le guste la cocina- la chica le contesta: he cocinado desde que era niña, me gusta  la  cocina  y  se  preparar todo tipo de cocina criolla- Si es así queda de una vez con tratada, le voy a adelantar algo. Saca del mismo bolso de cuero una moneda y se la extiende- Ella: agradecida le da las gracias- Ahora necesito que compre un buen mercado tome este dinero, por favor Le entrega otra moneda delas mismas, por favor Luis ayúdela hacer el mercado- Si señor. La chica se levanta de donde está sentada, al salir la acompaña el muchacho que abre la puerta volviéndola a cerrar. Al verse solo va al lugar donde está el baúl, lo abre con una enorme llave, saca los libros que ordena en unos estantes vacíos, al acabar siente que vuelven a tocar la puerta, baja rápidamente y al abrir la puerta ve a la mujer y al muchacho acompañado de un viejito que lleva una carretilla de madera en la cual han traído los víveres, al retirarse José a sus aposentos entre los tres entran los diferentes alimentos, al acabar le pagan con dos reales al anciano que se retira con su carreta. Al transcurrir de los instantes el joven llama a don José que está sentado muy acomodado leyendo un libro de un poeta español de la época dorada, este se levanta al bajar y entrar en el comedor encuentra la mesa muy bien servida, se sienta dejando que la misma indígena de rostro bello le sirva la sopa en un plato, al acabar se hace servir el pollo, el arroz y la ensalada en un plato llano de barro, come de la misma manera el seco devorándolo dejando únicamente los huesos del pollo. Satisfecho le empieza a coquetear al muchacho que al verla intención le quita los ojos de encima- Don José: ven para acá que a mí me encantan los jóvenes como usted. El muchacho no sabe qué hacer, solamente al sentir que le tocan los aposentos bajos corre desesperadamente a su lugar de escondite.
Al pasar el tiempo no ha dejado de coquetearle al muchacho, en una ocasión logra llevárselo a la cama convirtiéndolo en su amante. Una noche estando en la banca que le hiciera el muchacho mientras lee ve  la  sombra  de un aparente fantasma. Él se levanta de donde está ysin miedo encara al fantasma- Diciéndole: que se siente. Al sentir que se sienta el espíritu le va dirigiendo la palabra- Diciéndole: Yo soy un revolucionario en todos los sentidos ya que he peleado en varias guerras civiles, además soy enemigo número uno de la moral cristiana por eso puedo hablar sin tapujos, ahora necesito saber quien fue usted en vida- Yo soy Antonio Luis Alberto Sea quien combatió en la guerra de independencia al lado de Santander, Bolívar, Ricaurte y tantos otros. Se estrechan la mano volviéndose amigos inseparables. La gente al ver que el escritor habla solo pero si escuchan la otra voz, esto hace que la gente crea que simplemente habla con el diablo. Las autoridades al confirmar todo lo que se chismosea en el pueblo, determinan que se tiene que ir del pueblo. El cómo es un hombre valiente y de carácter que se basa en sus propios principios no le pone cuidado a eso. Una noche que platica con el mismo fantasma de siempre, es sorprendido por sujeto que al llevar una ruana de la cual saca un arma que al apuntarle el tipo hace que corra, el maleante sin importarle nada le dispara para la suerte del escritor no logra acertar ni al menos una bala. El cómo no se aguanta más a la gente y a las autoridades que lo quieren borrar del mapa, la siguiente madrugada sale sin nada, únicamente con sus monedas de oro en la misma carroza por donde vino.
EN  UNA PECULIAR REUNION 
En los comienzos de los año setenta un joven que no quiere vivir más en la ciudad, sale de la capital con lo únicamente imprescin-dible dentro de su morral, como no tiene el dinero suficiente para poder  tomar un bus. Decide caminar por la autopista al llegar al tercer puente se detiene, al ver que viene un camión encapotado poniéndole la mano hace que el conductor detenga el automotor, al abrirle la puerta- Le dice: con esa pinta para donde va- Por lo menos a Tunja quiero llegar- Si es así súbase. Hace lo que el tipo le indico sentándose al lado de él. A través del amplio vidrio a la medida que avanza se distrae viendo el paisaje de la sabana- El conductor lo mira con cara de preocupación- Le dice: con ese cabello tan largo el único trabajo que podrá conseguir es de sirvienta- Él le contesta: tranquilo que por nada del mundo me voy a peluquear, además dese cuenta que mi intención no es buscar trabajo, sino al contrario desarrollar algún trabajo creativo que me dé para sobrevivir, es lo único que quiero sé que con el tiempo lo voy a lograr. El chofer sin entender al joven personaje prefiere quedarse callado, con ese silencio llegan a Tunja. El chofer dirigiéndole la mirada le vislumbra con su voz: yo voy por ese lado a recoger una carga de papa que tengo que llevar a Bogotá, aquí lo dejo. Sin importarle absolutamente nada le estrecha la mano al chofer, luego se baja colocando los pies sobre el pavimento camina por el borde de la estrecha carretera, al ver un campesino que está cubierto con una ruana- Le habla: como hago para llegar a Villa de Leyva- Si ve esa caseta hay para el bus que va para allá. Camina hasta el sitio que le indico el campesino, viendo una bella muchacha que va de bluyines y que además lleva un morral semejante al suyo- Al acercársele le pregunta: para donde pretendes ir- Creo que a Villa de Leyva- Vas sola- Acaso me ves con alguien- No para nada. Antipáticamente le dala espalda, él se queda sin saber qué hacer. Al ver el bus que viene en la distancia, lentamente se va acercando ya cuando está a tan solo unos metros se asoma un muchacho que grita: solamente hay dos puestos para Leyva. Se tienen que introducir dentro del vehículo, se sientan en las dos únicas libres que están continuas, ella al lado de la ventanilla y él al lado del estrecho pacillo, el bus inmediatamente arranca sintiendo ellos un sacudón, al pasar la pequeña ciudad el automotor lentamente va descendiendo, el chico algo apenado de vez en cuando le dirige la mirada, ella le devuelve la mirada, en una zona de curvas de un lado para el otro estrellan suavemente los codos y las piernas- La chica rompe con el silencio diciendo: te has salido con la tuya, en un principio me sentí atropellada. Ahora en este momento me siento mejor- Yo no quise presionarla simplemente quería conocerte-Ella sonriéndole le habla contestándole: bueno yo soy Claréense, mi familia es argentina claro que yo nací en Pasto pero la mayoría del tiempo he vivido en Bogotá- Yo soy Camilo pretendo descubrir un lugar donde vivir, ¿qué vas hacer en Villa de Leiva? Quiero buscar a un campesino que me recomendó una amiga- ¿Con que propósito?- el conoce muy bien sobre hongos alucinógenos- Que interesante me gustaría tener esa experiencia, te puedo acompañar- Si no me haces más preguntas lo permitiré- Tan creída- Simple-mente me defiendo ya que no me gusta que me molesten- Yo no quiero molestar solamente me interesa compartir. Se callan viendo el paisaje andino de empinadas montañas repletas de extrañas rocas que bordean la angosta carretera. Al ver que el pequeño bus desciende a un pequeño valle-Ella le vuelve a dirigir la mirada diciendo: ¿que estabas haciendo en Bogotá?- Ha tu si tienes derecho a preguntar y yo no. Hay un suspenso- Ella le sonríe e insiste hablándole: no me vas a decir- Está bien estaba estudiando matemáticas pero definitivamente los números no es lo mío, ya veré que hare porque me considero una persona creativa, dibujo excelentemente bien- Te gustaría convertirte  en  pintor…-  Si ese es mi propósito, ahora dime a que te dedicas tu…- Simplemente acabe de estudiar antropología, solamente me falta la tesis- Sobre qué piensas realizarla- Sobre mitos muiscas, por eso quiero conocer bien Boyacá ya que recorrí algunos pueblos de Cundinamarca referente a ese propósito- Debes haber hecho muchas anotaciones- Imagínate que ya he llenado dos cuadernos, pero si me quiero dar todo el tiempo para realizar una buena tesis- Interesante. Vuelven a suspender el dialogo ya que se interesan en el paisaje que ven por la ventanilla, relajados llegan al pueblo de casas coloniales. Al detenerse el bus en el nuevo terminal se bajan, van donde está el ayudante, al pagarles saca los dos morrales y se los entrega- Ella Luego que se lo ha puesto sobre su espalda dice: tengo una miada que si no lo hago rápido me orino en los bluyines- Vamos al baño que a mí me sucede lo mismo. Van al baño, el entra en el de los hombres y ella en el otro, Al salir él primero ve hacia todas las direcciones y detiene su vista en una pareja de campesinos que están sentados luciendo cada uno una bella ruana, ella lo sorprende tocándole la nuca al voltearse se da cuenta lo linda que es y le dice: eres muy bella- Ella se colorea diciendo: gracias, en que estabas distraído- Estaba viendo esa pareja de campesinos- Ella sonriéndole: voy a buscar mi libreta para ver las indicaciones que me hizo mi amiga Helena. Él la mira como del bolsillo delantero del morral extrae la alargada libreta, la cual abre revisando hoja por hoja hasta que encuentra el croquis, lo ve detenidamente- Luego habla: Tenemos que ir en sentido de Santa Sofía y al pasar una casa blanca con techo de teja tenemos que tomar un camino- Pregunto dónde está el sendero que nos lleve a ese lugar- No es mala idea, pregunta. Él se aleja unos metros y al ver a un campesino con la típica ruana- Le dice: Buen señor por donde está el camino que va a Santa Sofía. El señor como es tímido no le contesta y lentamente seretira desapareciendo, en insistente se mete en una pequeña tienda y al ver la señora que atiende- Le pregunta: buena señora necesito saber por dónde puedo ir a Santa Sofía- La señora sonriéndole le contesta: salgamos que le indico. Hacen lo prescrito- Ella señalando le dice: coja por esa cuadra cuenta cinco y va a doblar a la derecha donde vera el camino- gracias. Vuelve hacia la chica que al tenerlo bastante próximo se le ríe diciéndole: por lo que vi lograste con tu apariencia asustar a ese campesino, luego la señora de la tienda por lo que vi te indico por donde tenemos que ir- Si así fue, vamos. Comienzan a andar haciendo lo que le indicara a él la señora, luego toman el amplio sendero por una región supremamente seca, andan y andan sin modular palabra, en la lejanía ven el atardecer que se pinta de naranja, violeta, rosado que impacta con esos tres colores en las nubes viendo tremendo espectáculo- Ella sorprendida por lo que está presenciando dice: nunca antes vi un atardecer tan bello- si te llevo la razón, ya que es espectacular, no paremos que tenemos que llegar a ese lugar antes que oscurezca. Siguen la trayectoria del camino y en un momento dado ven en la lejanía una casa- ella habla con su suave voz: ojala esa sea la casa- Si debe ser ya que no hemos visto otra vivienda. Al acercarse se dan cuenta por la descripción que es, al pasarla hallan el camino, que recorren viendo varias ovejas, en esas los toma laoscuridad viendo el manto del firma-mento lleno de estrellas, a lo lejos ven una luz que a la medida que avanzan se hace más amplia, al aproximarse se le vienen varios perros que con los ladridos los aturden- Ella a los gritos: perros de mierda váyanse. Los perros siguen ladrando alertando a un campe-sino que sale a su encuentro y les dice: seguramente vienen de parte de la señorita Helena- Ella  le  contesta: usted  debe  ser  don  Justo Acibaran- El mismo que habla y canta, vengan por este lado que los llevo a la casa. Avanzan en medio de la oscuridad y llegan a un especie de establo cerrado, al entrar por una derruida puerta ven a un grupo de personas que están sentados sobre el largo musgo- Al verlos una chica de cabello abundantemente largo les grita: acér-quense. Ellos le hacen caso omiso y al tenerlos muy cerca descar-gan los morrales sobre el suelo de musgo y se sientan al lado de ellos, ya que estos le abren el circulo- La misma chica que les hablara dice: bienvenidos a este lugar, ¿quiero saber de dónde vienen, y sus nombres?- Ella contesta: él es Camilo y yo me llamo Claréense- Ellos son Néstor, aquel es Pablo, ese otro Claudio y es chileno, ella que tiene la ruana gris es Paulina, la otra que lleva un gorro de lana es Juana y yo soy Adriana. Se saludan con los nuevos conocidos por conocer de beso y se vuelven a sentar. Hablan sobre cosas circunstanciales riéndose, son interrumpidos por Don Justo que llega con una enorme bandeja de barro con muchos pocillos del mismo material, al acercarse a cada uno le da un pocillo con agua panela espacial (hongos con agua panela)- Claréense al probar dice: esto es agua panela pero tiene algo mas- Don Justo luego que se ríe le agrega a la cuestión: además tiene una buena cantidad de hongos, ahora sí que van a viajar de lo lindo- Claréense como azorada mira a Camilo: que sorpresa, no sé si me sienta preparada para esto- Camilo le contesta: si se  ha presentado a sí de espontaneo hay que aprovechar esta ocasión que es única, tranquila que para mí es la primera vez, pero claro que me la voy a tomar integra. La van tomando lentamente y al terminar sienten un pequeño malestar en el estómago, al trascurrirel tiempo sienten que todo lo que ven se va trasformando, miran a las otras personas del grupo que han tomado otra apariencia. En instantes Camilo  percibe  que  tiene  enormes serpientes que rodean el cuerpo, el desesperado grita tanto que convulsiona, mirando de frente se le presenta el diablo, se asusta tanto que empieza a correr saliendo de la finca; Claréense se para a correr tratándolo de alcanzar sin poderlo lograr, lo único que consigue al correr es creerse una mariposa. Piensa que vuela pero en verdad es que camina sin dirección alguna.
LA AMBISIÓN DE ORO EN IGUAGUE
Siendo el año treinta y dos del pasado siglo, un estrambótico personaje de piel muy blanca, de cabello rubio, y de su sobresaliente rostro brotan unos ojos azules. El personaje que esta montado sobre un caballo, va guiado por un baqueano que al estar montado sobre un mulo de aspecto grande y fornido, va llevando unas mulas que llevan varios baúles del personaje. Luego de un largo trayecto que vienen de Santiago de Tunja llegan a Villa de Leyva, al arribar a la plaza el campesino lo lleva a la única posada que existe en el pueblo, al bajarse de la mula el personaje es recibido por el propio dueño de la posada- Que sin pena le dice: usted debe ser el señor Alemán que como su nombre me resulta poco familiar no lo puedo pronunciar- Con su acento alemán le contesta:acuérdese que me llamo Christophzur Linde, para que le quede más fácil me puede decir Cristóbal o Linde- Cristóbal me resulta más familiar, yo soy Alirio Bojaba. Luego que se saldan de un apretón de mano- El señor alemán dice: necesito un lugar donde podamos descargar mis pertenencias de esos animales, sobre todo pasto en abundancia para estos ya que lo que sigue del camino es más arduo ydifícil- No se preocupe que mi capataz se encargara muy bien de esos menesteres, sigamos al interior de la posada, que seguramente debe tener hambre y ganas de descansar- Lo necesito Sigamos por este lado que le muestro. Al entrar por la puerta se presenta un espacio muy abierto con un variado jardín interior, suben a través de las cortas escalas, encontrando en el segundo piso un espaciado corredor con una baranda y al otro lado con las puertas y ventanas de las diferentes habitaciones, el mismo campe-sino se encarga de abrir la puerta encontrando un espacio blanco y simple, donde hay dos camas bien tendidas- El señor Alirio habla: se puede acomodar en la que guste que cualquiera de las dos camas tienen buenas cobijas-Así lo hare, pero lo más urgente es saciar esta hambre tan impresionante que tengo- Vamos al comedor que hago que le sirvan algo contundente con la cual pueda calmar ese hambre que tiene. Vuelven a bajar por las mismas escaleras y al estar abajo- El campesino le dice: es por aquí. Al atravesar el patio encuentran el cerrado comedor donde hay dos mesas alargadas con sus respectivas sillas, el alemán se sienta ocupando una de las dos mesas, al instante aparece una linda mujer con rasgos muy indígenas que le trae en un plato hondo una sopa de cereales de la zona- Cristóbal viendo su bella figura va diciendo: que bella mujer si así son todas en este pueblo me quedo. El hombre alemán sin quitarle los ojos de encima a la muchacha rápidamente devora la sopa, luego le trae un plato plano con varias presas de gallina y papas cocinadas que come de igual manera. Al estar el plato vacío se levanta yendo directamente a la cocina, al encontrar de frente a la muchacha prácticamente se le lanza con tan mala suerte que va caer directamente al suelo, la chica despavorida corre perdiéndose de su vista. El sobre el suelo con ira le da dos puños y se levanta mal humorado, decidiendo ir a dormir.

Solo se levanta entrada la tarde, sale de la habitación muy arreglado dirigiéndose directamente a la cocina donde no encuentra a la chica si no a una señora gordiflona- Que le murmura con su gruesa voz: quiere que le sirva de una vez- Si claro, lo que no entiendo es como no está la muchacha de ayer, si no usted señora- Si se refiere a Carmen ella esta mañana se fue al campo a su morada. Al servirle lo mismo del día anterior come como la vestía que es, repitiendo una y otra vez. Se para volviendo al cuarto donde duerme hasta entrada la mañana, luego que sale decidido a partir busca al baqueano, hallándolo recostado contra una de las paredes- Este le dice: como amaneció el patrón- Muy bien, necesito de usted que encuentre las mulas y cárguelas tal cual estaban, que sea lo más rápido que no quiero perder tiempo. Él se sienta sobre una banca a esperar silbando una vieja tonada, mientras el baqueano con la ayuda del capataz, y del dueño de la posada se encargan de ensillar las mulas y de colocar los baúles encima de las sillas amarándolas ajustadamente- El mismo baqueano luego que silba grita su nombre, el alemán saliendo de la casona encuentra las mulas cargadas, en un acto seguido se encarama en su caballo y parten, salen por el camino empolvado viendo las diferentes casas coloniales, rápidamente dejan el pueblo atrás subiendo la ladera, van bordeando el camino viendo de lado y lado varios sembríos de papa, maíz y legumbres, siguen ascendiendo por entre bosques de nogales, robles, chusques, mortiñones y uno que otro sietecueros. En un sitio abierto el camino se hace complicado gracias al barro que cuesta la subida, una de las mulas a ir muy pesada pierde el equilibrio yéndose con carga y todo al abismo, esto hace que el alemán se encabrite gritando con todo lo que le dan los pulmones e insultando al baqueano que simplemente acacha la cabeza. Todo se calma debido al esfuerzo que tienen que hacer, deciden bajarse de los mulos continuando cabestreando a los animales llegan a taparlos la espesa niebla logrando ver lo justo del camino, tapados  por  una nube sienten la repentina lluvia que lentamente los va mojando, al retirarse un poco la niebla y las nubes van encontrando con la mirada los frailejones, al surcar pequeñas piedras ven abajo la extensión de la pequeña laguna, al querer descender escuchan un silbido extraño como si procediera de alguna gigantesca ocarina, el silbido conmueve al alemán que se tiene que detener a escuchar. Al irse ese particular silbido entre la lejanía de las otras montañas, da la orden para seguir.Al llegar al pie de la laguna ven sus aguas trasparentes que en su profundidad no tiene fin- Cristóbal habla: tenemos que bajar esos baúles de esos animales. Esforzándose bajan baúl por baúl quedando algo cansados, el hombre silvestre de su ruana saca una bolsa de cuero de donde extrae varios pedazos de panela, al convidarle al personaje van comiendo esto hace que recuperen las fuerzas perdidas en el esfuerzo. Al sentirse mejor el alemán abre uno de los baúles del cual extrae del fondo una especie de escafandra que consiste: en un peculiar aparato de una vestidura de metal liviano impermeable y un casco perfectamente cerrado con un cristal que cubre la cabeza completamente, el cual tiene un orificio comunicado con un tubo para renovar el aire, y que a la vez sirve para permanecer y trabajar bajo del agua.Lentamente se lo va poniendo con el asombro del baqueano, al estar dentro de la escafandra le indica que vaya lentamente desenrollando la gigantesca manguera. Al meter los pies en el agua surge una serpiente con los colores del arcoíris esto lo deja al alemán como paralizado, al ver que la serpiente se aleja perdiéndose en la distancia, vuelve a lo suyo lográndose sumergir  totalmente, como la laguna no tiene fondo, el hombre ve desaparecer la larga manguera y el alemán por lo tanto no vuelva a salir de la superficie del agua. 
   VILLA DE LEYVA UN PUEBLO DE PATRIOTISMO
El lugar del pueblo se convirtió a finales del siglo XVIII y en las primeras décadas del siglo XIX, en una verdadera Villa republicana, ya que aquí se establecieron ilustres personajes que infundieron con valorel patriotismo que ya traían en la sangre, por esos tiempos fue elegida capital de las Provincias unidas cuando se instaló el Congreso Nacional. Su patriotismo se manifestó en el movimiento de los Comuneros, en l momento que los Leyva nos segundaron la insurrección y enviaron un pequeño ejército al mando de Don José de Neira y Páez. Un segundo ambiente de rebeldía apareció en la revolución de Independencia, en el momento que Villa de Leyva se separó de Santiago de Tunja el cinco de junio de mil ochocientos once y empezó a reconocer al gobierno de Santafé de Bogotá por su legítima autoridad, en aquella lucha entre federalistas y centralistas. El Congreso de las Provincias Unidas bajo el mandato del presidente Camilo Torres, después del armisticio de Santa Rosa de Viterbo se trasladó a esta población.
En un ambiente claro de patriotismo republicano, Villa de Leyva es cuna de ilustres próceres y héroes de la independencia. Aquí nació el capitán Antonio Ricaurte y Lozano, conocido por su Azaña heroica el Héroe de San Mateo; otro de los procederes de la región fue el General Juan José Neira guíen se destacó como jefe de la guerrilla patriota en los llanos de Casanare y en las guerrillas de los Almeida en Chocontá, las cuales fueron decisivas para el triunfo patriota en el altiplano cundiboyacense.
En este histórico pueblo murió el General don Antonio Nariño en 1823, luego que estuvo participando en el congreso de Cúcuta buscó reposo y un clima benigno para su quebrantada salud. Aquí expresó su célebre frase: ”Ame a mi patria; cuando fue ese amor, lo dirá algún día la historia. Solamente tengo que dejar a mis hijos sino mi recuerdo; a mi patria mis cenizas. Este fundador del primer diario del país la Bagatela fue enterrado en la iglesia de San Agustín y posteriormente trasladado a Santafé de Bogotá.
UN NEGOCIO QUE TIENE QUE VER CONTODO EL MUNDO
Un extranjero al haber llegado la noche anterior al pueblo, después de un merecido descanso sale del hotel, al caminar por la calle empedrada como quiere ver algo distinto, al doblar por una calle aledaña a la plaza ve un letrero hecho sobre madera: información turística, al entrar ve sobre varias repisas máquinas de escribir, curiosos objetos, fósiles y alguna que otra fotografía quedándose su vista en una muy especial de la panorámica de la plaza, al voltearse vislumbra con su mirada a una chica que luce un extraño vestido y en el fondo casi contra la pared a un personaje de corto bigote, que se para para ir a su encuentro- Con una suave entonación le dice: bienvenido a este negocio, en lo que le pueda ayudar estoy a sus órdenes. Él cómo no se atreve hablar español no sabe que decirle y al ver un enorme fósil se queda absorto en la contemplación de la piedra circular- El señor insistente le dice: ¿de dónde eres?- Nací en el sur de Italia, pero desde hace muchos años vivo en Roma- Ha que se dedica…- A la fotografía del cine- Que  interesante,  cuál  es  su nombre- Francesco Bruñí y el suyo señor…- Gilberto Ramírez. Se estrechan la mano- Estos fósiles se encuentran aquí cerca de este pueblo- Si hay muchísimos ya que esta región en la posteridad era un océano- Que interesante, me gustaría saber dónde es posible encontrarlos- Es más posible hallarlos cerca de los ríos, si quiere vamos que lo puedo guiar por una poca cantidad de dinero- Cuanto seria ese dinero- Por  el  viaje  que  va  hacer  casi todo el día le va a costar tanto- No me parece caro se lo pagare con la condición que me lleve a un buen sitio donde pueda ver muchos fósiles. Al entrar una señora que ve un florero de porcelana le dice al señor Ramírez: señor por lo que veo este florero debe ser antiguo- Sí que lo es, ya que me lo vendió un arquitecto que estaba restaurando una de estas casas coloniales- Me gusta, ¿cuánto vale?- La suma: de ochenta pesos- Si lo empaca me lo llevo. Él le dirige la mirada a la joven diciéndole: Laura por favor empaque con papel de regalo ese florero. Ella con supremo cuidado lo empaca en el papel que él le dijera, cuando están dispuestos a salir entra un personaje de cabello largo que al ver al señor Gilberto- Le dice: me deja ver esa máquina de escribir- Desea ver la más nueva o la vieja- Preferiría mirar la vieja. Él haciendo terrible esfuerzo la alza colocándola sobre el escritorio, el personaje prueba todas las teclas dándose cuenta que la maquina está en buen estado- ¿Que cuesta?- Vale ciento veinte pesos- No me la deja en cien que la estoy necesitando de sobremanera- Está bien. Al darle la plata toma la máquina de escribir y se la lleva por donde vino- El señor Ramírez dirigiéndole la mirada al italiano le dice: vámonos antes que venga alguien más, Laura vengo por la tarde si alguien le pregunta por mi dígale que vengo al atardecer, chao. Salen a la calle empedrada- El señor Ramírez  (volviéndolo  a  mirar)  lo  voy  a  llevar  a  un  sitio  algo retirado por esa razón es mejor que vayamos en mi automóvil. Al ver un auto Ford de color azul oscuro van a donde está, el con la llave abre la puerta por donde el italiano se monta sentándose, y poniendo su maletín sobre los pies, al darle la vuelta por delante abre la puerta y se monta.Prende lentamente el motor, suavemente acelera y el carro toma a través de las piedras, sale prontamente del pueblo tomando una angosta vía destapada, ven los terrenos secos con algún que otro árbol, avanza lentamente el vehículo por la carretera destapada. Al pasar una curva - El señor señalándole le dice: voy  a  parquear  por aquí ya que tenemos que llegar a pie. Al bajarse, empiezan a agilizar los pies por un estrecho camino desde una especie de terraplén divisan una gran parte de la extensión del río Cané, al llegar a la anchura del río- El señor de corto bigote va ablando: para descubrir los fósiles tenemos que empezar a bordear el río. El italiano va a espaldas de él en un momento circunstancial en la distancia ven un objeto muy extraño, en un principio no saben de qué se trata, al tenerlo cerca la forma ovoide rápidamente se eleva desapareciendo en el firmamento- El italiano tomándose con sus dos manos la cabeza dice: como fue de sorprendente, si lo que vimos era nada menos que un ovni que surcando el cielo desapareció- Siempre en este pueblo he oído sobre la existencia de los ovnis, si es la primera vez que veo uno de estos fenómenos del más allá. Al caminar cerca del ríoen las mismas piedras encuentran un enorme fósil que por su tamaño es imposible de alzar, el italiano saca del maletín la cámara logrando tomar desde diferentes posiciones varias fotografías del fósil, siguen la trayectoria de las piedras en un mismo sitio encuentran varios fósiles de diferentes tamaños, Francesco se mete varios de estos pequeños fósiles en el bolsillo, esto hace que se sobrecargue de una energía extraña, en un sitio del camino deja de sentir sus pies, como todo es consecuencia de no una circunstancia, al venir del oeste un viento terrible, ve el señor Gilberto Ramírez como se eleva para caer de un solo golpe seco contra las piedras sin conocimiento, el señor desesperado no sabe en un principio que hacer con el italiano, al intentarlo alzarlo no puede ya que pesa en demasía. Se le ocurre ir al pueblo por ayuda. Va por donde vino al automóvil y en este al pueblo, solo  regresa  al  mismo  sitio con dos uniformados por más que intentan encontrar al italiano no lo hallan sin saber el misterio de como desapareció, el señor Gilberto Ramírez cree que tiene que aparecer algún día en su negocio, pasan los días sin saber nada del italiano, hasta que desiste de su propósito.
   ELHALLAZGO DEL OBSERVATORIO DE ZAQUENCIPA
A mediados del siglo pasado llego al país un famoso investigador de la Alemania nazi, en la propia capital por circunstancias de la vida conoció al señor Joaquín Acosta que se dedicaba en ese entonces a la historia y al mundo naturalista quien le dio a conocer el mundo muisca. Días más tarde luego que conocieron las piedras de Tunja, vinieron a Boyacá con el propósito de conocer e investigar los alrededores de Villa de Leyva, ya que la habladuría popular mencionaba un lugar llamado el infiernito, donde solían ocurrir diferentes acontecimientos mágicos. Al llegar una noche despejada a Villa de Leyva por una recomendación de un conocido del señor Acosta, con la intención de ir a buscar al señor Cabriel Espitia que en ese momento tiene una famosa pensión, al arribar esa noche como es de entender golpearon suavemente la puerta, al abrir el mismo personaje los ve con sus valijas apoyadas en el suelo- Les va  murmurando  con  su  normal  voz: ustedes deben ser, el alemán Alexander Volkoff y usted amigo ya lo conozco ya que ha venido varias veces a este pueblo, por favor recuérdeme su nombre que lo he olvidado- Soy el historiador Joaquín Acosta. Se saluda de mano primera mente con el alemán, luego con el señor Joaquín- Después les habla: por favor sigan que ya les tengo a cada uno una habitación preparada. Al entrar al sitio alumbrado por enormes sirios suben directamente por las escaleras, al llegar al piso superior encuentran un pacillo algo estrecho desde el cual se aprecia lasdife- rentes  puertas  de  las habitaciones, el hombre más bien bajo de estatura les muestra a cada uno una confortable cuarto donde cada uno de los personajes se queda a descansar del largo viaje que tuvieron que realizar para poder llegar a Villa de Leyva. Al volverse algo tarde luego que se despierta el alemán sale de su habitación, sin saber en qué puerta tocar elige una al azar logrando el objetivo que su ya amigo lo escuche- Al segundo le contesta: no se preocupe que ya salgo. Al rato al abrir la puerta hace su aparición, volvién-dole a estrecharle la mano, bajan al estar en una especie de patio interior- El señor colombiano llama casi gritando al señor dueño de la pensión. En vez de este va a su encentro una mujer algo atractiva que lleva puesto un delantal impecablemente blanco- Que les dice: deben tener hambre vamos al comedor que yo misma me encargare de servirles una rica cena. Van al cerrado lugar donde al hallar una alargada mesa no dudan en sentarse ocupándola, casi al mismo tiempo se presenta la señora sosteniendo dos platos llenos de diferentes alimentos- El alemán sintiendo el aroma de la comida habla con su acento alemán: por lo que huele esta comida se ve que esta deliciosa. Al tener apetito comen silenciosamente y solo habla el alemán diciendo: que bueno estuvieron estos alimentos, que tal si salimos a caminar para bajar la comida- Excelente idea. Al  salir  de la casa por donde entraron, tranquilamente recorren las diferentes calles, al ver una especie de taberna no dudan en entrar, se sientan ocupando la única mesa, al verlos unas atractivas muchachas se levantan de sus correspondientes sillas yendo al encuentro de ellos, La chica que luce una cabellera protuberante- Les habla con una dulce voz:nos podemos sentar. Joaquín se levanta como el caballero que es dándoles las sillas hace que se sienten- La chica que luce pelo más bien  corto  les  habla: Por lo que veo ustedes no deben ser de este pueblo- No para  nada, mi amigo es alemán y yo soy bogotano. Se saludan de beso- El alemán les dice: pero ustedes intuyo que tampoco son de este lugar- La chica de cabello largo- Somos de Tunja vinimos a visitar a unos familiares que viven hace años aquí- La misma joven: aque se dedican ustedes- Mi amigo es arqueólogo y yo soy historiador y ustedes que hacen- estudiamos música en el conservatorio de Tunja- el Bogotano: que interesante ya que la música es suprema, que instrumento acostumbran a interpretar- la chica de pelo más biencorto le contesta: el violín ella y yo el contrabajo- El alemán me gustaría escucharlas- Es una lástima ya que con nosotras no hemos traído los instrumentos. En esas se presenta un señor- Que les habla: desean que les traiga una jarra con aguardiente. Los dos personajes se miran- El alemán no meparece mala idea, por favor tráigala que seguramente vamos a disfrutar de su aguardiente. Al retirarse el personaje a una zona algo oscura, luego regresa con una bandeja de metal donde lleva la jarra y los correspondientes vasitos, coloca todo sobre la mesa. Al servirla el alemán en sus correspondientes pequeños vasos, brindan haciendo gran algarabía, van tomando consiguiendo embriagarse, al terminar con el aguardiente se levantan y se despiden de beso de las dos jovenes, salen al aire frio, caminan sintiendo el viento helado por suerte ellos dos llegan a pesar de la dificultad de las piedras a la pensión, suben las escaleras internándose cada uno en su habitación, luego que duermen lo necesario se despiertan, ya bañados y vestidos se encuentran en el pasillo, luego que desayunan salen a la amplitud de la calle, al llegar a la plaza se detienen algo pensativo- el alemán rompiendo el hielo va diciendo:busquemos un lugar donde podamos al menos encontrar unos caballos que nos alquilen. Al pasar ante una fachada de una casa de balcón ven en una esquina a un campesino deruana y cotizas se le acercan-Joa-quíndirigiéndole la palabra: usted debe saber en qué lugar nos pueden alquilar un par de caballos- Encontraron a la persona indicada debido a que yo tengo los caballos que ustedes necesitan, si quieren me pueden acompañar a la finca- El alemán sonriéndole le contesta: vamos. Por un camino llegan en menos de lo que cae un rayo a la propiedad del señor, el señor con su experiencia rápidamente les ensilla los caballos, como los buenos jinetes que son se montan, al volver al pueblo recorriéndolo lo atraviesan,al volver a salir del pueblo se encuentran con una procesión de campesinos enrunados, que entre dos de ellos llevan un ataúd.Al alejarse por casualidad toman otro sendero que los lleva a un terraplén de piedra y tierra, al ver lo extraño del lugar se bajan de los caballos que amaran de un árbol, detenidamente observan el sitio encontrándolo con posibilidades de descubrir algo, al hallar unas especies de aberturas en la tierra dándose cuenta que en los orificios son como cuevas, donde al escarbar con un cuchillo encuentran la silueta oscura de un monolito, lo mismo hacen en las otras cuevas logrando encontrar lo mismo. Deciden quedarse el tiempo necesario en la misma pensión, al pasar de los días contratan varios campesinos con los cuales descubren torres, altares, templetes, portales esa misma tarde encuentran varios monolitos similares unos de otros, dándose cuenta que es nada menos un centro astronómico y religioso, El alemán como es rápido para especular va diciendo. Yo estoy seguro que con el conocimiento de las estrellas el pueblo muisca desarrollo una agricultura con sistemas de riego increíblemente bien hechos. Esto dos centro fueron hechos ya que tuvieron la necesidad de la astronomía para saber exactamente las épocas de lluvia y de sequía. Al proseguir con las excavaciones se dan cuenta que un centro está bastante próximo del otro, con formas de sendas aéreas rectangulares enmarcadas por el norte y con el sur. 
REFLEXIONES CORTAS NADAÍSTAS
ESTILOS
Convendría hallar el estilo de la prosa de fragmentos. El peligro más débil: la frase telegráfica y abolir como Góngora en sus escritos póstumos. El peligro más constante: el epigrama; acabar toda la oración con una sorpresa, escribir libros con frases que no prevén el párrafo: el autor brillante, irónico, atareado, revela sus lugares comunes (toda idea razonable es o será un lugar común; he aquí el vicio natural del genero llamado de ideas).
ESPEJOS
La disciplina en que nos hacemos de la erudición nos agrada de sobre manera. En ella asistimos al diestro ejercicio de nuestra inteligencia. Con ella trascendemos verdaderamente y nos agra-damos.
PARA UN TESORO DE SABIDURIA POPULAR
Me dijo una vez en la plaza una chica de este bello entorno: “ si te pica una araña, mátala en el acto. Igual distancia recorrerán la araña desde la picadura y el veneno hacia tu corazón.
 OLOR A LLUVIA
Llueve a muchas leguas de distancia; hay en la atmosfera olor a tierra mojada en el campo, ojala me sorprenda un aguacero.
EN LA DISTANCIA DEL PUEBLO
A quinientos metros de la plaza queda el campo abierto, Si usted llega con sandalias, lo miran como si estuviera disfrazado.
PANORAMA
Ella me dijo anoche, antes  de apagar la luz, mientras bebía lo último del vino, me prometió un porvenir atento a los escondidos placeres y a la continuidad de la belleza de la vida.
 EL PERSONAJE CREÍBLE
Parece difícil que en nuestras aventuras con los dioses no resul-temos dignos, patéticos y heroicos; sin embargo en los libros que yo he leído, los autores se encarnizan con el débil y se enamoran y se apiadan dela omnipotencia.
NADIE ES TOTALMENTE FUERTE
El mismo lobo tiene momentos de debilidad, en que se pone del lado del cordero, y piensa: ojala que hulla.

EL HECHO DE VIAJAR
En el momento que estamos viajando, el presente no logra su plena realidad, es como si en tiempo que trascurre se abriera una brecha llena de anécdotas, por esa razón es nostálgico y, también feliz.
 UN ASUNTO PERPLEJO
Carecía de la inteligencia y dulce amoralidad que permite oír con indulgencia la expresión ingenua de sentimientos.
                                           DESCENLACE
Que agradable sería la vida si concluyera un poco antes de la muerte
                                      ANTES DEL FINAL
El viejo literato le dijo a una muchacha que en el momento de morir él quería tener un último recuerdo de lujuria
                                          CUADERNOS
Los cuadernos de anotaciones diarias, oh impecable espejo de nuestra riqueza mental. Libro que de pronto redacta nuestra vida ya que para enriquecernos están siempre esos apuntes que verdadera-mente trascienden nuestra vida.
                                  LOS PENSAMIENTOS
El orden de los pensamientos no debe ser decorativo, si no dejar que trasciendan con la magia de cada momento.


SOBRE EL ACTOR
Este escritor que realizo sus estudios de filosofía en la universidad Nacional de Bogotá, se ha dedicado a escribir poesía, cuentos y ensayos, y además a la pastica realizando varias exposiciones de pintura en varios lugares del continente. La mayoría de sus escritos los ha realizado durante los muchos viajes que ha hecho por Latinoamérica, ya que está dotado de una narrativa deslumbrante que se afirma en los diferentes pueblos, ciudades, y regiones  dotándolos de extraordinarios personajes que le dan sentido a sus historias. Este escritor Cartagenero aganado varios premios a nivel latinoamericano. En estas historias esboza tratando de tener una fidelidad con cada uno de los personajes lográndole dar vida.
                                                INDICE
Cuento No, pag. 1------------------Historia sobre Juan de Castellanos
Cuento No. 2, pag. 9-----------------------Sobre el poeta del nadaísmo
Cuento No. 3, pag.13---------------------------Un personaje excéntrico
Cuento No. 4,pag. 18--------------------------En una peculiar reunión
Cuento No. 5, pag. 24------------------La ambición de oro en Iguague
Cuento No. 6, pag. 25-------Villa de Leyva un pueblo de patriotismo
Cuento No. 7,pag. 29-----En un negocio que tiene que ver todo el mundo
Cuento No. 8,pag. 32----El hallazgo del observatorio de Zaquencipa
Pag. 36--------------------------------------Reflexiones cortas nadaístas
------------------------------------------------------------------------Estilos
---------------------------------------------------------------------Espejos
Pag.37-----------------------------Para un tesoro de sabiduría popular
------------------------------------------------------------------Olor a lluvia
---------------------------------------------------En la distancia del pueblo
--------------------------------------------------------------------Panorama
---------------------------------------------------------El personaje creíble
--------------------------------------------------Nadie es totalmente fuerte
Pag. 38--------------------------------------------------El hecho de viajar
----------------------------------------------------------Un asunto perplejo
--------------------------------------------------------------------Desenlace
---------------------------------------------------------------Antes del final
--------------------------------------------------------------------Cuadernos
---------------------------------------------------------------------Discreción
Pag. 39-------------------------------------------------------Sobre el actor






BAJO EL COBIJO DELA MUERTE
Una soleada mañana, llega a caballo un emisario a la Villa, yendo directamente a la casa de un inminente amigo de Antonio Nariño, al bajarse y tocar en la puerta- Escucha una vozque le dice: A quien desea ver- Vengo de parte de Antonio Nariño, estoy buscando a Don Tomas Carrasquilla- Ya mismo se lo llamo. Al pasar poco tiempo el sirviente abre la puerta- Diciendo: bien pueda siga que lo acompaño a la oficina. Acompañado por el sirviente sube por las angostas escaleras al segundo piso, al atravesar un amplio corredor el sirviente abre la tercera puerta, se encuentra un amplio espacio donde predominan pinturas de paisajes europeos  y al fondo se encuentra ocupando un bello escritorio sentado un hombre de barba y cabello muy canoso- Que viéndolo le dice: siéntese en alguna de estas sillas. Al sentarse el personaje- Le dice por lo que veo viene de parte de mi amigo Antonio Nariño, con qué motivo viene. Luego de un silencio- Le contesta: es que mi jefe quiere saber ya que su salud está un poco deteriorada, a ver si puede disponer de su casa por un tiempo mientras que se repone- Claro él sabe muy bien que esta es su casa, aquí puede permanecer todo el tiempo que quiera que será atendido con todos los honores- Ya mismo voy a informarle, de antemano le doy a su nombre las gracias. Al levantarse e ir a la puerta Don Tomas grita: sirviente dele a este buen hombre una buena merienda que seguramente viene de muy lejos- Enseguida le doy de comer- Venga por acá. Al bajar acompañado por el sirviente lo lleva al comedor, sentándose ocupa la cabecera de una mesa alargada, al rato aparece una morena y otra mujer muy blanca ataviada cada una con un delantal blanco, la primera llevando una olla onda de cerámica y la segunda cargando un plato alargado con gallina, yuca, papas y ensalada, al ponerlos sobre la mesa empieza a comer viendo que las dos mujeres desaparecen por donde vinieron, come sintiendo el silencio que hay a su alrededor, al acabar se levanta dirigiéndose hacia la salida donde viene como a su auxilio el sirviente que le abre la puerta, franqueándola se trepa sobre la silla del caballo y al tomar las riendas, va a todo galope desapareciendo del pueblo.
A la semana y media surge del largo camino una suntuosa carroza, custodiada por el emisario y otro personaje que van a caballo, rápidamente arriba al pueblo, al atravesar la plaza se meten por una aledaña calle donde hay de lado y lado suntuosas fachadas de casas coloniales. Se detienen,el emisario al golpear la puerta, le vuelve abrir el mismo sirviente de siempre. Al ver Don tomas que se trata nada menos de su amigo Antonio Nariño va a su encuentro viéndolo que se baja de la elegante carroza, se saludan sintiendo este que tiembla y viéndolo muy deteriorado- Gran amigo veo que para nada estas bien- Nariño con una voz tembleque le contesta: esta lucha por la patria, el exceso de los viajes y otros asuntos menores han hecho que mi salud se vea deteriorada. El mismo amigo con la capacidad de servicio de su sirviente lo ayudan a entrar sentándolo en una de las poltronas- Don Tomas luego que se sienta le dice: ¿de donde están llegando?- De Ocaña de donde tuvimos un viaje bastante complicado, por suerte hemos llegado- Debería tomar un baño- Si claro, ya que al bañarme seguramente me lograra relajar- Todo lo he preparado de antemano, en el baño encontrara en la tina agua caliente, si quiere le digo a mi sirviente que lo ayude- Tranquilo que lo puedo hacer sin que me ayuden. Al intentarse levantar se marea tanto que se tiene que volver a sentar- Va murmurando con su voz: ya veo que no estoy en condiciones de hacerlo solo, sí que  voy  a  necesitar  ayuda. Al  levantarse  con  un grado de dificultad entre los dos mismos personajes, lográndose apoyar en sus hombros deesa forma lo ayudan lentamente a subir por la escalera, al llegar al segundo piso lo llevan al interior del cuarto, donde lo ayudan a desvestirse, y luego lo ayudan a entrar en la tina, y al sentir el agua apenas caliente entra en un sosiego que lo eleva mentalmente, se jabona todo el cuerpo con un jabón de fragancia de jazmín, haciendo un esfuerzo se juaga el jabón quedando impecablemente limpio, al haberle sacado el emisario de un baúl sus suaves prendas de vestir con cierta dificultad logra ponérselas, como se siente mejor camina por sus mismos medios, baja las escaleras guiado por su amigo llega a la mesa donde lo hace sentar ocupando la cabecera, al momento vienen las dos empleadas disponiendo sobre la mesa los variados manjares, al servirse cada uno lo que desea sobre el plato, empiezan a disfrutar de la cena comiendo en silencio-Don tomas quiebra el silencio diciendo: senador Antonio, la última vez que nos vimos fue en Santafé- Si mi memoria no me falla eso fue hace tres años, en una fiesta que realizo Mariano Bustamante en honor de su hijo- Don Tomas luego que se come un buen trozo de carne vuelve a tomar la palabra: esa fiesta fue casi una epopeya- Sí que fue grandiosa, pero lo que más recuerdo y estaré muy agradecido es como: me ocultaste en tu casa de Cádiz en el momento que logre fugarme de esa maldita prisión-  La pasamos de maravilla y que fiestas aquellas- Irrepetibles, A las que no he visto es a tu señora Adriana, y a tus dos bellas hijas- Están en Santafé en casa de mi hermana Martha- Como no acor-darme de ella, si siempre con migo fue muy servicial. ¿Cómo se encuentra- Estuvo un tiempo muy enferma pero ya está muy bien- Definitivamente uno sin salud es nadie- Así es, por eso quiero que te restablezcas hare todo lo que este en mis manos- Gracias- No, es que tu presencia para la Nueva Granada es de suprema impor-tancia- Ojala nos podamos independizar de esos cabrones españoles. Al terminar con los alimentos va diciendo el anfitrión: será que podrás caminar- Lo intentare- No quiero que te esfuerces- Yo creo que me convendría. Al levantarse salen del suntuoso comedor, al patio interior y luego a la puerta que la abre el mismo sirviente, al salir sienten el aire frió, al caminar a la primera esquina Antonio comienza a toser de una forma estruendosa, que si no lo sostiene su amigo se iría de bruces, de la misma forma de la toz deciden devolverse, al darse cuenta el sirviente de lo que está pasando acude en su ayuda, sosteniéndolo lo ayudan a entrar y luego a subir a la correspondiente habitación, al acostarlo sobre la cama no para de toser, que el mismo emisario y el sirviente corriendo tiene que ir a buscar a un médico conocido,  al poco tiempo los dos regresan con el médico, que sube las escaleras con todo lo que le dan sus pies, al llegar a la habitación ve acostado a Nariño que sigue tosiendo de sobremanera. El doctor piensa que hacer para pararle la tos, al decidirse saca de su maletín (si a este se le puede denominar de esa forma) saca un frasquito con una pócima que el mismo preparo, Al hacerlo sentar se la da logrando que se calme y que se duerma.
En un comienzo la salud empieza a restablecerse, una noche sufre tal recaída que al asentarse más no podrá salir de la enfermedad. La mañana que vienen de Santafé doña Adriana y sus dos hijas Paola y Beatriz lo encuentran acompañado del médico que no se ha separado de Nariño sino para descansar y cubrir sus necesidades más primordiales- Al verlo acostado e irreconocible doña Adriana va diciendo: como  se  le  ve  de mal si él siempre fue un hombre de vitalidad envidiable- Beatriz la hija mayor: si pobre don Nariño. Luego que lo toca- Sique hablando: arde en fiebre- El medico: es mejor que uno de los sirvientes traiga un frasco de porcelana con agua lo más fría posible y si quiere alguna de ustedes dos le puede humedecer un pañuelo o algo similar y aplicárselo en la frente al senador, al calentarse se lo vuelve a poner, así es la única manera que le baje la fiebre- Beatriz: yo me quedo con él- El médico le contesta: yo me retiro ya que merezco un descanso largo. Se despide de mano de todos los presentes desapareciendo de la casa. A la medida que avanza la noche, mientras Beatriz hace el proceso con el pañuelo de ponérselo frio, la hermana Paola lo toma de la mano, pasan las horas sin lograr que al menos le baje un poco la fiebre, la cual hace que se debilite tanto que en la madrugada en el momento que sufre un repentino ataque quede en las tinieblas.
      UN FAMOSO PINTORHACE AMISTAD CON UN POETA
Al llevar viviendo varios años, el maestro santandereano Luis Alberto Acuña, creador del bachuísmo. Luego que acaba de restaurar la casa del Congreso, al volver a su casa atravesando la enormidad de la plaza se encuentra con un personaje que sobrepasa su altura, que lleva una boina de donde sobresale un cabello castaño y, unos ojos color avellana. Que va leyendo ensimismado en su lectura. Al detenerse uno frente al otro se miran- El maestro acuña le dice: usted por lo menos es un lector consumado- Simplemente soy poeta- Poeta usted en este pueblo es nuevo ya que es la primera vez que lo veo- Si amigo usted no está equivocado, desde el pasado viernes estoy confabulado con este pueblo. Amigo, si no me equi-voco vos eres nada menos que el pintor más prestigioso de este momento. Nada menos estoy tratando con el maestro Acuña- Usted me sorprende que tal si lo convido a mi casa a que nos tomemos un tinto- Me encantaría tener ese honor. Siguen los pasos de esa forma atraviesan lo que les queda de la plaza, llegan ante el enorme portón que Acuña con la llave se encarga de abrir la alta puerta, lo hace seguir al poeta al patio que al ver los murales el poeta asombrado- Va diciendo: a usted con ese talento que posee, esos rasgos de indí-genas muiscas tan bien afirmados en esa naturaleza indómita, y esos colores. De verdad que me tiene alucinado- Los poetas porque son tan exagerados- No exagerados, esto sumado a la palabra es un eco que se hace sentir. Definitivamente usted se divierte mucho, ya que nosotros los artistas gozamos haciendo- Bien dicho. Usted sabe guíen soy yo, yo no se guíen es usted- Yo creo que soy Mario Ribero debido que allá en la capital deje mi antiguo ser poético, aquí vine a encontrarme con otro sentir poético, por lo menos lo intentare si no que me caiga la cruz de la iglesia que me desapa-rezca- Sigamos a la cocina. Al entrar al lugar el pintor en una cafetera antigua logra hacer un café, antes de que este el aroma se desplaza por todo el ambiente, al estar concluido el cuento cafeinómano pone la cantidad necesaria en dos tasas, los llevan a la mesa que sentándose la ocupan- El maestro destruyendo el silencio habla: que bueno que una persona ilustrada como usted allá decidido venir a este pueblo, por fin voy a tener con guíen platicar, luego de pintar y pintar es bueno conversar con inteligencia sobre temas apasionantes, he tratado de hablar con ciertos personajes que vivieron en otras épocas, pero solo escuchado las voces de los campesinos aunque en algunos casos son muy sabias. He intentado a hablar con Juan de Castellanos, Con Nariño pero ni pio; solo es una exageración- Si de exagerar y de trasformar las cosas es que se vive, por eso usted es pintor y yo soy poeta. Al  terminarlo  de decirse ríe de tal manera que retruenan las carcajadas varias cuadras a la redonda- Que risa más poderosa suelen tener ustedes los poetas. Estando pintando un mural en el hotel Tequendama, una mañana que no tenía ni el menor deseo de tomar un pincel salí de donde vivía allá en la candelaria, no rumbo al hotel si no decidí recorrer al azar el barrio, al entrar a un pequeño café escuche una risa tan propinen te, que sentí moverse las paredes y varios cafés salieron volando, cuando me di cuenta de quien salió esas carcajadas- ¿De guíen eran?- Nada menos que de León de Greiff, por eso digo que poeta que se respete tiene la misma carcajada del diablo.Al llegar sobre el pueblo la oscuridad el poeta se despide con un apretón de manos del afamado pintor, al salir va derecho a la esquina al cruzar la calle empedrada, llega ante la fachada de balcón, saca del bolcillo del pantalón  las putas llaves con que abre la puerta, antes de entrar siente que alguien le tapa con las manos los ojos- Que le dice con voz de mujer: a ver guíen soy- El tratando de tomarle algo, al no lograrlo decide tocarle las manos con las cuales le está tapando la vista- Aquí por ahora solo conozco al pintor, si debe ser alguna amiga de Bogotá. Al sentir que le quitan las manos de los ojos, ve tal cual es a su ex novia Claudia Medina- Como así que estas por los lares de este encantado pueblo- Tal cual, es que me vine persiguiéndote- Si hace mucho tiempo que no nos vemos cómo vas a saber de mi existencia, y menos en este maravilloso lugar- Mentiras te vi de lejos de pura casualidad- Eso es otra cosa- Estas viviendo aquí- Desde el viernes, sigue. Al seguir ella va diciendo: no vas a cerrar la puerta: si la cierro estoy impidiendo que entre la poesía que viene procedente del mundo de las visiones de otros seres diferentes a mí, por esa razón la poesía es lo más bello y lo más grande que existe- Este poeta con sus locuras que nunca acaban -Si se acaban termina la poesía y así de incognito me muero yo. Recorren el pequeño departamento instalándose en el balcón donde ven la amplitud de la plaza- Ella va murmurándole con su voz: me encanta la panorámica de esta bella plaza- Claro que esta buena como para desvestirla. El poeta sin dudarlo se lanza cayendo los dos sobre el entablado, al lograrle quitarle las zapatillas, luego le saca los bluyines, siguiendo con la camiseta, y al dejarla únicamente con la ropa interior la empieza sin que ella se oponga a toquetearla y a besarla por todo su cuerpo; al ver una señora lo que está sucediendo en aquel balcón, luego que se da la bendición sale corriendo por la extensión de la plaza gritando cuanta barbaridad existe. La pareja sigue en su cuento como si nada, la muchacha excitada logra despojarlo de su ropa tirándola a la plaza y al terminar desnudos sobre el entablado del balcón libremente hacen el amor. Solo cuan-do sienten el frio de la noche entran en el interior del apartamento, luego de comer algo ligero prácticamente se tiran sobre la única cama donde hacen lo mismo que ya hicieron en el balcón, temprano de la mañana Claudia al no saber dónde quedo su ropa, no tiene problema en ponerse una camiseta y un bluyín del poeta y sale tan libre como es descalza, al encontrar cerca de la altura del balcón sus zapatillas se las pone, yendo en sentido de una aledaña calle de casas coloniales en la dirección del terminal. El poeta al pasarle el tiempo se despierta, al no encontrarla en la cama se levanta llamándola por su nombre, como no obtiene respuesta piensa: seguramente fue a comprar algo. Al trascurrir una, dos, y res horas ya entiende que se ha ido como lo ha sorprendido. Tranquilamente se baña y se viste, bajando las escaleras sale a la plaza leyendo el mismo libro de poesía, al ver al maestro que está sentado sobre una banca al lado  de  la  puerta de su casa, lentamente  se le acerca y lo
saluda con un apretón de manos- El maestro mirándolo lo despelucado que esta le dice: por lo visto se acaba de levantar- Si hace nada- Por casualidad no ha visto a una chica de cabello rubio pasar por acá- No he visto a nadie y menos con esas características, además hace una rato que salí, siéntese- Si claro no tengo ninguna prisa. Se sienta al lado del maestro que le pregunta: ¿que percibe en este pueblo?- Es tranquilo, apacible, me gustaría ver alguna de estas noches algún fantasma- Aquí en esta tranquilidad todo es posible, de que existen estoy convencido- ¿Acaso que ha presenciado maestro- He visto y he presenciado situaciones increíbles- Cuénteme algún de esos sucesos que le ha tocado vivir- Se los cuento únicamente a usted, si no de lo contrario me tacharían de loco- Por favor cuénteme que me interesan todos esos misterios- Hace pocos días en el momento que estaba restaurando la casa del primer congreso, estando sobre el andamio dirigiendo a un par de obreros de la construcción, a uno de estos personajes se le zafó el cincel en vez como es lógico caerse abajo, salió por obra y gracia de yo no se guíen posándose en el techo, en ese momento se escuchó un alarido que hizo tambalearse el andamio que nos sostenía, los tres verdes del miedo tuvimos que bajar, sin entender como se le fue de las manos el cincel y menos supimos de guíen provenía ese alarido. Otra vez estando con un amigo pintor mexicano que por esos días vino en calidad de visitarme, salimos una noche lo recuerdo como llamarme Luís Alberto a tomarnos un par de botellas de vino que las tomamos sentados sobre el atrio de la iglesia conversando sobre cuestiones del arte, al acabar con el contenido de las dos botellas los levantamos con la intención de regresar a la casa, al pasar al lado de la fuente, justamente de atrás de esa fuente aparece una mujer elegantemente ataviada con ropas del siglo pasado, claro en el momento que la vimos no sorprendido de sobremanera: por su belleza tan angelical, más aún con el vestido que la cubría de una estética de esos tiempos. Mi amigo al quererle hablar, la mujer se eleva como si volara desapareciendo en pleno aire, como si fuera alguna virgen cristiana- Sorprendente, porque no lo escribe- Si la vida me da tiempo de pronto, esta posibilidad. Le sigo contando- Claro si lo que me ha relatado es maravilloso- Bueno, hace mucho tiempo, siendo de las primeras veces que venía aquí a la Villa, lo único que recuerdo con certeza fue que vine con una novia al convento del santo Ecce Homo, al llegar caminando lentamente apreciando el paisaje del desierto, sentimos en el ambiente exactamente un lamento, que no nos preocupó en lo más mínimo y seguimos hasta la fachada de lo que era el convento, entramos como cualquier tipo de personas al patio, luego a la pequeña capilla. Estando concentrados viendo el altar surge como un humo oloroso a incienso, del cual surge la imagen aterradora de una monja que estando vestida con su hábito gris claro, del rostro muy blanco le chorrea sangre que al chorearle le da una apariencia demoniaca, al presenciar tan horrible espectáculo gritamos de tal manera que llegan varios curas, claro cuando ellos llegaron la imagen se desvanece sin que los personajes logren ver lo que nosotros si vimos- Escalofriante lo que me acaba de contar, ojala tenga la suerte o el poder de presenciar al menos algo semejante.Bueno me voy luego nos vemos. Va al mercado donde compra algunas frutas, legumbres, en el momento que ve a un grupo de curiosos campesinos, piensa: si estos campesinos fueran fantasmas. Se aleja del mercado con ese mismo pensamiento riéndose, al verlo como se carcajea un señor decide tomar en el otro sentido de la calle. Al llegar  al  apartamento  no  tiene  problema para entrar ya que nunca acostumbra a cerrar la puerta, al estar en la cocina se prepara un delicioso almuerzo, consume los alimentos acompañándolo de una lectura. Al terminar de almorzar limpia lo que ensucio en el lavaplatos, va al cuarto y al meterse entre las cobijas se queda profundamente dormido, solamente se despierta al atardecer. Al pararse va al baño luego que hace sus necesidades se juaga la cara, al querer salir la puerta se le cierra, piensa: donde estarán las putas llaves, por más que las busca no las encuentra, al desistir de la búsqueda va al balcón donde se descuelga con la presencia de varios campesinos, que al verlo caer se ríen y el poeta contagiado por esas risas se carcajea, pero sus carcajadas son tan macabras que estos salen a perderse. Al caminar hasta el Carmen se sienta a ver el escenario arquitectónico de la iglesia, luego se acuesta viendo como la oscuridad se va tomando todo y se queda con sus pensamientos sobre todo lo que implica la creación poética. Se queda dormido pero muy pronto siente el frio de la noche y se despierta, al levantarse de la grama ve en la distancia una sobra que rápidamente desaparece, piensa: que fue esa sombra tan extraña. Al no poder saber con exactitud de que se trataba prefiere ir donde el maestro a que le preste una escalera para poder ingresar por el balcón al apartamento. Moviliza los pies de esa manera llega ante el enorme portón, toca una y dos beses y abriendo la puerta a su encuentro va el maestro Acuña- Que le va diciendo: quieres entrar- Está bien. Al entrar se dirigen a la cocina donde en la cafetera vieja el maestro prepara un delicioso café, lo toman- El poeta quebrando al silencio le dice: imagínate que estaba en el parque de la iglesia del Carmen, me acosté sobre la grama a meditar un poco sobre el mundo de la poesía, en el momento que me levante vi una sombra alargadísima y extraña- Si  claro, aquí en este pueblo se ven tantas cosas que si uno les pone muchas bolas se puede enloquecer- ¿Has pintado estos días?- No, después de terminar con la restauración he quedado acotado, los años hace que uno se canse más que antes- Si todo lo referente a la construcción es agotador, ha seme estaba olvidando será que tú tienes una escalera- Perdón por mi curiosidad para que la necesitas- Es que he botado seguramente las llaves del apartamento y la única opción es subirme con una escalera al balcón- Tienes que preguntarle a los dueños a ver si tienen otra llave de la puerta- Eso es imposible ellos viven en otro pueblo muy distante de aquí- Si es así te dono una de mis escaleras, vamos a ver cuál te sirve. Al ingresar en el patio ven en la pared más escondida varias escaleras juntas, al aproximarse el poeta toma una de las escaleras- Va diciendo por lo que calculo esta debe ser perfecta para mi objetivo- Piensas entrar y salir de esa manera- Si pienso que es más poética- Estos poetas definitivamente están del cocorote- Bueno me voy, pero eso si antes de decirte que mañana vengas a comer al apartamento- Me parece genial ya que tengo que probar la subida surreal. Se despiden de abrazo. El poeta va llevando la escalera, un señor se le cruza diciéndole: pintor de oficio- No para nada, solo soy un poeta desentendido del mundo de las malditas profesiones alienantes. Al llegar ante el balcón acomoda la escalera para que se le facilite la subida, al querer subir se le adelanta algo así como una sombra que al subir se refleja en la pared desapareciendo- Él se dice a sí mismo: si subió ese fantasma porque no lo puedo hacer yo, sube velozmente al llegar arriba busca un alambre, al ver una maseta que está sujeta con un alambre a una biga, la desprende dejando que la maseta caiga estrechándose contra el piso de piedra, con ese mismo alambre sujeta la escalera de la baranda, extenuado por el esfuerzo realizado al entrar en la  habitación se lanza tan largo es sobre la cama quedándose inmediatamente dormido. En la mañana siguiente abre los ojos por una brevedad de tiempo, como tiene sueño sique con su manifestación onírica, y solamente se despierta pasado el mediodía. Al salir de la cama va directamente a la cocina donde se prepara un desayuno con papaya, banano, melón, y que cubre con yogur, come con tantas ganas que rápidamente desaparece el conte-nido del plato, se recuesta sobre la hamaca a leer un libro sobre los poetas colombianos, lee y lee logrando concluir con el libro dán-dose cuenta que ya es de noche, al rato siente la voz del maestro que le grita: Aquí estoy he venido con una alumna. El sale al balcón viéndolos abajo- Amigo deja que la chica suba primero, así le doy la mano para que no se caiga- Si claro. La chica al subir se ríe y solo para de reírse estando en el balcón, luego sin problema sube el maestro- Este último va diciendo: es genial el hecho de entrar por la escalera a este departamento- La chica: es una deliciosa locura, simplemente es eso otra cosa no puede ser. Se carcajean con tantas ganas que los pocos transeúntes que caminan desaparecen- El poeta: pintor de dónde has sacado esta bella princesa, ya comprendo salió de alguno de vuestros lienzos- La chica si me toca se dará cuenta que soy de carne y hueso, y simplemente soy una discípula de este maestro, mi nombre es Francisca- Con mucho gusto, mi nombre esMario Rivero. Se dan un beso- El maestro: este poeta no anda si no vuela- El nombrado: sigamos que ya mismo preparo unos espaguetis, pero eso si antes voy a descorchar una botella de vino. Al sacarla del único mueble la descorcha como todo un experto y vierte gran cantidad en tres copas bastante notorias, brindan chocando las copas, luego se dan un trago- La chica: que buen vino de donde lo has sacado- Lo compre con la única intensión de festejar un aniversario, no  importa  este nunca sucedió por un motivo que ya se podrán imaginar y que no quiero recordar más, el caso es que celebremos este encuentro y por ahora voy a mi tarea espaguetera. Al estar los tales espaguetis ocupan la mesita, que el mismo se encarga de servir en los tres platos, después le agrega la salsa de champiñones- Al probar Francisca va sintonizando su voz: que ricos están estos fideos- El maestro: fuera de ser un poeta aunque no conozco su poesía, es también un excelente cocinero- El poeta luego que come le contesta: lo de la indirecta está bien, ahora más tarde le regare uno de mis libros de poesía- Eso me encantaría. Comen concentrados en las pastas sin pronunciar más palabras, al acabar la chica amablemente se encarga de lavar lo que usaron- El maestro tomándose lo que queda de su copa va diciendo: esta deliciosa comida y este vino me dieron un sueño terrible- El poeta antes que se vayan voy a buscar el libro prometido. Al levantarse va al cuarto que es un desorden espeluznante,  regresa con el libro que se lo entrega sin pestañar al maestro- Este le dice: lo leeré con detenimiento y luego le hare la crítica, por ahora nos vamos. Salen al balcón- La chica viendo cómo va a bajar dice: con esta llenura que llevo encima va hacer un lio descender por esa escalera- El poeta es fácil mira como lo hago yo. Al bajar, al trastabillar sobre la escalera casi pierde el equilibrio pero en una instancia logra bajar- La chica riéndose dice: casi te caes espero que a mí no me suceda lo mismo. Ella rápidamente lo logra- El maestro y a mí que me atropelle un tren. El poeta al subir le da la mano de esa forma lo ayuda a descender. Estando abajo del balcón se despide de ella de beso y del maestro con un abrazo y dice: que descansen.

  Al pasar de los días el poeta va a la casa del maestro, toca dos veces y  al  salir  una  señora  de la casa vecina le dice: si está buscando almaestro Acuña, él hace tres días se fue a Bogotá- Gracias. Al quererse devolver a su apartamento se arrepiente y va al único café donde al entrar ve al maestro acompañado de Francisca, al verlo ella le indica que se siente al lado de ellos- El maestro bienvenido a la mesa- El gracias, lo que no entiendo como su vecina me dijo hace un rato que estaba en Bogotá- Nunca le crea a esa vieja loca que no sabe ni donde esta parada, quiere venir con nosotros a caminar- Claro que me encantaría- Entonces vamos- Ya que estoy aquí me gustaría tomar un café- La chica: nosotros ya nos tomamos uno, pídalo que lo esperamos. Al pedírselo a la muchacha que atiendese lo traeinmediatamente, se lo va tomando lentamente- Va diciendo: maestro si leyó el libro de poesía- Si claro que lo leí me gusto mu-cho, sobre todo esto que me quedo en la mente que dice: chupando la trompeta como si fuera mariguana hasta la madrugada, no, no es un programa estar sola todas las noches. Usted como lo veo es un poeta maldito que no tiene componte- Tal vez, ahora que acabe con el café nos podemos ir- Al pagarle el maestro la cuenta a la misma chica de los tres cafés salen viendo la luna que acaba de salir de las montaña grisácea, caminan al salir del pueblo recorren un sendero muy iluminado por la inmensa luna, empiezan a subir una larga cuesta que serpentea y solo se detienen en la sima de la colina sentándose sobre las rocas, vislumbran el panorama de las luces encendidas y escuchando el crujir de los grillos.


LA LOCA DEL PUEBLO
Luego que se le murió el prestigioso marido, la señora Tomasa se dedicó todas las tardes a ir chichería de Doña Teresa, al principio compartía con el primero que encontraba, al pasar de los díastoma-ba  varios  pocillos  más  que  terminaba  siempre hablando sola, las  personas que la veían en esas, solían decir: que hablaba con su marido fallecido, Se enloqueció totalmente que andaba descalza, sucia de arriba abajo, y con una escoba simulando barrer las calles. En el momento que alguien simplemente la miraba se iba a pegarle con la escoba, llevándose la fama de peligrosa. Al transcurrir de los días empezó a recorrer con el movimiento de sus pies largas distancia, inclusive iba a Chiquinquirá, a Samaca, otras veces llego a Tunja, estos lagos recorridos la lograron tranquilizar y los hacia con el único objetivo de vender semillas de maíz, siempre corría con suerte ya que encontraba personas caritativas que por las semillas le daban a cambio algunas monedas. De tanto andar se le deformaron los pies tomando una apariencia tan loca como ella misma. En una ocasión al pasar ante un monasterio y al ver a dos consumados monjes, con los ojos girándoles se les atraviesa en su camino, al asustarse los monjes salen a correr, ella toma del suelo una piedra que al lanzársela logra impactar en el rostro de uno de los monjes que al sentir el impacto de la piedra cae de bruces, al ver que el monje está herido huye loma arriba, al no resistir su cuerpo la larga subida se ahoga perdiendo el conocimiento y muere, al lado del tronco de un enorme cedro.


LA HISTORIA DE UN ANACORETA
En la década del treinta, llega al país un expedicionario alemán con la intención de conocer y estudiar la flora, al llegar a la región del Alto  Ricaurte alguien  le  cuenta  sobre un misterioso habitante del desierto, siendo su vida la lucha por la tierra. El personaje alemán recorriendo el pueblo encuentra guíen le venda un caballo, como quiere descubrir a Don Alfonso Bautista Gonzales el hombre del desierto recorre las partes desérticas de Villa de Leyva, al pasar montado sobre su caballo por lo que se asemeja a un río seco ve en la distancia a un extraño hombre, al acercarse el hombre solitario se esconde entre un muro de piedra, lo intenta descubrir, incluso desmonta y camina varias veces en círculo, como no lo ve decide sentarse sobre una roca vigilante de la presencia del anacoreta, al anochecer este aprovecha para salir de su escondite sin que lo vea, ya que no le interesa el mundo de los demás, si no el suyo propio. El alemán sintiendo el cansancio y el hambre prácticamente con las manos vacías se monta sobre el caballo regresando al pueblo, al llegar busca guíen le pueda cuidar al caballo, al encontrar al mismo personaje que se lo vendió este le hace el favor. Al haber resuelto el pequeño problema como tiene hambre, al ver a un campesino cubierto su cuerpo con una larga ruana de color gris- Le pregunta con su asentó alemán: donde puedo hallar un sitio que vendan comida: Si atraviesa la plaza en ese sentido, a tan solo una cuadra encontrara la fonda de Doña Teresa, ella seguramente le venda una buena comida. Camina la distancia que el campesino le dijera, sin perderse llega a su objetivo, al estar la puerta abierta entra sentán-dose ocupando una mesa- La señora con un peculiar delantal llega al pie de la mesa- Al ver al personaje alemán le dice: usted con esa pinta se ve a leguas que viene de otra parte- Si no se equivoca soy de Alemania- ¿Dónde queda ese lugar? En Europa central- El centro es aquí y lo otro no tengo idea, que desea de comer…- Que tiene…- Gallina, con papas que es lo que se traga en estas tierras- Por favor deme eso- Ya mismo le traigo. Al verla que se mete en lo que parece la cocina, al rato vuelve con un plato con presas de gallina y papas saladas, al colocarlo sobre la mesa el alemán empieza a darle a las papas y a las presas de gallina, como tiene un hambre atroz acaba rápidamente- Al volver doña Teresa le pregunta: que tiene de tomar- Esta le contesta: en este pueblo lo que acostumbramos a tomar es chicha- Que es eso- Ella tomándose la cabeza le dice: usted señor sí que pregunta, la chicha es un fermento del maíz- No tiene agua hervida- No, tengo chicha- No me queda otra opción tráigame y al menos la pruebo. Al traerle un pocilla do de chicha haciendo gestos se la toma- Un señor que lo ve le dice: usted con esas muecas parece un mico. El extranjero sin decir nada se levanta y luego que le paga a la señora sale viendo la noche completamente estrellada, al volver atravesar la plaza sobre una de las tantas fachadas coloniales ve un aviso de madera que se trata de la pensión donde durmiera la noche anterior que llego a la Villa, al golpear la puerta le abre el mismo señor que le dice: bien pueda siga- Gracias. Al estar cansado va subiendo al segundo piso donde se encuentra la habitación que le corresponde, al ver la cama lo único que hace es quitarse el calzado y meterse entre las gruesas cobijas de lana de oveja donde sin problemas logra conciliar rápidamente el sueño.
Al otro día muy temprano de la mañana se despierta, luego que se juaga el rostro en una especie de tinaja se pone el calzado y sale de la pensión, luego que desayuna en el lugar de Doña Teresa va en busca de su caballo.Al encontrarlo en un potrero sin dificulta lo en laza y de una vez le pone la silla, y el freno, al subirse vuelve por el mismo objetivo de encontrar al anacoreta. Esta vez idea una estrategia para facilitar la vaina, Amarra el caballo y recorre el  pequeño  desierto,  al ver a un hombre que está en posición de defe-car lentamente y sin que este lo vea se aproxima al ver lo que acaba de cagar- Le dice: esta vez no se me escapa, estoy seguro que usted es don Alfonso. El individuo se vuelve a poner los roídos pantalones y sale corriendo, el alemán al ser más veloz le da sin inconveniente alcance y le dice: no lo voy a lastimar solo quiero hablar con usted, ya que quiero que me enseñe sobre su dominio del desierto. Este hombre lo mira con una cara de extrañeza inconfun-dible y le habla con una voz musical y con una manera lenta: usted tiene la imagen de un hombre de conocimiento- Aquí el sabio es usted, no quiero perturbarlo sino acompañarlo al menos un par de días- Si es con esa condición me puede acompañar, vamos que lo llevo donde suelo habitar- Primero acompáñame a recoger mi caballo- Vamos. Caminan al lado uno del otro por el sendero, en la distancia de esa zona seca divisan al equino, al llegar ante el animal lo desamara y anda cabestreándolo en compañía de Don Alfonso- Que al adelantarse un paso le murmura: tomemos por aquí. Van por donde el don indicara, por un lugar más arrido de lo normal viendo diferentes tipos de cactus, el alemán al ver un peculiar fósil lo recoge para verlo detalladamente- El don le dice: esas piedras labradas por los muchísimos años y esta naturaleza hay en abundancia, ya que en sueños he presenciado el mar que era antes este bello desierto- Eso es indudable. Siguen andando por el desierto viendo piedras y algún que otro fósil, al ver en la distancia algo así como una derruida construcción- El personaje habla: en ese lugar suelo pasar las noches. Al llegar se presenta ante los ojos del alemán: una construcción hecha íntegramente de bloques de adobe y de techo de paja, al entrar al lugar oscuro el personaje habitante de la casa (si a esta construcción se le puede llamar de este modo) habla: bien pueda entre. Al entrar al lugar está iluminado por un mechero dándole una aparecíamás bien agradable, en el sitio de tierra hay una rudimentaria cama, un mueble con libros, objetos de diferente índole, y del cual está apoyada una vieja guitarra- El hombre le masculle: para vivir no se necesita si no lo necesario, ya que entre menos se posea el espíritu se expande increíblemente más- Tiene razón, además me gusta el tipo de vida que lleva- Es simple pero gratificante. Usted es la primera persona en años con guíen hablo, ya que generalmente le huyo a las personas- Eso no me lo tiene que decir ya que lo sufrí en carne propia- Usted habla muy bien el español aunque no es su idioma- Siempre he viajado, además viví en España y en el sur de este continente- Interesante, acompáñeme que de pronto en la trampa ha caído algún conejo. Salen de la casa, el personaje llevando la mecha encendida y al darle la media vuelta salen desierto adentro, al ver en la trampa un conejo desesperado, primeramente coloca la mecha sobre la tierra, luego con cierta maestría abre la precaria jaula tomando al conejo de las largas orejas y salvajemente con un cuchillo lo degüella dejando que brote la sangre, al estar desangrado ahí mismo lo abre y de último le saca las vísceras y los intestinos- Volviendo la mirada dirigida al alemán le dice: ya vera la cena que vamos a disfrutar. Al estar listo ahí mismo entre los dos recogen lo poco de leña existente en el lugar, al ver un palo atraviesa con este la totalidad del conejo, luego arma un improvisado fogón con piedras, al ponerle lo que recogieron de leña al encenderla van haciendo las brasas necesarias para así asar el conejo, que ya listo empiezan a comerlo- El alemán luego que con su boca saca un buen trozo lo masca- Al comérselo va diciendo: definitivamente de usted hay que aprender muchísimo, que conejo más delicioso- Es conejo al fin al cabo y es casi lo único que se puede extraer de este desierto, pero sí que me gusta. Al devorarlo vuelven al lugar de la construcción, al  sentarse  sobre un madero el alemán, el personaje va por su guitarra que comienza a tocar  melodía tras melodía que se van integrando a la presencia de las estrellas que se difuminan en el contorno del firmamento.
 EL ENCUENTRO CON LA MUJER DE LAS PIEDRAS
Laura Varanasi en el momento del golpe militar, para su fortuna huye del país del sur a la capital de Colombia, al instalarse sola en un prestigioso barrio capitalino, por situaciones horribles de la existencia pierde toda la esperanza en la vida enloqueciéndose, se le pasan los meses amargada y consumida por su propia tristeza interior, camina como si fuera un fantasma todo el día, y en la noche se encierra en su apartamento sufriendo su propio tormento. Al verla en el estado que se encuentra una vecina del edificio, además intuyendo su preocupación, como es un ser que se preocupa por los demás. Una noche acude a su puerta tocándola con insistencia, al abrirle la puerta la misma Laura en persona- La vecina le va diciendo- Quiero hablar con usted- Sobre que…- Sobre la vida- Si mi existencia ya no tiene razón de ser- Por eso mismo deseo hablar con usted, no represento a ninguna religión, solo me interesa la existencia que podemos trascender. Déjeme seguir. Al entrar a pesar de que todo está limpio si hay un despelote de desorden, eso no le preocupa y se sienta sobre el único sofá que no está ocupado por cosas, la argentina con la mirada desviro lada se sienta a su lado- La mujer le dice: me presento antes que empiece hablar, soy Camila vivo en este mismo edificio en el apartamento quinientos nueve,desde hace más de una década.Tuve un problema de verdad muy grabe por un hecho horribledel cual ya no vale recordar. Le  toma  las  manos  agregándole a la cuestión: mi  caso  particular conun esfuerzo de voluntad logre superarlo, como lo hice…, lo primero que hice fue vender el lugar y con ese dinero compre el actual apartamento donde vivo en este momento, además encontré actividades como el yoga, la escultura, la cocina; además conocí otras personas que fueron llenando mi vida. Quiero que haga lo mismo. Laura luego que llora dice: si llevo sufriendo por un tormento que ya no se ni cuánto tiempo ha pasado- Si claro, es que está viviendo el pasado y no el presente como debe ser, si no cambia de lugar no lograra cambiar su vida- Esto hace que reaccione diciendo: me gustaría irme a vivir a un pueblo, volver a trabajar la cerámica que desde que me fui de la Argentina no lo hago más- Yo en mi caso particular siempre que me sobrepasa mentalmente la ciudad me voy a un pueblito llamado Villa de Leyva que es supremamente tranquilo, como voy a ir este fin de semana a una casa que alquilo, si quiere puede ir con migo…- Me haría bien, de antemano le agradezco- Entonces, el viernes a las cuatro de la tarde vengo por ti- Vos si sos cumplida o eres como la mayoría de los colombianos que aparecen una hora después- No soy muy colombiana en ese sentido ya que soy cumplida, hasta el viernes a las cuatro de la tarde, chau. Se despide de beso metiéndose dentro del ascensor.

El día convenido a la hora exacta aparece Camila que al tocar la puerta Laura ya sale con su mochila, bajan por el mismo ascensor por donde llegara, al coraje, y al ver el Renault cuatro al abrirlo la propia Camila y como copilota se monta Laura.En menos de nada arranca el pequeño vehículo, rápidamente toma la autopista que aunque está un poco congestionada llega supremamente rápido a Tunja y de ahí a Villa De Leyva, al  parquear  el carro relativamentecerca de Iguague se bajan en una pequeña casa, y al momentico con la llave Camila abre la casa, al instalarse entre las dos se fabrican unos fideos, al estar comen en un dos por tres, al estar satisfechas va cada una a uno de los dos cuartos y al meterse entre la cama no les queda otra opción que quedarse consumiendo el sueño
A la mañana temprano se despierta Laura, al ver que no se ha levantado su amiga decide bañarse y vestirse poniéndose la ropa más cómoda, que se trata de un bluyín y una camiseta del mismo color del pantalón gringo, luego va a la cocina donde prepara un rico desayuno para las dos, al salir del cuarto Camila viéndola le dice: veo que dormiste bien- Como hace varias noches no dormía me profundice enseguida- Que bueno que dormiste bien- Sigamos a la cocina que ya prepare el desayuno. Van  directamente a la cocina, donde al sentarse las dos comen los huevos revueltos, los panes integrales, y el jugo de naranja. Viendo atreves de la enorme ventana el paisaje de montaña. Al acabar- Camila va diciendo: a este desayuno le faltó algo…- Ya se el café espera que ya mismo lo preparo.Al hacerlo la propia Laura lo sirve en dos tasas, luego Camila enciende un cigarrillo- La primera: no sabía que fumaras, me has antojado me obsequias un cigarrillo…- Tómalo que el paquete esta sobre esta mesa. Al encenderlo lo van fumando acompañándose del tinto colombiano- Al culminar con la cuestión Laura quisiera salir a Caminar- Si quieres puedes hacerlo porque yo sí quiero seguir durmiendo, Una vuelve a la cama mientras Laura se decide a salir a caminar, al estar andando disfrutando de los árboles y de la inmensidad de la montaña, al pasar por un pequeño puente donde abajo ve un arroyo que baja, se encuentra de frente con una peculiar mujer que va con cierto aire musical y vestida con una falda larga que va empunta, de su cuello le cuelga un largo collar de cuencos de variadas piedras semi preciosas, de la falda le cuelgan pedazos de vidrio, la mujer al detenerse la impacta con la mirada quedando Laura como a merced de la mujer, sin querer con voluntad la sigue, yendo  en  dirección de la montaña por su puesto loma arriba, caminan siempre subiendo por una vegetación exube-rante, al llegar ante una extraña cueva por su conformación circular que es como si la propia bruja la hubiera trabajado, se sientan en la entrada ocupando cada mujer una roca, Al serenarse completamente escuchando la naturaleza, más el continuo sonido de una gran gota que callera como cerca de ahí- La mujer del exagerado collar le va diciendo: te veo bastante mal porque deduzco que en un pasado no muy remoto alguien cercano sufrió terriblemente algo en particular, no quiero que me lo cuentes si no por el contrario que lo superes. Para eso vamos hacer lo siguiente: vez ese cuarzo te lo voy aplicar sobre la cabeza y luego tú lo sostendrás el tiempo que sea necesario para que se vaya esa mala energía. Al tomar del suelo el cuarzo se lo pasa varias veces por la cabeza y al dárselo sentada donde esta lo sostiene en una sola mano, al pasar concentrada en la trasparente piedra una luz intensa surge del cuarzo, al elevarse e irse por el interior de la cueva se queda petrificada viendo la profundidad de la cueva. Ya de noche vuelve en sí sin saber dónde está la mujer, aprovechando la luz de la luna decide volver con su amiga, calcula por donde volver pero eso si antes que vuelva al camino, al no ver una charca con una rama del mismo pasto se enreda y cae de cabeza empapándose completamente, al pararse como no se puede ver no se entera que tiene como vistosas pecas que le dan a su rostro un aspecto y una gracia juvenil. Al lograr volver a tomar el sendero como fue llega a la casa, al sentir que toca la puerta la amiga la abre, al ver el aspecto que tiene se carcajea contagiándola, se ríen hasta que les duele el estómago- Luego le dice: Ya estaba preocupada por ti, ¿dónde te has caído?- Me voy a bañar  que  lo  que  me  ha  ocurrido ha sido supremamente mágico-Báñate quemientras eso te caliento el almuerzo que hice. Al irse al baño en un acto seguido se introduce entre la ducha de agua caliente, al sentirse limpia y renovada cerrando la llave sale de la ducha, al secarse se viste con un bluyín, una camiseta y por supuesto se pone su viejo pulóver de lana de oveja. Al salir del baño su amiga hace que se siente ocupando la mesa que esta servida con un plato de arroz con pollo y un vaso de jugo de fresa- Al sentarse le dirige le palabrea  con su voz: me has dejado intrigada, ahora sí cuéntame lo que te sucedió- De verdad que fue mágico. Al estar pasando sobre un  pequeño puente, de frente me encontré con lo que parecía una bruja, ya que llevaba un vestido particular por su diseño en punta y del cuello de la mujer le colgaba un enorme collar de piedras semi preciosas, no sé cómo fue que me embrujoque perdí como la voluntad y fui tras ella, me llevo a la montaña donde existe una extraña cueva, estando de ahí recoge un cuarzo que me lo refriega por todo el cabello, luego me lo da para que lo sostenga en una de mis manos, no sé si al ponérmelo en la mano izquierda hiciera que ocurriera lo que sucedió- La amiga sin haberle quitado la mirada de encima le dice: sique que la historia es súper interesante- Bueno sigo. Al estar sosteniendo la piedra concentrada en lo que estaba haciendo, veo claramente que de la piedra trasparente brota una luz que al elevarse se pierde en el interior de la cueva.Claro cuando volví totalmente en mi la mujer no estaba, por fortuna en ese momento había luna por eso pude regresar, claro caminando me tropecé con una rama al parecer del mismo pasto y caí de cabeza en un enorme charco, por eso llegue como llegue. La amiga se vuelve reír , luego le agrega a la cuestión: te hubieras visto en un espejo te darías cuenta de lo graciosa  que  estabas, mañana  mismo quieroque me lleves al lugar de la cueva- Si claro vale la pena que vayamos, además es increíble ya que tiene misticismo.
Al llegar el otro día, muy temprano luego que se arreglan y desayunan salen tras su objetivo: el de llegar a la instancia de la cueva, Al estar pasando el mismo puente ven a una prudente distan-cia de sus cabezas, el pasar volando un cóndor- Camila aterrada: claro eso que sobrevoló fue un cóndor- Exactamente fue eso pero sigamos. Siguen caminando- Ella viendo que el alambre de púas está cortado va diciendo: nos tenemos que desviar por aquí, al cambiar el camino por la larga grama van andando con cierta precaución. Al ver el mismo charco- Laura aquí en este charco fue el ingenuo accidente. Camila en un acto continuo se carcajea, al terminar de reírse se escucha algo así como un rayo y luego el mismo gotereo que escuchara la amiga estando cerca de la cueva, que las deja de una sola pieza quietas. Al volver el silencio siguen andando, al pasar un grupo de grandes robles ven en la distancia la cueva, al estarse acercando ven surgir el mismo cóndor que ya vieran, al posarse sobre una roca sobresaliente de la cueva se convierte en la bruja que es, que luego que se carcajea con una risa tan macabra que las hace asustar les dice: seguramente no conocen el poder que tiene una simple piedra. Al acabar de pronunciar lo que dijo, volviéndose a convertirse en cóndor volando se pierde entre las nubes.
UN HECHO INSÓLITO
Gabriel que llega al pueblo una madrugada, luego de despedirse del conductorde un apretón de mano, se baja en la entrada al recorrer la distancia se estaciona sentándose en las escalas del atrio de la iglesia, a ver si viene la amiga con guíen quedo de encontrarse en ese mismo lugar. Estando en esas ve salir a la gente  de la misa de siete, al desaparecer de su vista las diferentes personas pilla a una viejita bastante menuda que lleva un enorme canasto con maíz, papas y alverjas, que la persiguen varios perros. La doñaalaproxi-marse se sienta tranquilamente a su lado- diciéndole: por lo que veo está esperando a alguien- Si, no está equivoca ya que estoy esperando a una amiga- Burlándosele le habla: por lo que veo su amiga lo ha dejado con los crespos hechos- Si creo porque la cita era a las siete, ya la gente salió de misa y por lo que veo deben ser más de las ocho- No espere más y venga con migo a la finca- No me queda otra opción voy con usted a donde sea. Se levantan casi al mismo tiempo, tras ir de sus pies los mismos perros los siguen, con ese sentido de los acontecimientos salen del pueblo loma arriba, caminan durante varias horas de esa forma llegan por el ancho sendero, a un portón de alambre de púas que la misma señora se encarga de abrir, al ingresar por un camino en malas condiciones llegan a lo que se podría definir como una vivienda, al encuentro sale un enano que no le llega a él ni al ombligo, se tiene que agachar para darle la mano y este le contesta- Con una voz de algo así como de duende: bienvenido a esta finca, siga que ya mi mujer prepara un rico desayuno. Al entrar se tiene que volver agachar ya que la puerta es demasiado pequeña, al estar en la cocina el techo apenas sobrepasa su tamaño, ocupa la pequeña mesa sentándose sobre un bajito taburete, al rato ve que la señora se dispone en la hornilla  hacer  un  caldo  con  hueso,  papas y alverjas. Al estar sir-ve en tres pequeños platos hondos y se sientan la pareja y él a comerse la sopa, que la acompañan con algunos panes algo viejos- Al acabar le pregunta el viejito con la misma voz: usted de donde viene- Llegue hace nada de la capital- Eso es Bogotá- Si claro- Recuerdo que con mi Trina fuimos hace muchos años, eso fue antes de la muerte de Gaitán. Imagínese que ella tiene ciento nueve años y yo tengo ciento quince años- No se les ve tan viejos- Las apariencias engañan. Al sentir el poco aire ya que el lugar solamente tiene la puerta- Va murmurando con su voz: voy a dar una vuelta, al salir de la misma forma en que entro, recorre el pequeño lugar al ver una vaca, acercándose vislumbra que además de tener las cuatro patas tiene otra más que sale cerca de la ubre y que en vez de tener una cola tiene dos que se abren en contrarias direcciones. Al sentarse sobre la espesa grama sintiendo el sol- Piensa: que pareja de viejitos más particulares, y lo de la vaca es insólito como puede tener cinco patas, al estar pensando en eso es sorprendido por un enorme cerdo que tiene dos cabezas, en el momento que se le viene se asusta tanto que sale a correr alejándose de la finca, al llegar ante un laguito de agua azulosa se sienta a ver lo azul del agua, pensando en todo lo que le ha sucedido de que saliera de la capital, ve claramente sobre el agua azulosa una sombra de una apariencia en un principio algo descomunal. Al estar más que asustado y querer huir, ve hacia afuera vislumbrando a su amiga que luce una falda, al creer que está viendo una fantasía en un principio va en el otro sentido- Ella gritando: lo llama por su nombre, para creerlo por fortuna para él siente que lo toca- Diciéndole: Se me hiso tarde, perdóname. Yo no sé qué hay en este lugar, porque ahora más que nunca siento que la magia si existe- Perdóname, no quise huir es que he presenciadosituaciones inima-ginables, aunque no me creas fui a la casa de unos enanos que  que los dos tienen más de doscientos, en  esa  finca  vi  una  vaca con cinco patas y dos colas, y al estar distraído tomando el sol casi me enviste un cerdo de dos cabezas. Tú me crees estúpida o algo así, como es que te sucedió y viste esos animales con esas descripciones que me acabas de dar- Lo juro por lo que más quieras. Se sientan- Ahora soy un mentiroso- No perdóname es que eso es absurdo-  Acompáñame que te lo muestro- Vamos que eso no me lo quiero perder. Al levantarse empiezan a caminar yendo uno cerca del otro, al escuchar un ruido insospechado se les presenta la figura de un ser deformado que en su cabeza que ya es horrible, lleva en vez de tener cabello posee algo así como varias pencas de sábila,  su rostro está compuesto por sobresalientes venas y en vez de tener dos ojos como todos los humanos posee tan solamente uno, al querer huir se voltean sin darse cuenta que viene un burro, con el cual se estrellan quedando inconscientes sobre la tierra y el polvo del camino. Al transcurrir el tiempo ya estando oscuro se despierta el amigo, al ver que su amiga no está la busca sin obtener nada. Al volver al pueblo no sabe si todo lo que le ocurrió fue mero espejismo o consecuencia de algo insólito.
TODO POR UN EXTRAORDINARIO RETRATO
Danilo siendo hijo de un padre supremamente rico, ya que es el dueño prácticamente de la industria textil del país. Después de no aguantar más la urbe capitalina se instala en la Villa, al tener suerte un prestigioso político le arrienda una casa frente al parque Nariño. Al vivir intentando escribir luego de pasar dificultades ya que nunca esta satisfecho con sus escritos, estos siempre terminaban en el tacho de basura. Al lograr culminar su primer poema que esta vez lo deja satisfecho, escribe varios más logrando conforma un libro de poesía. Esa tarde soleada sale al parque, lo camina con júbilo de dicha, al recorrerlo por segunda vez se sienta sobre una banca viendo  las sombras de los árboles que dibujan las mismas imágenes sobre la grama y el piso de piedra dándole una aparienciaincreible queda como para imaginar cosas, al elevar la vista sobre los arboles alumbrados por el sol siente como si algo lo trasportara al espíritu de la naturaleza, al volver la mirada sobre el lugar siente el viento que le remueve el cabello, al mismo tiempo ve volando algo así como un cartel como quiere saber de qué se trata. Rápidamente se levanta y al correr logra tomarlo, en un principio no ve si no la parte blanca pero al voltearlo descubre que se trata de un bello retrato a lápiz de una linda chica, lo extiende sobre el suelo para poderlo ver detallada-mente, descubre que en ese trabajo hay lo impecable de una obra de arte, ya que el trazo es perfecto y que los rasgos de la muchacha están muy bien logrados describiendo su belleza. Con todo el cuidado lo enrolla y como sabe dónde hay una marquetería, va directamente a la esquina donde está ubicado el lugar, al entrar ve al señor marque tero que está terminando de enmarcar un paisaje al óleo, este deja lo que está haciendo y lo encara- Diciéndole: veo que quiere que le enmarque lo que lleva enrollado- Si a eso vine. Se lo pasa al extenderlo sobre la otra inmensa mesa libre ve la belleza de retrato- ¿Quien hizo tan extraordinario retrato?- No sé, ya que el viento me lo trajo- Usted es un buen bromista- Si no me cree, el asunto de cómo lo halle no es problema mío. Simplemente quiero que me lo enmarque en la mejor madera que tenga o que pueda conseguir, quiero que el marco sea merecedor de tan bella obra de arte y no me importa el costo ya que tengo como pagarle el excelente trabajo que me va hacer- Lo voy a medir para saber cuánto le puedo cobrar. Al hallar recostada contra la pared la enorme regla, la extiende en los dos lados sabiendo exactamente la medida- Mide un metro veinte por noventa de ancho, en esa moldura que usted dice le cuesta tanto- Aunque  me resulta bastantecostosa me la va hacer pero la necesito para ya. Saca la billetera de donde extrae la suma estipulada y le extiende los billetes. Voy a terminar de enmarcar el oleó y de inmediato me pongo a enmarcar su retrato, se me olvida lo quiere con paspartú- Si claro, me parece que el cris es perfecto- Venga en dos horas que se lo tendré listo. Se despide de mano y  al regresar a su caca, se instala en la biblioteca al sacar de uno de los estantes de su biblioteca particular un libro de antología del poeta francés Paul Verlaine comienza con acuarelas de esa forma lee esos bellos poemas de amor que rápidamente se le pasan las dos horas, al asomarse a la gran ventana se da cuenta que ha oscurecido, a pesar de la oscuridad sale viendo las fachadas iluminada con el resplandor de las velas, camina lo necesario para llegar a la esquina donde se refleja la luz de la antorcha, y al entrar ve sobre el mostrador el retrato con un buen criterio enmarcado- Al ver al marque tero le dice: usted es cumplidor a cabalidad, y veo que el trabajo que realizo con el retrato es de categoría, me lo llevo y gracias. Al salir cargando el retrato enmarcado recorre la distancia requerida para llegar a su casa, ve la extensión del parque y luego coloca el retrato apoyado contra la pared, abre con la precisión de la llave la puerta, volviéndose a colocar el retrato entra cerrando con el pie la puerta, al saber que el mejor sitio es su dormitorio coloca primeramente una chazo que logra clavar con un martillo y quedando frente a la cama lo pone con el cuidado requerido, lo mira detenidamente como si el retrato lo viera a él también. Al tener hambre sale con destino de su restaurante preferido, al llegar caminando entra ocupando una distinguida mesa, del mozo se hace servir un plato de espaguetis a la boloñesa, come acompañándose de una buena copa de  vino  tinto pensando  en  la mujer  del  retrato,  preguntándose siexistirá, y como se llamara…- Al acabar le paga al mozo y sale sin hacer otra cosa que no sea irse directamente a su casa, al entrar sube las escaleras y se instala en su cuarto, al ver el viejo portal de velas con una cerilla prende una por una dándole vida a la expresión de la muchacha que esta dibujada, se duerme con la imagen que se refleja en su memoria.
Al pasar de los días la muchacha del cuadro se vuelve una obsesión enfermiza, la sabe dibujarla con su imaginación en diferentes poses como si la retratara el mismo. Su figura se convierte en la realidad cotidiana, ya que hace todo como si ella existiera que inclusive, cena y cumple con las otras horas de alimento con su imagen. Una noche luego que se ha tomado lentamente la totalidad de una botella de vino tinto releyendo los poemas de amor, decide salir a la intemperie del parque, por coincidencia o no se sienta justo en la misma banca de piedra donde hallara el retrato, eleva su vista en dirección de la copa delos árboles, al ver pasar velozmente una estrella fugaz, ve  además  una  luz  proveniente  del  mismo  firma mento que al ser tan fuerte hace que baje la vista viendo sentada junto a él a la misma joven del retrato, alucinado por lo que sus ojos vislumbran la ve vestida tal cual como en el retrato, le quiere hablar pero el nerviosismo que le viene de adentro no se lo permite, que prefiere seguir mirándola que ve exactamente como se dibuja una sonrisa en sus labios, en el momento que intenta tocarla la imagen de la bella mujer se desvanece y el queda como invalido perdiendo el conocimiento se lo lleva ella que representa la muerte.
 EN EL OLIVO
Con una coincidencial suerte, en el único municipio que prospero la siembra del olivo fue en las cercanías de Villa de Leiva, ese cultivo que en la época de la colonia trajeron los españoles. Me voy a remontar a esos tiempos para contarles la siguiente historia.
La familia Zubieta que viene de la región de Galicia (a los cuales se les denomina con el apelativo de gallegos), al venir al continente por primera vez se instala en el valle de Tumbago en las cercanías de Quito. Al ver que no prospero el cultivoen esa seca región, por el concejo de un amigo de la familia se trasladan al centro del país donde al conocer las cercanías de Villa de Leyva deciden establecerse. Al realizar la deseada siembra, al pasar varias genera-ciones los olivos dan sus primeros frutos, que con el tiempo toma forma y fuerza que el fruto es de la misma calidad del español, logrando la fabricación del aceite. Esto hace que la familia acoja un considerable prestigio. Al tener la última generación de padres un bello hijo, como se acostumbra en aquellas épocas es casado con un noble de la capital de cuya relación nace una hija, que al crecer en los dominios familiares se cría supremamente bien logrando una belleza extraordinaria, al nacer al año y medio su hermano se crean en una compañía cordial que a su vez los hace crecer sanos y espiritualmente abiertos al conocimiento. Ella en el momento que está cursando en un prestigioso colegio de monjas en la Villa, en uno de esos retiros espirituales, al conocerla un apuesto monje se queda impregnado de su belleza enamorándose ciegamente, con la sucesión de los días este decide abandonar el monasterio, como averigua su nombre sabiendo que se llama María Rosa y que vive en la finca el Olivar. El ex monje llamado Humberto López al no aguantar más sin su presencia, una  mañana decide ir a las cercaníasde Sachica donde está establecida la finca, como es la fijación de un secreto que guarda en lo más profundo de su corazón, camina la distancia que hay entre la Villa y el otro mencionado pueblo, con la suerte que en el momento que llega ante el muro de la finca escucha varias voces juveniles, que por lo que hablan se entera que se trata sobre una discusión sobre un juego, el con la astucia necesaria logra treparse a la cerca que divide la carretera con la propiedad, sin que nadie lo vea descolgándose logra posarse sobre el corto césped, rápidamente se esconde detrás de un viejo pino que se eleva muchas veces sobre su cabeza, al darse cuenta que están jugando bádminton la especie de goma cae cerca de la raíz del pino, al irla a buscar la bella rubia él con cierta audacia va a su encuentro, al sorprenderla ella dándose cuenta de lo apuesto del joven, él con la persuasión necesaria hace que lo siga.Se retiran de ahí para sentarse cerca de un jardín de rosas, al sentarse, él enseguida siente el olor de su fragancia, le toma suavemente las manos esto hace que sus rostros se aproximen y al cerrar los ojos contactando los labios se besan. Algo después al sentir los perros él se zafa de sus manos y corriendo huye de la misma manera  en  que llego. Al trascurrir el tiempo él le escribe una carta diciéndole: que es lo mejor que le ha pasado en su vida, y que siente hacia ella un amor muy profundo, la carta se la hace llegar gracias a que un amigo conoce a una sirvienta que trabaja en la enorme casa de la familia, la mujer una tarde que aprovechando que está sola haciendo los deberes escolares se la entrega, al leerla ella le escribe otra con el mismo grado de sentimiento y se la da a la misma sirvienta para que se la haga llegar. En esa forma de la belleza logran hacerse una correspondencia que solo es interrumpida gracias a que la otra empleada celosa hace enterar a la madre de la joven, al  enterarse  la chica que ha sido pillada pone las cartas entre un pequeño cofre escondiéndolo en un lugar que considera seguro, como la correspondencia queda suspendida gracias a la confesión que le hiciera esa sirvienta a la madre de la chica, ella por esa causa de sus padres recibe todo tipo de recriminaciones, esto no hace que su amor disminuya si no al contrario crezca. Ella una mañana se escapa del colegio como sabe de antemano que lugar frecuenta Humberto, al estar leyendo un libro de narrativa en un potrero al cual acude con cierta frecuencia, cerca de la salida a Iguague no tiene problema para hallarlo.  Al verlo desde la distancia como él está absorbido en la lectura, no se da cuenta que con paso trémulo se le acerca, sorprendiéndolo por la espalda y al sentir que una suaves manos lo tocan el costado se gira para ver la frescura que irradia su sonrisa, al aproximarse se besan como la primera vez una y otra vez sintiendo el calor de sus cuerpos, como ha pasado el tiempo en el aroma de los besos ella mira su reloj de pulsera dándose cuenta que es la hora que tiene que regresar a su casa, ella como prenda le deja un minúsculo libro de poemas de Holderlin titulado: Himno al amor, que él en su ausencia lee y relee. Al diluirse el tiempo él en una segunda ocasión intenta hacer lo mismo que hiciera la primera vez, esta vez para su mala suerte estando sobre la cerca al ladrar los perros es descubierto por el padre que con una escopeta le apunta tirándole que para su suerte no logra impactarlo, al comprender que es imposible esa relación desiste sin que su amor haya disminuido en nada.
Al haberla de cierta manera olvidado, gracias a que se dedica a estudiar el pensamiento humano en la única universidad guberna-mental de la capital, al estar terminando la carrera de filosofía una tarde en cine la ve estando varias filas distante de la de él,  como  ve  que no han apagado las luces y ve claramente la oportunidad de su vida, se levanta de donde está y al aproximarse dócilmente se sienta al lado de ella, al no creer ella lo que sus ojos están viendo le toca suavemente el rostro, como sus ganas de amor no han cesado  natu-ralmente se estrechan logrando la ansia de los besos, como ya tienen como decidir por ellos mismos no dudan de irse a vivir juntos.
  REFLEXIONES CORTAS NADAÍSTAS
LO QUE SIEMPRE TRASCIENDE
Confieso que he viajado durante mucho tiempo, por países y regiones. Esto me permite corroborar que siempre el viaje es más o menos ilusorio, de que todo lo que se conozca bajo el sol y la luna trasciende en uno realmente, de que es injustificada cualquier desesperanza de encontrar gratas sorpresas y aconteceres nuevos: de verdad el mundo es inagotable. Como prueba delo que digo bastara recordar la airada creencia que halle en tierras de la Patagonia, entre un pueblo jipi que son herederos de antiguos seres de la fantasía. Durante mis sueños en esos mágicos lugares siempre percibí lagrandeza del universo, ¿estoy seguro que no existe ser humano que no haya conocido la trascendente fantasía que doblega a la razón, por eso vale la pena confundir el sueño con la muerte, cada uno es testigo que hay otra vida para el soñador.
MEDITACIÓN
Para evitar de creernos lo que no somos, convendrá meditar de lo que venimos, de lo que si somos. No recatarse si no crecer al margen  de  las  estrellas,  visualizar  la  actitud de neplácitointerlo-cutor de la esperanza humana que se siembra con amor, ya que no soy un escritor apresurado si no consecuente con lo que digo y nombro.
FABULACIÓN
El poder de la imaginación está pisando sobre terrenos llenos de sentido, la procesión de visiones inanimadas no da ocasión de arrepentirse, ya que el crecimiento de nuestros sentidos tienen que ver con la expansión del alma.
SOBRE HAMBLET
Habla el ángel: como era inevitable, el rey eligió el fondo de la oscuridad. De nada le valió morir. Cambio de materia pero no de costumbres. Un hecho de su minúsculo destino le interesa; piensa, todavía, en personas concretas- En su hermano, en su primo, en su novia- Y el desdichado no encontrara descanso hasta que lo venguen. Ni siquiera aprendió eso: que no existe la venganza como título personal, ni castigos, ni premios. Estos hombres cósmicos nunca mueren; logran apenas un simulacro de muerte. Lo trascendental no era para el rey, eligió inacertadamente la espesa niebla de la intrascendencia, pero el que más me ha defraudado es el príncipe: confieso que esperaba un mejor empleo de su naturaleza escrupulosa e irreflexiva. 
SOBRE LAS MUJERES
Siempre he creído que en la sociedad el papel de la mujer es tan necesario como el agua para la sed, su simpatía me conmueve para anticiparme  a  lo  que  son como materia originada por la constantede la creación, esa es la importancia de las mujeres, ya que detrás de lo masculino esta lo femenino, y tales como los unos y los otros tenemos de los dos. El hábito trascendental nos establece muy cerca de los dos polos, y muy pronto nos dolemos cuando estamos solos.
SOBRE LA BELLEZA
Siempre tenemos que estar afinando la sensibilidad de lo bello, de lo que verdaderamente trasciende, ya que el placer por el placer es nada y las banales distracciones que nos rodean y nos invaden. La clave de la belleza está en la mirada que se abre en sentido de la libertad que trasmuta nuestro ser interno, volviéndolo generoso como la amplitud de la naturaleza profunda de cada ser, como aquel que es capaz vivir en plena armonía de la belleza, que procrea ideales nobles que si trascienden el objetivo del ser humano.
                                            
 EL AMOR
Nacimos de los fluidos de sus corrientosas aguas, no es fuego inconsistente, pero si es fuego en materia de origen que se refleja por sí solo, por esa razón no hay confundir el amor con la posesión, y es donde está el sentido completo de la libertad que está la integridad de lo que somos respecto al amor, que es simplemente comprensión que trasmuta las cosas en una lira constante, que se siente y se piensa como escribir esto que en mi trasciende.
ETERNIDAD
La eternidad no es como el vulgo piensa que es la muerte, es la huella que con el tiempo creativo vamos sembrando, que al irnos dimensionando vamos dejando.
EL RECREARSE EN EL AMOR
Una cosa que se recrea con el amor infinito, procrea la imagen de tu propia constancia de ser esencia, que se plasma en la libertad de lo infinito, como las cosas se pueden describir del final al principio porque el único orden que existe verdaderamente es el cósmico. Por más razón puedo decir: que lo infinito de la libertad es ser esencia constante propia que se establece absolutamente la recreación del amor que encierra todo esto que termina y empieza.
                                                   INDICE
Historia 1, pag 1-----------------------------Bajo el cobijo de la muerte
H. No. 2,pag. 5----------Un famoso pintor hace amistad con un poeta
  40
H. No. 3,pag. 16---------------------------------------La loca del pueblo
H. No. 4,pag. 16-----------------------------La historia de un anacoreta
H. No. 5,pag. 21--------------El encuentro con la mujer de las piedras
H. No. 6,pag. 27---------------------------------------- Un hecho insólito
H. No. 7,pag. 29--------------------Todo por un extraordinario  retrato
H. No. 8,pag. 33------------------------------------------------En el olivo
No. 9,pag. 36---------------------------------------Reflexiones nadaístas
----------------------------------------------------------------Fabulaciones
Pag. 37------------------------------------------------------Sobre Hamblet
Pag. 38---------------------------------------------------Sobre las mujeres
-------------------------------------------------------------Sobre la belleza-
----------------------------------------------------------------Sobre el amor
Pag. 39-------------------------------------------------------- La eternidad
------------------------------------------------------El recrearse en el amor